ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Hidalgo Rodríguez, Anaisis

Tras la tormenta local severa que afectó a Bayamo, en la provincia de Granma, las redes de telecomunicaciones sufrieron daños puntuales por derribo de árboles, afectaciones en bajantes, sujeciones de fibra óptica y algunos tramos de cableado de cobre.

Tras el fenómeno meteorológico se notificaron daños en 18 lugares y más de 200 clientes de telefonía fija quedaron sin servicio.

«Nuestros equipos de acceso —es decir, las radiobases y algunos gabinetes de la zona norte— se vieron perjudicados por la falta prolongada y continua de suministro eléctrico. Conforme se fueron recuperando los circuitos, estos equipos volvieron a funcionar y, finalmente, el servicio quedó restablecido por completo», precisó  Osmely Fonseca Rosabal, Director de la División Territorial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) en Granma.

La recuperación se concentró en minimizar el impacto sobre la telefonía fija y la red móvil en el municipio de Bayamo, donde los daños no fueron de gran amplitud en relación con la intensidad del fenómeno. 

Fonseca Rosabal hizo alusión al difícil contexto económico que vive el país, signado por el recrudecimiento del bloqueo que afecta directamente al sector de las telecomunicaciones, un área que requiere inversiones importantes.

En correspondencia, llamó a la población a denunciar actos  vandálicos  e inescrupulosos que dañan equipos ubicados en barrios.

«La  población debe participar en su cuidado, pues de esos equipos depende el servicio de telecomunicaciones para el pueblo. «Si se afectan, el restablecimiento se demora por las costosas inversiones que implica reemplazarlos, especialmente porque en el mercado internacional ya no se fabrican ni construyen redes de cobre como antes. 

«El tiempo de recuperación del servicio depende, en gran medida, de lo que cuidemos en nuestras propias localidades», remarcó Fonseca Rosabal.

Lamentablemente, en muchas comunidades proliferan los microvertederos cerca de postes y gabinetes. Estos atraen roedores y hormigas que se comen los cables de cobre y afectan la telefonía fija; también provocan incendios que queman postes de madera y el recubrimiento de polipropileno de los cables, haciendo el restablecimiento muy difícil.

 «Los gabinetes —pequeñas centrales telefónicas en cada barrio— son vulnerables: a veces los propios vecinos vierten basura a su lado, y un solo gabinete afectado perjudica a cientos de personas. Por ejemplo, en Manzanillo han robado los techos de los gabinetes, los cuales no están de adorno: sirven para bajar la temperatura y proteger los equipos del sol, extendiendo su vida útil.

«Por eso hacemos un llamado a cuidar las redes de telecomunicación que nos mantienen comunicados cada día. Debemos proteger lo que tenemos para poder invertir en nueva infraestructura, en lugar de destinar recursos solo a reponer lo dañado, y así seguir desarrollando el sistema de telecomunicaciones», concluyó Fonseca Rosabal.

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