ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Yenima Díaz Velázquez

Manatí (Las Tunas).- Mucho antes de que canten los gallos, Leodán Peña Martínez abandona la tibieza de sus sábanas y respira el aire fresco de las madrugadas.  A veces en silencio, y en otras ocasiones, en voz alta, repasa los quehaceres del día y los ordena porque en su finca no está permitido perder ni un minuto.

Sus hábitos han sido los mismos desde hace más de 20 años, cuando recibió estas tierras en usufructo, llenas de una maleza intensa que desapareció bajo el filo de su machete.  Poco a poco las transformó y hoy “Los Peña” es una finca integral, de las mejores en la provincia de Las Tunas.

Recorrer sus predios, en la zona de La Blanca, del municipio de Manatí, reafirma la prédica martiana de que si el hombre sirve, la tierra sirve.  Por eso los resultados son excelentes, a pesar de que las precipitaciones siguen huidizas y escasas.

«Aquí lo producimos casi todo, arroz, frijol, carne, frutas, huevos, viandas, caña de azúcar, café, condimentos y grasa.  Solo nos falta la sal.  Y realmente el sacrificio es grande pero tenemos para comer y para entregar la mayoría de las producciones.

«Hicimos un embalse que cumple doble función, garantiza el agua para los cultivos y los animales y nos permite la crianza de peces.  Tengo un convenio con la Empresa Pesquera, Pescatún, y ya he entregado unas cuantas toneladas de pescado».

Foto: Yenima Díaz Velázquez

Para este asociado a la unidad básica de producción cooperativa 13 de marzo, los proyectos de colaboración han sido más que una bendición porque han dado herramientas para ser más eficientes.  De manera especial menciona a Biomás Cuba.

«El aprovechamiento de las energías renovables es una premisa en la finca.  Primero comenzamos con un molino de viento y después  Biomás nos hizo un biodigestor, que es lo mejor que nos pudo pasar.  Ahí se queman materias orgánicas y no van los gases a la atmósfera.

«Mi esposa está muy contenta porque mejoraron las condiciones para la elaboración de los alimentos.  Además, aprovechamos los desechos para usarlos como fertilizantes para los sembrados.

«Y completamos la transición energética con los paneles solares que instalamos para el alumbrado y el riego de los cultivos, fundamentalmente».

La finca de Leodán también es parte de un proyecto del Programa Mundial de Alimentos, mediante el que se protegen escuelas y comedores del Sistema de Atención a la Familia.  Ayudar a los demás le da placer y lo hace sentirse más humano, asegura.

Los días se le van en la atención al ganado mayor o a los sembrados- la esposa se encarga de aves y cerdos- al mejoramiento de los suelos y a otras actividades agropecuarias.  A todas les imprime la ciencia y la tecnología porque «el que no crea en el desarrollo está equivocado y más con el incremento del cambio climático».

Foto: Yenima Díaz Velázquez

“Los Peña” es un paraíso en todo el sentido de la palabra.  Aquí cada componente funciona por sí solo e integrado con los demás en un encadenamiento necesario y útil, para aprovechar mejor cada recurso.  Súmese la aplicación de técnicas agroecológicas para lograr producciones sanas.

Entre el verdor de la tierra y el sudor honesto del campesino, esta finca es un prodigioso ejemplo de autosuficiencia, que late de amor por Cuba en cada surco y en cada fruto.  Ojalá que su ejemplo se multiplique, no solo en Manatí.

Foto: Yenima Díaz Velázquez
Foto: Yenima Díaz Velázquez
COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.