BARACOA, Guantánamo.—Una propuesta en busca de equilibrar la dinámica fluvial del río Miel con la seguridad de quienes viven en su ribera y la protección de los recursos naturales y agrícolas de esa cuenca, será llevada ante las autoridades de La Primada.
Para su autor, el ambientalista, Master en Ciencias Ricardo Suárez Bustamante, la rectificación de un segmento del Miel ayudará a mitigar las cada vez más periódicas y violentas inundaciones que registra su cauce.
El tramo a corregir, según el experto, abarcaría 350 metros de la vertiente Este del río, atraviesa los poblados de Boca de Miel y Cabacú, donde las escorrentía suele afectar cultivos y hogares, llevarse capas de tierra fértil, y degradar el suelo.
Se trata de una porción encaracolada del emblemático río. Las aguas en ella, cuando ocurren lluvias intensas, suben. Pero quedan retenidas por las de uno de sus afluentes: el Joa, que igualmente crece y al mismo tiemplo, explicó Suárez Bustamante.
Esa combinación de factores, según el también especialista de la dirección municipal de Ordenamiento Territorial y Urbanístico en Baracoa, hace que las aguas del Joa, a la par que las del Miel, invadan hogares, patios e instalaciones en barriadas cercanas.
Canalizando el tramo de la propuesta -opina su autor-, esos percances disminuirán. Para ello, alertó, habrá que normalizar en ese río la apertura del tibaracón (barrera de arena entre la orilla del mar y uno de los bordes del afluente), maniobra que requiere agilidad y experticia, de lo contrario no surtiría el efecto deseado.
El Miel nace en el oeste de las Cuchillas de Baracoa -zona de copiosa pluviometría-, recorre 29 kilómetros al noreste, y desemboca en el Océano Atlántico. En su recorrido, en tiempos de lluvias intensas suele inundar áreas aledañas. La cuenca de este río sobrepasa los 170 km² de fértiles superficies, habitadas por más de 7 500 personas.

















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