Sancti Spíritus.-Nada bueno presagiaba la situación que venía presentando esta provincia en un cultivo tan importante para el país como el tabaco, del cual, y no por gusto, se le ha considerado la segunda mayor productora, después de Pinar del Río.
Ciertamente, los precios no traían aparejada la motivación que requiere todo productor, mucho más si se trata de una planta exigente de principio a fin.
Tratado en diferentes escenarios y momentos, con quienes afincan bota en surco y plantación, el asunto fue blanco de mesurada reflexión en busca de soluciones integrales, no solo monetarias o financieras, que, para bien del territorio y de la economía nacional, han venido delineando el giro que se necesita hoy… y siempre.
Es obvio el efecto que deja la aplicación de un nuevo esquema de financiamiento en las últimas campañas, signadas por un incremento en la cantidad de productores y en los niveles de siembra de la hoja, tanto en la variante de tapado como sol en palo.
De acuerdo con las estadísticas, de 600 hectáreas, hace un trienio, se creció a 1 200 y luego a 1 490, realidad que torna viable la intención de llegar a 3 200.
Los nuevos aires y humos del tabaco espirituano permiten no solo sembrar más. También -sobre la base de incrementos en los ingresos- muchos productores se reaprovisionan, invierten, mejoran sustancialmente su situación familiar, en tanto, la ciencia y la técnica ganan más espacio.
SOL… NO SOLAMENTE EN PALO
La luz de estos tiempos está haciendo que vegueros, tabaqueros y tabacaleros en general miren más al sol.
Basta saber que el 70 % del sistema empresarial se beneficia con la instalación de paneles solares que representan en su conjunto una potencia de 217,5 kilowatts, en tanto 22 fincas no necesitan del sistema eléctrico nacional para regar, pues lo hacen mediante esa alternativa de energía renovable.
Si fábricas como las ubicadas en Jatibonico y Zaza del Medio (por apenas mencionar dos) tienen hoy condiciones reales mucho más propicias para la estabilidad que demanda el torcido en el impredecible comportamiento energético actual, es precisamente porque disponen de las ventajas que reportan los paneles solares.
«No son las únicas. Todas nuestras Unidades Empresariales de Base cuentan con esa provechosa alternativa» –explica Abigaíl Agramonte, directora de la Empresa Provincial Tabaco Torcido Sancti Spíritus, donde manos experimentadas y noveles elaboran habanos que se comercializan en el mercado nacional y afianzan preferencia, por su calidad, en el exterior.
«Esos paneles –enfatiza Enrique Rodríguez, al frente de la entidad- contribuyen de manera significativa a que podamos aprovechar mejor el tiempo y trabajar, como nos proponemos, el año entero, durante todo el día, incluyendo los domingos, cuando es preciso».
EL TABACO SALE DE CAZA… Y DE CASA
Nadie imagine que el tabaco ha estado ajeno o exento de la fluctuación o del éxodo que ha ocurrido en los últimos tiempos hacia sectores o actividades que propician ingresos superiores desde el punto de vista salarial.
En Zaza, por ejemplo, zona donde es significativa la presencia de productores agrícolas, hay quienes han preferido sudar la camisa en una de las fincas de propietarios privados, que pagan salarios o sumas superiores a la fábrica.
No obstante, entre tabaqueros que han dedicado toda su vida al oficio –y nadie los arranca del asiento- hay también rostros jóvenes.
Jatibonico no se ha conformado con poner convocatoria en el aire. Zapato en tierra, han tocado puertas, en una operación que, de forma general, aporta resultados y hoy se puede hablar allí de más de una treintena de jóvenes, además de 13 acogidos a cursos de habilitación, por etapas, que van asegurando gradual conocimiento, destreza, desenvolvimiento.
«Empecé a prepararme en febrero –me cuenta Edel Alejandro Hernández, de 18 años-; es un poco complicado, pero se aprende; espero ser como mi tío Maikel, trabajador de esta misma fábrica».
Desde «cero» comenzó también un día, hace 12 años, Inés Guerra y ahí está, consciente de que «es un trabajo agotador, pero me gusta».
Tal vez dentro de muchos años, Inés le confiese a un periodista lo que me dice Alexánder González, fundador de esa entidad: «Vine un día en busca de trabajo, me aceptaron, comencé y no me he ido porque aquí me siento bien, gano buen salario y todo lo que tengo se lo debo a este lugar».
Nombres pudiera relacionar muchos, incluso desde la curiosidad o desde la admiración que despierta un hombre como Juan Carmona, en Zaza del medio, en Cuba y en otras partes del mundo.
Aunque se puede contar con él para salir de «caza» (por jóvenes que aseguren continuidad), en varias ocasiones ha tenido que salir de casa… para viajar hasta Marruecos, Holanda, Luxemburgo, Bélgica… con la agradable encomienda de demostrar, en lugares clave donde se venden tabacos, cómo se tuerce o elabora uno de esos Habanos que desquician al verdadero fumador, a contrapelo de fronteras.
EL AGUA LE ENTRA AL COCO POR LA VEGA
En medio de esta muy compleja situación económica y financiera, el país sigue necesitando una verdadera respuesta, con los recursos que se tengan a mano y con todo lo que –demostrado está- pueden generar el ingenio, el talento, la pertinaz capacidad de resistir, no rendirse y vencer.
A simple vista pudiera parecer que a los tabacaleros espirituanos –como de otras provincias- se les torna más fácil esa respuesta porque disponen de más recursos, insumos y mejores condiciones, en general, para impulsar sus producciones.
Pifia quien así opine. Lo que tiene el productor ya no le llega como en tiempos pretéritos: por una canalita. Así lo remarcaba recientemente el propio Noel Torres, al afirmar:
«Nadie me da o me regala nada. El grupo Tabacuba me vende los productos en moneda nacional y luego me lo descuentan en MLC. Sobre esa base he logrado echar pa´lante y aprovisionarme de lo necesario; ya tengo toda la maquinaria nueva, estoy concretando un proyecto de cura controlada que me permitirá agilizar el proceso de secado e incrementar más la calidad de la capa.
«Si te entregas a la tierra, no puedes permanecer quieto. Yo estaba electrificado, pero se me presentó la oportunidad de mejorar y aproveché para hacerme de tecnología de punta. Si no inviertes, te estancas.
De manera que, como se diría en buen cubano, en materia de recursos «el agua le entra al coco por la propia vega».
Un poco más conscientes de ello, tabacaleros del municipio de Cabaiguán (considerado la locomotora tabacalera del territorio) y Taguasco: otro puntal que levanta presión, hacen que la hoja cambie poco a poco su tonalidad.
Finalmente, es bueno subrayar algo: no solo se nota el cambio por el incremento de productores o áreas sembradas. La rotación de terrenos y su inteligente aprovechamiento en otros cultivos da cuenta, en muchos lugares, de producciones con destino a la alimentación, muy bienvenidas por parte de la población, sobre todo en la coyuntura actual.
Eso no es humo, es trigo. Lo que se necesita es concebirlo, verlo e incluirlo, para que no se convierta en ese otro «humo» con el que solemos identificar también a lo que no da nada o «se va».
















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