Entraña un gran valor histórico – y revolucionario – el hecho de que en 1931 ya se iniciara en Cuba la celebración del Día Internacional de la Mujer (DIM), con un acto el 8 de marzo, auspiciado por el primer Partido Comunista y la primera central proletaria, que pese a los pocos años de existencia que tenían, ya que habían sido fundados en 1925, sin embargo, daban ese paso de avance en momentos en que todavía en esa jornada de lucha femenina no había alcanzado popularidad, sobre todo, en países subdesarrollados.
El Día Internacional de la Mujer se había acordado a propuesta de la combatiente socialista alemana Clara Zetkin, en la Conferencia de Mujeres Socialistas, procedentes de varias naciones, que se efectuó en Copenhague (Dinamarca) en 1910, época que en Estados Unidos y en otros países europeos, núcleos de dinámicas compañeras luchaban por el derecho al voto, por la igualdad ante la ley y por demandas laborales y sociales para la mujer.
En marzo de 1911 se logró que en algunas ciudad importantes se celebrara el DIM, con actos y manifestaciones para reclamar los derechos femeninos. Había nacido ya la jornada concebida por Clara Zetkin.
La celebración era muy limitada, como limitada resultaba también la lucha de la mujer por sus reivindicaciones. Los trabajadores, sobre todo, los de ideas socialistas, presentaban creciente apoyo a la jornada, que hasta 1914 fue realizada en diversos días, aunque siempre en el mes de marzo, pero a partir de este año se fijó el día 8 como fecha internacional para la conmemoración, la que se ha institucionalizado. El triunfo de la Revolución de Octubre (1917) contribuiría en años posteriores a un mayor impulso al DIM.
EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, EN CUBA
El domingo 8 de marzo de 1931 tuvo lugar la primera celebración del Día Internacional de la Mujer en nuestra patria, con un acto que si bien no alcanzó gran resonancia pública, reiteramos que fue histórico y de contenido revolucionario, imposible de ignorar.
En esa fecha Cuba sufría los efectos de la tiranía de Machado, amamantada por el imperialismo norteamericano – como era tradicional en aquella república mediatizada -, y apoyada dentro de la Isla por el ejérctivo y demás cuerpos represivos de aquel gobierno.
Dentro de ese dramático marco la Confederación Nacional Obrera, orientada por el Partido Comunista decidió celebrar el primer Día Internacional de la Mujer, desafiando las medidas de excepción imperantes.
El diario «El Mundo», del 4 de marzo, desplegaba un titular en su página 10 que decía: «Velada en pro de la Obrera Internacional el día ocho», y en el texto de la información anunciaba, que el acto se efectuaría en el Centro Obrero de Revillagigedo 8 «…con el objeto de iniciar en Cuba la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora».
La nota informativa de «El Mundo», publicada el lunes 9, decía:
«FESTEJARON AYER LOS OBREROS EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA»
«Con asistencia de representacion de casi todas las colectividades obreeras de esta ciudad, se efectuó ayer tarde en el Centro Obrero de Revillagigedo número 8, acuerdo tomado en la Conferencia de Mujeres que tuvo por sede la ciudad de Copenhague, el primer domingo del mes de abril de 1907 de declarar a partir del año 1908, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el día 8 de Marzo de cada año.
«La fiesta de ayer comenzó con la representación del drama titulado Fin de Fiesta, cuya interpretación estuvo a cargo del cuadro escénico Enrique Jiménez.
«Despúes hicieron uso de la palabra Rosario Guillaume, en representación del Comité Pro Organización de la Mujer Trabajadora; Panchita Batet, por el Sindicato Textil; una delegada de los zapateros y la obrera Caridad Suárez, que recitó una poesía.
«Terminó el acto con la representación del juguete cómico «El Otro».
La información tiene un gran valor pese a algunos erróneos conceptos de fechas, y a que llama «fiesta» a lo que fue un acto combativo y revolucionario. Ese Centro Obrero era la sede de la Confederación (CNOC). Rosario Guillaume era la misma y popular «Charito» que venía luchando desde la década del 20, y hoy – con más de 70 años – es militate del Partido y de la Federación de Mujeres Cubanas. «Panchita» Batet fue una activa líder sindical, y actualmente es funcionaria del Instituto del Libro.
La presidente de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), Vilma Espín, miembro del Comité Central del Partido, en entrevista publicada en «Granma», el 5 de marzo de 1971, aludió a esa primera celebración y dijo:
«A partir de entonces y entre las mujeres progresistas organizadas, entre las que se cuenta la Unión Nacional de Mujeres, fundada en 1934 por el Partido Comunista de Cuba, se hizo una tradición el conmemorar el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer; pero no fue hasta después del triunfo de la Revolución y más exactamente cuando se creó la FMC, que esta fecha comenzó a celebrarse de forma masiva».
Después de abatida la tiranía de Machado nación la Unión Nacional de Mujeres que tuvo también limitada existencia. En 1946 se fundó la Federación Democrática de Mujeres Cubanas, filial de la recién creada Federación Democrática Internacional de Mujeres. El Día Internacional de la Mujer por este período se mencionaba en periódicos revolucionarios – como «Hoy» – y contó con algunas celebraciones locales. Durante la tiranía batistiana ni siquiera esto pudo hacerse. Fue el triunfo de la Revolución el que dio la significación que encierra y merece el Día Internacional de la Mujer.



















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