Holguín. -Devolver a la vida util la línea de producción de hebra (picadura), de la que depende hoy el 70 % del cigarro Criollo que se consumen en el país, es un mérito que corresponde a los innovadores y racionalizadores de la Empresa de Cigarros Lázaro Peña.
Durante el 2025, el citado complejo, tras varios años de explotacion, dejó de trabajar a causa de la rotura de la estera, un componente básico para el proceso fabril, explicó a este diario el ingeniero Alexis Heredia Domínguez, tecnólogo principal de la Industria.
Relató que la situación era muy compleja. «No se contaba con divisas (unos 800 mil dolares) para comprar una nueva. Y de tenerlos, la compra e importación habrían demorado mucho».
La decisión fue realizar una búsqueda en establecimientos del país hasta que encontraron, en desuso, en la fábrica de Cigarros de Luyanó, en la capital del país, una vieja estera parecida, la cual trasladaron lo más rápido posible a la Lázaro Peña, donde, inmediatamente, entró en acción el Consejo Técnico Asesor.
Este órgano convocó a los especialistas y trabajadores más talentosos y de mayor experiencia, quienes elaboraron un programa de trabajo para adaptar componentes o diseñar y construir los que fueran necesarios, entre ellos ejes y engranes del sistema de transmisión, lo que estuvo acompañado de los cambios requeridos en el sistema eléctrico.
Gracias a esas acciones bien pensadas y ejecutadas, el obligado periodo de receso productivo, solo se prolongó por 43 días, alejando así el temor de una más larga, o, tal vez, una definitiva paralizacion de la Empresa.
El directivo, quien valora altamente la labor de los innovadores y racionalizadores, significó que la recuperación de la máquina procesadora de picadura es una de las muchas soluciones técnicas internas mediante las cuales la fábrica ha podido, en sus 25 años de creada, mantenerse en producción.













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