«Cuba nos ha enseñado qué significa la solidaridad internacional», y hoy, cuando «está en riesgo un siglo de lucha anticolonial» y, por eso, «vamos a seguir convocando al mundo para estar con Cuba». «Nunca vamos a dejar a Cuba sola, porque sabemos que luchar por Cuba, es luchar por el derecho a la autodeterminación de los pueblos del mundo».
Así lo expresó este sábado David Adler, co-coordinador general de la Internacional Progresista, durante el Acto de bienvenida a los más de 600 representantes de unos 33 países, que conforman el Convoy Nuestra América a Cuba.
Celebrado en la sede del Instituto de Amistad con los Pueblos (ICAP), contó con la presencia del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez y los miembros del Buró Político: Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado; Manuel Marrero Cruz, Primer Ministro y Roberto Morales Ojeda, Secretario de Organización del Comité Central del Partido.
Sobre las numerosas muestras de apoyo que por estos días tienen lugar en la Isla, Adler aseguró que los miembros del Convoy representan millones de personas. En primer lugar, por una causa de humanidad, pues ningún pueblo del mundo sufre el cerco que intenta asfixiar a Cuba, afirmó. «Es el corazón lo que nos une», dijo.
En segundo lugar, «estamos aquí para defender una idea, un ejemplo, un proyecto real que representan Cuba y los logros de su Revolución». Y, en tercer lugar, «para luchar contra la política genocida del gobierno de Estado Unidos».
Luego, al regreso a sus países, tendrán, remarcó, una tarea mayor, «desmentir las maniobras mediáticas y defender la verdad» en torno a la Mayor de las Antillas, difundidas por aquellos para quienes «la amistad, el amor y la solidaridad internacional son delitos».
De su lado, Manolo de los Santos, director ejecutivo de The People's Forum, manifestó que la nación caribeña «ha dado la más grande lección, no solo de resiliencia y resistencia, sino que nos dio el ejemplo de lo que significa crear una verdadera alternativa antes los horrores del capitalismo y el imperialismo. Gracias, Cuba, por enseñarnos a luchar, a confiar en nuestros propios esfuerzos por querer cambiar el mundo».
Agregó, además, que «este esfuerzo representa el amor, la solidaridad, la militancia de millones de seres humanos que nos negamos a darle la espalda al pueblo cubano».
De los Santos condenó el bloqueo impuesto durante más de seis décadas a la tierra antillana y sostuvo que, «quitarle al pueblo su derecho a la vida, a la paz, al combustible, a tener relaciones normales con el resto del planeta, no es otra cosa que un acto de genocidio, por lo tanto, es nuestro deber llegar a Cuba a distribuir ayuda solidaria».
Luchan también, porque «el mundo necesita de la Cuba solidaria, la que envía a sus mejores hijos e hijas a los rincones más remotos del planeta, como médicos, maestros», precisó.
De igual forma, aseguró que esta no será la última expresión de solidaridad, pues «escuchamos y conocimos a un pueblo que no se va a rendir, que está dispuesto a dar la vida por la humanidad y en su propia defensa».
Bianca Borges, presidenta de la Unión Nacional de Estudiantes de Brasil, expresó que en ese encuentro se alzaron «más alto las banderas de la solidaridad, del antimperialismo, de la esperanza, de la soberanía de la resistencia a quienes nos quien dominar».
Asimismo, significó que «renace la esperanza de una América Latina justa, integrada, sin discriminación, que no quiere ser colonia de ningún imperio, sino potencia latinoamericana por nosotros mismos (…) para que ese cambio sea posible, la solidaridad con Cuba, que está bajo la agresión imperial y el combate la bloqueo son fundamentales».
Entretanto, el Héroe de la República Fernando González Llort, presidente del ICAP, enfatizó que «bajo ninguna circunstancia renunciaremos a la defensa de las causas justas de los pueblos ni a nuestras aspiraciones de continuar fomentando la solidaridad, el internacionalismo y la colaboración, que han sido pilares de nuestra política exterior».
A los integrantes del Convoy, les dijo que son «la humanidad hecha solidaridad, que no acepta el bloqueo como destino, que se organiza, moviliza, viaja, abraza. Ustedes representan la certeza de que ningún cerco imperial podrá jamás encerrar la dignidad de los pueblos, porque la Patria que defendemos, la de Martí, Fidel, de los que han caído y de los que resisten, no es una franja de tierra sitiada, es un pedazo de humanidad que se niega a claudicar».






















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