CIEGO DE ÁVILA.–Por más de una década, el Sistema Integrado de Urgencias Médicas (SIUM) en esta provincia mantiene un récord de eficiencia, al no reportar fallecidos durante el traslado de pacientes hacia los centros asistenciales, un logro que consolida a este territorio como un referente en la atención prehospitalaria en Cuba.
El mérito estadístico es fruto de la consolidación de un sistema integral que comienza mucho antes de que el paciente aborde la unidad médica, significó la doctora Yaíma Mirabal García, funcionaria de Urgencia y Emergencia en el Sectorial Provincial de Salud.
En el éxito influye decisivamente la fortaleza del programa de socorrismo y primeros auxilios extendido a todos los municipios, como parte del cual estudiantes, trabajadores y parte de la población han sido capacitados para brindar una asistencia inicial efectiva en el mismo lugar donde se encuentra el enfermo, estabilizándolo antes de que llegue el transporte especializado.
Esa labor preventiva y asistencial ha permitido no solo la disminución de los fallecimientos extrahospitalarios, sino emantener también la vitalidad del servicio a pesar de las limitaciones objetivas, en tanto solo funcionan 13 de las 39 ambulancias, incluidas cuatro de nueva adquisición, que dan cobertura a toda la provincia.
La red de este tipo de transporte especializado en el territorio se estructura en tres bases regionales –Ciego de Ávila, Morón y Chambas– que garantizan la cobertura de todos los municipios, incluso los más apartados, gracias a la gestión de sus trabajadores y del apoyo recibido de otras entidades.
Aunque el contexto actual impone retos adicionales –como el que ocasiona el reforzamiento del bloqueo económico que impacta en el suministro energético y de piezas de repuesto–, la Dirección Provincial de Salud ha priorizado la protección de los pacientes más vulnerables
En medio de la contingencia energética que enfrenta el país, se han implementado estrategias para garantizar la transportación sanitaria y se prevé la incorporación de vehículos eléctricos para el traslado de pacientes que requieran de ese servicio.
Mirabal García destacó que, pese a la falta de equipos y piezas de repuesto, el personal mantiene su vitalidad habitual, demostrando que la voluntad humana y la preparación técnica son tan vitales como los recursos materiales
De esta forma, la provincia avileña no solo celebra más de diez años sin lamentar pérdidas en las ambulancias, sino que consolida un modelo de atención en el cual la rapidez de la respuesta, la calidez del trato y la preparación del capital humano marcan la diferencia entre la vida y la muerte en la «puerta de entrada» al sistema hospitalario.



















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