Granma, Cuba – Un saldo de 11 personas lesionadas dejó un fuerte accidente de tránsito ocurrido en las cercanías de la comunidad de La Seis, en el municipio de Cauto Cristo, cuando dos ómnibus arrendados para el transporte de pasajeros impactaron de costado.
Tras la activación del protocolo de emergencia en el Hospital Provincial Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, los servicios de cirugía, neurocirugía y ortopedia evaluaron a los afectados.
El doctor José Antonio Milanés Oliva, Especialista en medicina intensiva y vicedirector de atención al grave en el hospital provincial Carlos Manuel de Céspedes, detalló el parte médico oficial: «Se recibieron 11 lesionados, todos con la categoría de policontuso, ningún paciente con estado de gravedad, ninguno con lesión grave. Fueron regresados todos los pacientes, solamente un paciente, Eliecer González Barbán, de 36 años, con una contusión cerebral va a ser ingresado a la sala de neurocirugía, reportado de cuidado, sin compromiso para la vida en estos momentos».
Entre los afectados se encontraba una lactante de solo 11 meses, hija del chofer lesionado.
Desde la cama de hospital, el padre expresó un sentimiento de gratitud por la supervivencia de su familia. «Yo iba a Holguín hoy a comprarle las cosas del cumpleaños a mi niña de 11 meses que estaba en el asiento de atrás. Gracias a Dios, sin problemas. Fíjate que le llevó la columna del lado izquierdo a mi guagua que es una columna de hierro fuerte y de ese lado en el asiento trasero venía mi niña. La verdad que gracias a Dios estamos vivos», concluyó González Barbán, visiblemente afectado pero estable.
Este último, relató los instantes previos al impacto.
«Recuerdo ver la imagen difusa de una rama. Trato de esquivarla y de frente viene lo que para mí era una rastra, le cambié de luces normales a una distancia grande, porque por ahí se va a 40 kilómetros en esa zona, pero el otro medio automotor que resultó ser una guagua traía los focos blancos también incandescentes, ya cuando tú te das cruce, eso te deslumbra que tú ni sabes nada. Entonces frené, pero ya era demasiado tarde», explicó González.
«Vi una luz blanca encandilada ahí, pero ya no sé más nada. Mi hermano hasta me lloró y eso me convenció que yo me había muerto», añadió.
Según expone, Adalberto González González, chofer de la guagua de Bartolomé Masó, circulaba por su carril de manera normal. En sentido contrario, visualizó un vehículo que se aproximaba. Indica que logró percibirlo por las luces, pues aún se encontraba en el horario de penumbra (entre dos luces).
Al estar próximo a cruzarse con este vehículo, el otro conductor invadió su carril (la senda), lanzándose hacia donde él transitaba.
Ante esta maniobra, Adalberto González intentó evadir la colisión, apartándose hacia el margen de la carretera. Sin embargo, debido a la corta distancia a la que ocurrió la invasión del carril, no pudo evitar por completo el impacto. El otro vehículo, lo impactó en el costado de su vehículo.
Precisa que, aunque la carretera le permitió desviarse parcialmente para evitar un choque frontal, el hecho de haberle sido «quitado el derecho de vía», resultó en el accidente.
Añade que, de no haber podido orillarse, el impacto hubiera sido de frente, con consecuencias posiblemente más graves.
Como resultado del choque, ambos medios sufrieron daños, su vehículo en particular tuvo afectaciones considerables en la parte frontal y en el costado, los cuales describe como una deformación de gran magnitud.
Entre los testimonios de los pasajeros, destaca la versión de Daniel Valdespino, quien viajaba en la guagua procedente de Bartolomé Masó.
«Yo ví el choque. En ese momento iba a bajar la cabeza, nada más cuando vi la luz que nos vino de frente y ¡bufff! Todos los cristales se esparcieron por la guagua.
«Aquí el héroe fue el chófer que pudo esquivar algo el golpe porque si nos coge de frente no sabemos cuántos no hubiéramos hecho el cuento», expresó Valdespino.
A pesar de la magnitud del siniestro, que dejó los ómnibus con severos daños estructurales, las autoridades médicas descartaron víctimas fatales o lesionados de gravedad.



















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