Una nueva expresión de respaldo a la postura inclaudicable de Cuba frente al recrudecimiento del bloqueo por parte de Estados Unidos y en contra de la guerra, devino en varias provincias del país la entrega de los libros que contienen las firmas de millones de personas recopiladas recientemente.
Recibidos por las máximas autoridades políticas y gubernamentales de cada territorio, tras sencilla ceremonia político-cultural, los documentos constituyen una prueba más de la voluntad de la inmensa mayoría de este pueblo de construir su futuro en paz.
En Sancti Spíritus, al intervenir en nombre de la sociedad civil, la joven instructora de arte Yadira Bernal Nazco, exhortó a no permanecer indiferentes ante «el acoso constante, extraterritorial y feroz del imperio para doblegar a un pueblo entero por hambre y desesperanza».
Además, llamó a defender la memoria histórica, la identidad cubana y la soberanía nacional.
En tanto, en Guantánamo, Yairis Fernández Castellanos aseguró que el apoyo de más de 290 000 coterráneos de diversas edades, credos y organizaciones de la sociedad civil al movimiento Mi firma por la Patria, «fue un acto de conciencia».
En esas firmas, dijo, va nuestro sentir de justicia, pero también la firmeza, la convicción de que la independencia no se negocia, y la seguridad de que las batallas más difíciles se ganan con el pueblo y en unidad.
Por su parte, Gustavo López Ramírez, a nombre de los trabajadores, campesinos, intelectuales, deportistas, estudiantes y las asociaciones religiosas y fraternales de Las Tunas, afirmó que los cubanos sabremos defender siempre la independencia ganada por nuestros héroes y mártires.
Más de 6,2 millones de personas a lo largo del país respaldaron en días recientes con su rúbrica el movimiento Mi firma por la Patria, en una demostración elocuente de unidad y de rechazo a las presiones cada vez más fuertes del Gobierno norteamericano para asfixiar económicamente a la Isla.













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