ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
De resultar exitosas las medidas de Trump, los equipos que sostienen la vida de muchos pacientes colapsarían. Foto: Yenima Díaz Velázquez

Las Tunas. – Imaginarlo conmueve, asusta, da impotencia y coraje. ¿Qué puede suceder en las salas vitales de un hospital si se mantiene el cerco energético que impuso a Cuba el magnate, devenido presidente de Estados Unidos, Donald Trump?

Aunque estremece, la respuesta no admite adornos: sin energía, los equipos dejarían de funcionar y pondrían en riesgo inmediato de muerte a los pacientes. La vida humana no le importa al inquilino de la Casa Blanca y a sus bufones. Pero, a Cuba, sí.

El Hospital General Docente Doctor Ernesto Guevara de la Serna es un ejemplo en la atención integral de Salud, no solo para los residentes en la provincia de Las Tunas sino para quienes llegan desde los municipios de Calixto García (Holguín), Río Cauto (Granma) y Guáimaro (Camagüey).

«Cuenta con todas las especialidades médicas, excepto Siquiatría y Cirugía Cardiovascular –explica su directora general, Marianela Zapata Romero– y brindamos atención de urgencia, consulta externa y de especialidades en consultas específicas, así como otros servicios ambulatorios, sobre todo los quirúrgicos.

«Tenemos un aproximado de camas ocupadas entre 450 y 500 cada día. En el cuerpo de guardia se atiende un promedio de 400 a 500 pacientes diarios y en la consulta externa también oscilamos entre 500 y 600 por jornada. Para todos necesitamos energía eléctrica».

***

La Empresa Eléctrica de Las Tunas protege el circuito en el que está la mayor institución de Salud del territorio; sin embargo, la preocupación es latente porque todos los procedimientos están sujetos a la electricidad.

«Es imprescindible. De ella dependen la tecnología, la ventilación de los graves, las cirugías. Además, muchos pacientes deben estar en un ambiente de climatización, según las normas epidemiológicas establecidas.

«Tenemos dos grupos electrógenos muy potentes que sostienen el hospital, pero demandan un alto consumo de combustible.

«Además, está el combustible de las calderas, el fuel oil, que sostiene la esterilización, la elaboración de alimentos y la lavandería del hospital. También usamos la gasolina para el transporte del servicio de urgencias y del carro de guardia.

«Con el gas licuado se hacen varias actividades en la institución. Una de ellas es el procesamiento de muestras en los laboratorios. Y, por último, está la planta de oxígeno que garantiza el servicio para el centro y el resto de las unidades de Salud de la provincia», concluye Zapata Romero.

***

«En Las Tunas, como en toda Cuba y en el mundo, las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte, y dentro de ellas el infarto agudo del miocardio», significa la doctora Yurina Cruz Fernández, especialista de primer grado en Cardiología, máster en urgencias médicas, profesora auxiliar e investigadora agregada.

«Aquí cada día ingresan pacientes no solo con infartos sino con otros tipos de cardiopatías, ya sean enfermedades vasculares descompensadas, insuficiencia cardíaca, arritmias y endocarditis infecciosas complicadas. Atenderlos es un reto, pero lo hacemos lo mejor posible».

La galena menciona la escasez de medicamentos esenciales e insumos, pero recuerda que la prioridad del colectivo es salvar la vida de los enfermos y para ello no escatiman ni tiempo ni esfuerzos.

Comenta que actualmente está roto el equipo Arco en c, elemental para implantar en el salón de operaciones los marcapasos permanentes.  «Entonces tenemos que trasladar a nuestros pacientes con trastornos graves del ritmo cardíaco hasta las provincias de Holguín y Granma.

«Para eso necesitamos del sistema integrado de urgencias médicas y a veces se nos torna un poco difícil pues debe ser un equipo de apoyo vital avanzado, con todas las condiciones necesarias para llevar a este tipo de enfermos».

En cada uno de los viajes va un paciente, o a lo sumo dos, porque requieren cuidados especiales para resolver cualquier emergencia que se presente en el camino. Calculen cuánto combustible se requiere, solo para esa actividad.

«Anote que, además de esa gasolina, en el servicio también requerimos de energía eléctrica para realizar los electrocardiogramas, las pruebas ergométricas y los ecocardiogramas, entre otros exámenes que evalúan el estado de salud de las personas», apuntó la especialista.

Ana María Madrazo Mejías se debate entre la incertidumbre por ver a su mamá enferma y la satisfacción que siente por los cuidados que le prodigan los médicos y enfermeros del servicio de Cardiología.

«Ella vino remitida desde el municipio de Colombia, porque le diagnosticaron una insuficiencia cardiaca baja. Enseguida la atendieron unos médicos maravillosos que nos han dado todas las informaciones sobre su estado.

«Necesitó un marcapaso transitorio y se lo pusieron. Ahora estamos esperando que la lleven a Holguín o a Bayamo para ponerle uno permanente. Gracias a esta Revolución, mi mamá podrá tener otros años más de vida.

«Espero que el presidente de Estados Unidos no haga más difícil la situación que tenemos».

***

El doctor Adrián Hernández Carballo es el jefe de servicio de la unidad de cuidados intensivos del Hospital Doctor Ernesto Guevara de la Serna, un área «puramente tecnológica» que está entre las tres de mejores resultados en el país, «gracias al equipo médico y de enfermería que tenemos acá».

Ahí, pese a la escasez de insumos médicos, todos los tratamientos se realizan con precisión. Y de eso dan fe los pacientes recuperados y sus familiares, quienes llegan desde las otras salas de terapia existentes en la provincia, para centralizar los recursos.

Con relación a las gestantes graves se busca la excelencia de los servicios, y desde hace más de un año ninguna ha fallecido. Este es uno de los indicadores que quiere revertir el Gobierno de Washington con sus medidas inhumanas para lastimar a la población cubana.

«Dependemos de equipos para realizar la vigilancia del paciente y para realizar el tratamiento de los graves», comenta el doctor Jaime Julián Rey, especialista de primer grado en Medicina Intensiva y Emergencia, y miembro del servicio de cuidados intensivos del hospital provincial.

«Son dos conceptos completamente diferentes, porque se trata de equipos de monitorización y de sustitución de los sistemas de órganos que entran en falla en el paciente crítico. Inexorablemente dependen de la energía eléctrica para funcionar.

«La tecnología especializada viene con baterías incluidas; pero, a medida que se usan, se han ido deteriorando. Aquí solo toleramos cortes breves de la electricidad, porque tenemos una unidad de respaldo».

Sin electricidad, el «Guevara» sería un caos. Y aunque el país protege a los hospitales, de cumplir su cometido las medidas del Gobierno estadounidense, dejarían de funcionar los ventiladores mecánicos, los riñones artificiales para quienes presentan fallas renales, las incubadoras que resguardan la vida de los recién nacidos con afecciones y un sinnúmero de equipos.

Un corte de combustible tendría consecuencias nefastas. El Gobierno cubano adopta medidas para minimizar el impacto. Países amigos ya tienden su mano solidaria. Y el imperio que se cree dueño del mundo cargará por siempre la culpa de amenazar la vida de personas inocentes.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Miguel Arevalo dijo:

1

11 de febrero de 2026

19:34:14


Fuerza Cuba .