ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Se evalúa la instalación de paneles solares para el uso de sobadoras y estufas. Foto: Wennys Díaz Ballaga

La escasez de combustible y los apagones han puesto a prueba la red de panaderías de La Habana. Para sortear las limitaciones se han implementado un número de estrategias dirigidas a garantizar el suministro de harina utilizando la movilidad eléctrica, así como la reconversión tecnológica de los hornos.

«Ha sido muy duro este tema del bloqueo total de combustibles, pues nuestros hornos funcionan con petróleo», afirma Maruan Fee Fernández, director general de la Cadena Cubana del Pan en La Habana, al referirse al complejo escenario que enfrenta la entidad para garantizar el pan a la población.

Como empresa dependiente de los combustibles fósiles, han padecido la afectación de los grupos electrógenos en los últimos meses, sumándose a los apagones que impactan todo el país. Ante esto, señala: «Hemos tenido que reinventarnos».

Una de las principales innovaciones consiste en la reconversión tecnológica de los hornos. «Estamos cambiando los hornos de consumo de diésel a gas manufacturado», detalla, precisando que la medida se aplica en panaderías de municipios como Playa, Plaza, Centro Habana, Habana Vieja, Marianao, entre otros.

Esta modificación permitirá mantener la producción las 24 horas, independizando parcialmente el horneado de la disponibilidad de electricidad, ya que otros equipos como las sobadoras o estufas sí son eléctricos.

El director menciona, además, otros proyectos en desarrollo: «Estamos haciendo levantamientos para trabajar con una tecnología española de pellets, que utiliza el aserrín de la madera procesado como combustible».

A la par, se evalúa la instalación de paneles solares en el 50 % de las panaderías para sustituir el consumo eléctrico en los equipos que no dependen de combustibles fósiles.

 

INNOVACIÓN QUE NACE DEL BLOQUEO

Sobre el proyecto de reconversión tecnológica, Rigoberto Hernández de la Rosa, director de Producción-Comercialización de la entidad, explica que la iniciativa permite sostener las ventas en momentos de apagón y representa un despegue hacia la autonomía energética en el proceso de horneado.

«Se elimina el diésel y se trabaja con gas manufacturado. Es un gas que es producto nacional, eliminamos la importación de diésel y con esto podemos brindar un mayor servicio a la población, sin interrupción», afirmó.

La idea se alinea con las directivas del Gobierno para proteger las producciones de alimentos, justo cuando el país enfrenta el cerco energético y la guerra económica impuestos por el Gobierno de Estados Unidos.

El montaje de quemadores que funcionen con este gas es el primer paso del proyecto. «En la empresa se ha hecho un levantamiento y hasta el momento tenemos 17 unidades donde se puede implementar esta experiencia, y esperamos en el transcurso del mes e inicios del próximo hacer el cambio en estas panaderías».

Lo anterior fue constatado por el ministro de la Industria Alimentaria Alberto López Díaz, en visita a las panaderías de Línea y 12 y Carlos III, donde conoció, además, de la estrategia para lograr el abastecimiento de harina a todos los establecimientos de la Cadena Cubana del Pan en La Habana.

«Atender 15 municipios implica complejidades en el traslado de materias primas. Hemos tenido que crear almacenes pulmón y arrendar triciclos de trabajadores por cuenta propia para llevar la harina desde los molinos hasta las panaderías», explicó Fee Fernández, como parte de los esfuerzos por estabilizar el servicio.

Sin embargo, comentó, a los municipios de la periferia se sigue llegando con los camiones de la entidad.

En las instalaciones visitadas se indicó generar proyectos para la instalación de energías renovables para los procesos que requieren electricidad. Esta directriz se alinea con los proyectos que ya desarrolla la Cadena Cubana del Pan, en los que se evalúa llevar paneles solares a la mitad de sus panaderías.

Actualmente esta empresa cuenta con 51 panaderías en la capital, de las cuales 47 se encuentran operando. Las restantes están paralizadas por labores de mantenimiento y remozamiento. En cuanto al modelo de gestión, el 90 % de las producciones son cooperadas con las formas no estatales de gestión, comentó el director general.

Sobre los precios, Fee Fernández aseguró que se mantienen sin variación desde hace un año. El pan de 200 gramos, el de mayor demanda, se comercializa a 120 pesos. «Tratamos de no llegar a un aumento de precio, aunque todo depende también de la fluctuación de los precios en el mercado», concluye.

La Habana demuestra así que, a pesar del recrudecimiento del bloqueo y la guerra económica, la inventiva y el compromiso de los trabajadores del sector panadero garantizan que el pan siga llegando cada día a los hogares de la capital.

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arnaldo dijo:

1

23 de febrero de 2026

12:41:33


hay que realizar inspecciones al panaderia del municipio la lisa ya que el pan normado el de la cana sta basica no tiene el peso acordado son mini panes o panesillos hay que reconformar el peso del pan normado esto obliga a la poblacion acudir al pan particular