El capítulo cubano de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad aseguró este lunes –mediante una declaración oficial– que «el imperialismo planifica con frialdad los tiempos. Cada paso es parte de su obsesión histórica de apoderarse de Cuba».
Se trata de «la planificación perversa de un imperio decadente sobre la que cree que es su fruta madura (…) Intentan preparar la estocada final (…) No haber logrado un estallido interno y comprobar que el pueblo sigue trabajando y resistiendo los tiene desesperados», insiste.
Sobre el objetivo de las mafias anticubanas apuntó que quieren un triunfo rápido, volver a instalar el casino, la droga y la prostitución. Quieren el puerto, las escuelas, las propiedades nacionalizadas. «Es la prisa del imperio cuando siente que el tiempo se le escapa».
Sin embargo, «no entienden con qué pueblo están tratando». Y agrega: «el imperio, en su desesperación, no alcanza a comprender: que una invasión a Cuba no será solo contra Cuba. Será contra todos los pueblos del mundo que comienzan a firmar y alistarse, como hicieron en Girón para defender a Cuba ante la agresión. La resistencia no tendrá una sola trinchera: se multiplicará en cada espacio de Nuestra América y más allá.
Pero este pueblo no se estrena en la resistencia. Viene de muy lejos y recuerda de dónde parte su primera misión.
Cuando en la Sierra Maestra, recuerda la declaración, los cohetes estadounidenses cayeron sobre la casa del humilde campesino Mario Sariol, Fidel pronunció las palabras que hoy retumban con idéntica vigencia: «Al ver los cohetes que tiraron en casa de Mario, me he jurado que los americanos van a pagar bien caro lo que están haciendo. Cuando esta guerra se acabe, empezará para mí una guerra mucho más larga y grande: la guerra que voy a echar contra ellos. Me doy cuenta de que ese va a ser mi destino verdadero».
«Aquella certeza no fue una consigna de emergencia, fue la brújula fundacional de la Revolución. Y esa brújula es la que nos sigue guiando. Quieren nuestro colapso. Quieren nuestra humillación. Se equivocan de pueblo. Se equivocan de historia.
«Solo sabrán, cuando intenten la estocada final, que Cuba sigue en pie, aferrada a su primera misión, que es también su última trinchera: luchar contra el imperialismo», concluyó el texto.








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Nadia Matheu Valdés dijo:
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18 de mayo de 2026
15:17:13
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