MATANZAS.–En breve tiempo circularán por carreteras del municipio matancero de Martí cinco ómnibus que usarán el biometano como combustible, una alternativa energética limpia y renovable.
La noticia figura entre las más reiteradas en los medios locales y su resultado definitivo se sigue con justificada expectativa, en virtud de los tiempos que corren. Además, sería otro paso en el propósito de que el municipio sea autónomo en cuestión de aprovechar sus recursos endógenos.
Y no es sensacionalismo. Aunque el proceso de convertir el biogás en biometano para el transporte público ya tiene muchos años de inventado, nadie podrá disputarle al municipio de Martí la iniciativa de ser el primero del país en impulsar un proyecto en esta actividad.
Para lograrlo cuenta con el respaldo de programas de cooperación internacional y entidades nacionales y, según cálculos, más de 20 000 personas recibirán su beneficio directo.
Como condición indispensable se requiere de biodigestores asociados a instalaciones porcinas en el municipio, a fin de aprovechar los desechos orgánicos provenientes de las cochiqueras.
Una vez transformado en biometano, el gas que ya ha sido refinado permitiría repostar los ómnibus que funcionarán con ese combustible renovable.
La gran acogida de este evento es que esos vehículos, preparados técnicamente para funcionar con este combustible limpio, cubrirán rutas internas en el municipio y conexiones hacia hospitales de Colón, Cárdenas y la cabecera provincial.
Un detalle esencial ha sido la construcción de una planta de conversión de biogás en biocombustible, ubicada en la cabecera municipal, y a la cual llegará el gas gracias a un gasoducto conectado a los biodigestores y centros porcinos.
Expertos explican que la planta, en fase final de montaje, producirá biometano mediante un proceso de tratamiento que elimina del biogás el dióxido de carbono, humedad y otras impurezas, para acercar su composición a la del gas natural fósil y favorecer su uso para y generar electricidad y propulsar vehículos.
No pasa inadvertido el hecho de que este proyecto contribuye a la generación de energía limpia, al tiempo que se inserta en la economía circular, pues integra la producción agropecuaria con la obtención de energía y fertilizantes orgánicos.
Otra circunstancia que no puede omitirse es que el aprovechamiento del metano proveniente de los desechos orgánicos ayuda a mitigar la contaminación de aguas y suelos, a la vez que reduce la emisión de gases de efecto invernadero, cuyo poder de calentamiento es muy superior al del dióxido de carbono.
La estrategia prioriza la agroecología, la minindustria, el asfalto natural y el uso de fuentes renovables de energía (fotovoltaica, biodigestores) para la autonomía energética y económica.
Expresión del espíritu de autonomía local, la iniciativa forma parte del proyecto Acción Global para el Cambio Climático en la municipalidad de Martí hacia un modelo de desarrollo sostenible carbón neutro, implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y financiado por la Unión Europea.
La planta, con una capacidad de producción de 150 metros cúbicos de gas por hora, garantiza el volumen suficiente para hacer funcionar los cinco ómnibus.
Será el primer centro de su tipo montado en Cuba, y marcará sin dudas un capítulo importante en la historia del territorio, revelador de la sabiduría del cubano para resistir y sobrellevar sus contratiempos con creatividad.
No es una fórmula de oro. El rendimiento de la planta está asociado al número de cerdos y a la calidad de su alimentación como cauce natural para la generación de los biodigestores.
De cualquier manera, es alentador y se agradecen noticias como estas que dan señas de algo más que puede hacerse contra dificultades tan severas en cuestión de combustibles y transporte.













COMENTAR
Responder comentario