ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Justo Rodríguez, líder del colectivo de la Empresa Electromecánica de Villa Clara. Foto: Freddy Pérez Cabrera

Cuando se hable de compromiso y de capacidad de resiliencia ante las adversidades, no puede dejar de mencionarse la Empresa Electromecánica de Villa Clara, una entidad que ha estado, durante muchos años, al frente de muchas tareas complejas que hayan decidido emprender la provincia y el país.

Avalan esa trayectoria la ejecución de obras de gran impacto económico, como la conductora Las Brujas-Cayo Santa María; el montaje mecánico de la estación de bombeo y del tanque de agua en la loma La Tinaja, en Mariel; su participación en la modernización de Antillana de Acero; de la fábrica de cemento 26 de Julio, en Nuevitas; y del módulo No. 2 de la desalinizadora ubicada en Cayo Santa María, entre otras.

De igual manera, destacan acciones de caracter social, tales como la reparación de entidades vitales para la provincia, entre ellas, los hospitales Celestino Hernández Robau y Arnaldo Milián Castro; además de otras, como la participación en el enfrentamiento a la COVID-19, o que sus locales sirvieron como centros de aislamiento.

Tras el paso del huracán Melissa por las provincias orientales, sus hombres no vacilaron en marchar hacia el oriente cubano para ayudar a las brigadas de trabajadores eléctricos a componer y levantar las torres de la línea de 110 000 voltios, derribadas por los fuertes vientos.

En la base de ese esfuerzo y esos resultados ha estado el liderazgo de Justo Rodríguez Gattorno, un hombre incansable, timonel de la Empresa desde hace muchísimos años, que ha sabido nuclear y ganarse a un colectivo que no tiene horas ni días para el trabajo.

UN HOMBRE DE LEY

Dicen sus amigos y compañeros de labor, que Justo es el primero en llegar y el último en irse cada día de la Empresa Electromecánica, y el que no indica ninguna tarea que no sea capaz de realizar él mismo y dar así el modelo que se debe seguir.

Mujeres, jóvenes y personas más experimentadas hablan de Rodríguez Gattorno como si fuera su padre. Y no es precisamente porque sea permisivo o amante de pasarles la mano a las indisciplinas o a las cosas mal hechas, sino por su ejemplaridad como director y como ser humano.

Nunca faltan en él un saludo cordial, la crítica oportuna en el lugar adecuado, la ayuda al enfermo y a los jubilados que lo dieron todo por la entidad, además de la perenne insatisfacción con lo alcanzado. «Esto puede hacerse mejor» siempre suele decir a sus subordinados, que luchan con denuedo por no quedar mal con quien los dirige desde hace más de dos décadas.

Al respecto, reconoce que una de las claves del éxito de la entidad es la manera en que se atiende al hombre. Ahí están las casas construidas para resolver el problema de la vivienda a los trabajadores y el autoconsumo forjado gracias al esfuerzo colectivo, del que sale una buena parte de la alimentación, y hasta algún que otro estímulo para quienes más se destacan.

«Aquí tenemos un módulo pecuario capaz de garantizar el menú del comedor obrero y aportar alimentos a la casita infantil Futuros Constructores, levantada por nosotros para atender a las madres trabajadoras», reconoce Rodríguez Gattorno, quien abunda en que en la tierra adquirida han cosechado granos, maíz, viandas, y plantas para condimentos y ensaladas.

Por si fuera poco, también fomentaron la cría de cerdos, a los que alimentan con pienso criollo procesado a base de maíz, yuca y plátano cosechado en la finca, al que añaden harina de pescado elaborada con restos de las producciones de la Empresa Pescavilla.

Por su disposición para enfrentar los retos más complejos, a la Empresa Electromecánica se le conoce como la sala de urgencias de la provincia, a partir de su rápida respuesta ante cualquier demanda realizada por la dirección del territorio o del Ministerio de la Construcción, al cual pertenece.

Una de las últimas encomiendas ha sido la ejecución de 18 viviendas, a partir de contenedores en desuso, un compromiso en el que está imbuida en estos momentos, a pesar de las múltiples limitaciones de recursos que vive el país.

El ingeniero Domingo Ocaña Piedra, a cargo de la ejecución de la obra, asegura que aunque no siempre cuentan con los recursos necesarios para avanzar con mayor rapidez, existe mucha disposición para seguir adelante.

Bajo su supervisión y la de Justo, en la principal nave techada de la instalación, soldadores y otras fuerzas laborales proceden al revestimiento de las paredes interiores, la ubicación de puertas y ventanas, y la colocación de las redes eléctricas e hidrosanitarias, para transformar las estructuras metálicas en casas decorosas.

Además de resultar pionera en la construcción de viviendas a partir de contenedores, por iniciativa de su Director, erige en sus predios la primera Casa de Abuelos de su tipo que existirá en el país, en la cual se acogerá a trabajadores jubilados de la entidad y de la comunidad aledaña.

«Cuando concluya la construcción de esta instalación, podremos atender mejor a nuestros jubilados, que tendrán la oportunidad de transmitir sus experiencias a los especialistas más jóvenes, y apoyar en las labores del organopónico, para seguir siendo útiles», refiere el Director.

Junto a esas labores, actualmente la Empresa Electromecánica trabaja en la reparación de las plantas de asfalto del país, e incursiona en obras hidráulicas y de servicios, como la reparación del incinerador de la provincia de Sancti Spíritus.

Para los trabajadores de la entidad villaclareña, no existen retos imposibles. Foto: Freddy Pérez Cabrera
COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.