Con el fin de aliviar la compleja situación del fondo habitacional que enfrenta Cuba, la construcción de viviendas modulares a partir de contenedores marítimos constituye una de las alternativas para impulsar el Programa de la Vivienda. Fe de ello es la primera urbanización que se ejecuta en La Habana con el empleo de esa tecnología, ubicada en el municipio de Marianao y con un área total de 114 mil metros cuadrados.
Hasta la llamada comunidad Toledo llegó el miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz, acompañado por las principales autoridades de la capital, para evaluar en el terreno los avances de una obra que tiene prevista culminar los diez primeros inmuebles a finales del presente mes.
Durante el recorrido, el Jefe de Gobierno dialogó con los trabajadores de la empresa Producciones Metálicas de La Habana y se interesó por aspectos clave como el diseño y la funcionalidad de las edificaciones, el aprovechamiento óptimo del espacio interior, el acceso a servicios básicos y el acondicionamiento de las áreas comunes.

Según Yurais Álvarez Morales, directora provincial de la Vivienda en la capital, estas soluciones se conciben como viviendas sociales. El proyecto contempla dos etapas: una primera fase con 40 contenedores y una segunda etapa de igual cifra, totalizando 80 módulos habitacionales.
«Estas viviendas se destinarán a familias insertadas en diferentes programas sociales: albergados, los jóvenes que salen de los Hogares de Niños Sin Cuidado Parental que ya tienen la mayoría de edad, madres solteras con varios hijos, personas que viven en situación de vulnerabilidad…», apuntó Álvarez Morales, quien precisó que los primeros diez ocupantes de los hogares ya están definidos y se incorporarán además a su proceso constructivo y de urbanización.
Por su parte, Carlos Quesada Borge, director de la empresa Producciones Metálicas de La Habana y uno de los iniciadores de este tipo de proyectos en el país, detalló que en la construcción se han tenido en cuenta elementos fundamentales como el aislamiento térmico, esencial para garantizar el confort de los futuros residentes.
«Esta idea que se desarrolla hace años en muchos países llegó a Cuba a partir de la entrada de los contenedores de los parques solares fotovoltaicos. Entonces, el Ministerio del Construcción nos dio la tarea de asumir estas obras a partir de un diseño realizado por la Empresa de Proyectos del Mariel», detalló.
El módulo habitacional está compuesto por dos dormitorios, una cocina-comedor, el baño, y un pequeño patio de servicio con un lavadero. El asentamiento contará con un parque infantil, un área deportiva y locales para la venta de alimentos. La oferta de productos agropecuarios estará garantizada por un mercado gestionado por la cooperativa La Victoria.
Fue en noviembre último cuando comenzó el proceso de urbanización en el área. Al respecto, Marrero Cruz insistió en un concepto esencial: inyectar vitalidad a la comunidad de Toledo y reiteró que la transformación de contenedores marítimos de último uso en viviendas es, también, una opción viable ante las actuales complejidades de recursos en el país.














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