ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Imagen tomada de Razones de Cuba

Vivimos una era de tensiones globales donde los conflictos han trascendido los campos de batalla tradicionales. Hoy, la disputa se libra en dos frentes principales: el control de los recursos económicos —a través del sometimiento y la asfixia— y, de manera aún más determinante, el campo de las ideas. Este último busca colonizar la mente de las personas, sembrando miedo, desesperanza y anulando el razonamiento lógico hasta confundir la verdad con la mentira. El objetivo es claro: quien controle el pensamiento de un individuo, lo controla por completo.

Este escenario no es nuevo. Ya el 17 de noviembre de 2005, el Comandante en Jefe Fidel Castro Rúz alertaba en el Aula Magna de la Universidad de La Habana sobre estas estrategias. Dos décadas después, la administración estadounidense ha dado un paso peligroso: la reciente Orden Ejecutiva firmada el 29 de enero de 2026, que declara una “Emergencia Nacional” e impone sanciones a cualquier país que provea petróleo a Cuba. Esta medida no es un hecho aislado; es la punta de un iceberg diseñado para escalar la agresión contra la isla.

Los pretextos esgrimidos —que Cuba constituye una “amenaza maligna”, promueve desestabilización o mantiene vínculos internacionales hostiles— carecen de fundamento. El propio establishment de seguridad estadounidense sabe que Cuba no representa un peligro para su seguridad nacional. Su ejército es defensivo, su política exterior se basa en el multilateralismo y la solidaridad, y nunca ha promovido acciones agresivas contra Estados Unidos. Si existieran pruebas reales, ya se habrían presentado. La ausencia de evidencias expone la falsedad de estas acusaciones.

Lo que sí existe es un bloqueo económico reforzado, una guerra no declarada que busca el exterminio lento de un pueblo. Como alertaba Gandhi, la guerra económica es una tortura prolongada, cuyos estragos son igual de terribles que los de un conflicto armado. Hoy, niños, ancianos y enfermos en Cuba sufren la escasez de medicamentos, equipos médicos y combustibles debido a estas sanciones. Es, en esencia, un acto de genocidio.

Esta Orden Ejecutiva no solo agrede a Cuba, sino que impone a terceros países cómo relacionarse con la isla, violando su soberanía. Si se permite, sentará un precedente peligroso para el orden internacional.

Frente a esto, Cuba mantiene su voluntad de diálogo —siempre en igualdad de condiciones— y su derecho a relacionarse libremente con otros pueblos. La mayoría de los cubanos ha refrendado en sucesivos procesos constitucionales su sistema político y social, que hoy incluye el reconocimiento de la propiedad privada y un proceso de actualización económica, cuyo principal obstáculo es precisamente el bloqueo.

La batalla final, sin embargo, no se decide en el terreno económico o militar, sino en la mente. Si perdemos la convicción, si cedemos al miedo o la desesperanza, habremos perdido todo. La historia demuestra que el camino de la rendición no trae felicidad, sino humillación y sufrimiento. Como advirtió Fidel, el peor enemigo no es externo, sino la duda interna. Hoy, como nunca, la victoria depende de creer en nuestra capacidad de resistir, crear y vencer.

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lorenzoa dijo:

1

4 de febrero de 2026

16:16:15


Los que gobiernan el imperio, como todos sus antecesores dejaran de seguir en sus puestos de reyes, como se creen. Nosotros seguiremos aquí, luchando. La historia en todas las épocas es de lucha contra la dominación. A todos debe quedar bien claro.