SEMBRADOS PARA SIEMPRE EN EL ALMA DE SU PUEBLO
Ofrendas florales de Raúl y Díaz-Canel; de los Ministerios del Interior y las Fuerzas Armadas Revolucionarias; de las familias y del pueblo de Cuba acompañaron este viernes la despedida, en ceremonia de acto de inhumación de los caídos que ahora descansan en La Necrópolis de Colón
La Necrópolis de Colón, en La Habana, volvió a convertirse en escenario de honra y memoria. En el Panteón de los Caídos del Ministerio del Interior –sitio reservado a quienes entregaron su vida al servicio de la nación– descansan ahora los féretros del primer coronel Humberto Alfonso Roca Suárez, el primer coronel Lázaro Evangelio Rodríguez Rodríguez, el teniente coronel Rodney Izquierdo Valdés y el capitán Yordenis Revé Cruza.
El acto, que transcurrió en un ambiente de solemnidad y respeto, contó con la presencia del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, los miembros del Buró Político, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, General de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera; del Interior, General de Cuerpo de Ejército Lázaro Alberto Álvarez Casas; y el Secretario del Consejo de Ministros, General de División José Amado Ricardo Guerra.
Las palabras centrales estuvieron a cargo del primer secretario del Partido en La Habana, Liván Izquierdo Alonso, quien evocó la entereza y el compromiso de los caídos.
Recordó que no claudicaron ante la agresión, que fueron fieles a sus principios y que jamás dudaron en enfrentar al enemigo imperial, aun cuando fueron superados en fuerzas y armamento.
«Cada vida truncada se multiplica en millones de compatriotas y jamás serán olvidados. Sus memorias inspiran nuestro compromiso con la justicia, la solidaridad y la unidad. Ustedes nunca le fallaron a Fidel y a Raúl, nunca le fallaron al pueblo de Cuba, ni a la patria de Bolívar y de Chávez», expresó.
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EL ROSTRO DE LA DIGNIDAD; LEYENDA QUE NO PODRÁ SER DERROTADA NI OLVIDADA
Guantánamo.—Las cenizas de los soldados internacionalistas Juan David Vargas Vaillant y Hervis Martínez, y las del Primer Teniente Yunior Estevez Samón Herrera, caídos junto a otros 29 cubanos frente a la agresión del ejército estadounidense contra Venezuela, reposan ya en dos puntos sagrados de esta geografía.
A las cuatro de la tarde de este viernes de unidad y patria, la necrópolis de San Rafael, en la ciudad de Guantánamo, acogía las honras fúnebres de Juan David y de Hervis en el panteón a los mártires internacionalistas, y un sitio con iguales fines en Yateras cobijaba las exequias de Yunior Estévez Samón.
El pueblo los acompañó. Familiares, vecinos, combatientes de las FAR y del MININT, dirigentes, amigos, compañeros, acudieron a la nutrida y honda despedida.
Hubo gente, mucha gente a las que ellos no les eran conocidos. «Yo antes no los conocía», dijo emocionada Idalmis Matos, una profesora de Enseñanza Media. «Vine a decirle “gracias”; admiro su valor; son ejemplos; son héroes».
«Cada acto de justicia nuestro llevará su huella», anticipaba por su parte al despedirlos, Albis López Ramírez, primera secretaria del Partido en el municipio de Guantánamo, en alusión a los que en la madrugada del pasado tres de enero, en fiero y desigual combate contra la élite militar gringa, se hicieron leyenda en Venezuela.
«Que cada acto de justicia lleve su huella», pidió Albis; «ellos murieron por la Revolución, por el socialismo, por Cuba y Venezuela; por la patria grande que ha de ser América Latina unida; «ellos son el rostro de la dignidad».
En el Alto Oriente, como parte de este pueblo enardecido de lealtad y patria, las máximas autoridades políticas y del gobierno acudieron a la cita con los 32 protagonistas de una leyenda que ya no podrá ser derrotada ni olvidada. «Honor y gloria», fue la frase repetida.
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BAUTA UNIDA EN SENTIDO HOMENAJE
La caravana anuncia la llegada de algo grande. Arropado en la enseña nacional recorrió el mayor Adrián Pérez Beades el último tramo de vida en esta tierra de coraje.
Tras la entrada a su pueblo de Bauta lleva a los lados el cortejo de la gente que ha salido para despedirlo como se merecen los hombres valientes.
Ya en el campo santo es más notable el abrazo de sus coterráneos. Vuelve a entristecer el rostro de su amada Olga.
Luce tan débil, tan asustada. No hay, ni habrá consuelo para esta mujer. Nunca adivinó que aquel mensaje de amor, en la llamada habitual de cada noche, sería el último.
La acompañan otros familiares, amigos, compañeros que llegaron con flores para rendir el tributo.
Al dirigirse a la multitud reunida allí, Yamile Mena Peña, Primera Secretaria del Partido en Bauta, calificó los hechos del 3 de enero, donde fueron asesinados los combatientes cubanos por agresores imperialistas, de repugnantes y absurdos.
Advirtió que la sangre derramada fortalece aún más los lazos de hermandad entre Cuba y Venezuela.
Ofreció otra vez a las familias el respeto y el compromiso de que este sacrificio vivirá eternamente en cada cubano digno.
La muchedumbre escuchó consternada. Hizo fila para ofrecer su solemne mensaje de adiós.
Presenciaron este homenaje final, Gladys Martínez Verdecia, Primera Secretaria del Partido en Artemisa, y el Jefe de la Región Militar de Artemisa, general de brigada, Luzardo Montenegro Rosales.



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CONSOLACIÓN DEL SUR RINDE TRIBUTO AL CAPITÁN YOEL PÉREZ TABARES
Pinar del Río.-Yoel, el padre, apoya su mano en la tapa del nicho y balbucea algo incomprensible. Sus dos hijas también lo hacen antes de romper en llanto.
En el Panteón de los Caídos por la Defensa del cementerio de Consolación del Sur, hay miles de personas; pero solo se escuchan los sollozos de los familiares más cercanos al mayor Yoel Pérez Tabares. Todo lo demás, es tristeza y silencio.
Tres salvas de fusilería estremecen el poblado pinareño. El homenaje, que había iniciado ayer en La Habana y continuado en la mañana de este viernes en la ciudad de Pinar del Río, casi llega a su fin.
Una fila interminable pasa frente al nicho que desde esta tarde acoge los restos del oficial pinareño, caído recientemente en Venezuela, durante la agresión armada de los Estados Unidos contra ese país.
Dicen que apenas hay gente en el pueblo. Que todo el mundo ha venido a dar un último adiós a Yoel, y con él, a los otros 31 cubanos que perdieron la vida en suelo venezolano.
Y dicen que su silencio significa luto y respeto, pero que tanta gente reunida en torno a un héroe de la Patria, implica también admiración y orgullo.
Seguramente habrá muchos que pasen frente a esa familia rota y recuerden las palabras del presidente de los Estados Unidos, vanagloriándose de su ataque brutal, del secuestro del presidente Nicolás Maduro, y la muerte de un grupo numeroso de combatientes cubanos, entre los que se encontraba Yoel.
Duele, sin dudas, pero no de la manera que el «Emperador» quiere. Sino de aquella que resumiera Martí en un poema dedicado a sus «hermanos muertos el 27 de noviembre»: con rabia y con coraje.
Por eso, frente a la barbarie, cobran sentido nuevamente los versos del Apóstol: «No vacile tu mano vengadora;/No te pare el que gime ni el que llora:/¡Mata, déspota, mata!/¡Para el que muere a tu furor impío/ El cielo se abre, el mundo se dilata!»



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EN SANTA IFIGENIA, LOS MÁRTIRES SANTIAGUEROS DE VENEZUELA
SANTIAGO DE CUBA.- Muy cerca de los monumentos funerarios de Martí, Céspedes, Mariana y Fidel, en el Panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) fueron inhumados los restos de siete mártires santiagueros, caídos en el cumplimiento del deber en la República Bolivariana de Venezuela.
Ofrendas florales a nombre del Líder al frente de la Revolución, General de Ejército Raúl Castro Ruz; el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; de las Fuerzas Armadas Revolucionarias; el Ministerio del Interior; de los familiares y de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana fueron colocadas en los predios del Panteón.
El acto solemne y ceremonia militar no constituyó «un adiós ni un acto de despedida, porque ustedes seguirán viviendo en el alma de la Patria», como expresó la miembro del Buró Ejecutivo del Comité Provincial del Partido, Niurka Bell Calzado, ante familiares, compañeros y una representación de las organizaciones políticas, sociales, de masas al dar el último adiós a estos nuevos integrantes de la pléyade de héroes cubanos.
Desde la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo Grajales, se realizó el cortejo fúnebre de estos héroes «que no solo fueron seres queridos; fueron hijos de un pueblo que sabe lo que es resistir, luchar y mantener la dignidad en alto, incluso en los momentos más difíciles», aseveró Bell Calzado.
Encabezaron la ceremonia la Primera Secretaria del Partido en la provincia, Beatriz Johnson Urrutia; el Gobernador, Manuel Falcón Hernández; el Jefe de la Región Militar de Santiago de Cuba, General de Brigada Luis Prieto Lazo; y el Delegado del Ministerio del Interior, Primer Coronel Julián Sánchez Álvarez.



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EL COMBATE QUE NO CESA
Holguín. - Una multitud de rostros con expresión de dolor e ira, siguió cada una de las palabras pronunciadas por el miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y primer secretario de la organización en la provincia, Joel Queipo Ruiz, en el acto de homenaje póstumo a los combatientes caídos durante la artera agresión realizada por fuerzas militares de Estados Unidos a Venezuela, el pasado 3 de enero.
Ante la cercana estatua que evoca la intransigencia combativa del Mayor General mambí Calixto García, en el parque homónimo, el dirigente político expresó que el sacrificio de esos hermanos no será olvidado.
" Todo lo noble y útil que junta a los hombres que comparten Patria, ideales, batallas y sentimientos, nos une a ellos. El pueblo cubano hace suyo el dolor de los familiares y compañeros. Sentimos su ausencia como si fuera la de un hijo propio, porque en Cuba, el dolor colectivo también es amor", expresó.
Antes recordó que defender la Patria Bolivariana, es sostener con las manos y el corazón la idea de una Patria Grande.
A escasos metros, con un portal de por medio, en la Sala Revolución, en La Periquera, edificio patrimonial vinculado con nuestras gestas por la independencia del yugo colonial, permanecían los restos mortales de los tenientes (r) Rafael Moreno Font. Luis A Hidalgo Canals, Suriel Godales Alarcón, Luis M Jardines Castro y Juan C Guerrero Cisneros, parte del destamento que pasó a la inmortalidad en suelo venezolano.
Junto a las fotos de estos, igualmente estaban las de los otros 27 hermanos muertos, todas escoltados por ofrendas florales y la enseña nacional.
Tras la emotiva intervención, el orador, así com el jefe del Ejército Oriental, General de División Eugenio Rabilero; el Gobernador de la provincia, Manuel Hernández Aguilera y otras personalidades, ocuparon un sitio frente a los restos sagrados de los compatriotas y concedieron a los familiares de estos prioridad para colocar flores frente a las urnas funerarias y expresar sus sentimientos en tan difíciles instantes.
Luego de esos conmovedores minutos, las citadas personalidades también depositaron rosas rojas sobre una plataforma ceremonial, acción repetida por el pueblo,que , en organizada fila, acudió a rendir tributo.
Una vez concluida la última guardia de honor, a cargo de los principales dirigentes políticos y del Gobierno y jefes militares presentes, fue ejecutado el traslado de los restos mortales hacia el Panteón de los Caídos por la Defensa, en el Cementerio de Mayabe, donde fue realizada la ceremonia de inhumación en la que estuvo presente una amplia representación de pueblo.
Allí la emoción estalló una vez más a causa de hechos inolvidables: un crespón negro en el asta de la bandera cubana; una leve llovizna, como si la naturaleza intentara contener un llanto justo; las lágrimas reales de los familiares; las urnas rumbo a los nichos y la siembra en ellos de los héroes; las vibrantes palabras del primer secretario del Partido Comunista de Cuba en el municipio Holguin; la entrega a los familiares de las banderas que cubrieron las urnas...
Fue el cierre de una jornada para exponer compromisos con la Patria. Esencialmente uno, proclamado por las salvas de fusiles de un pelotón de ceremonia integrado por combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior: ¡Frente al invasor la orden de combate siempre está dada!



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UN DUELO COMPARTIDO
Bayamo, Granma.– Con un sentido cortejo fúnebre que recorrió las principales calles de la capital granmense hasta la Necrópolis de la Ciudad Monumento Nacional, el pueblo de Bayamo rindió tributo al soldado (r) Alexander Noda Gutiérrez, uno de los 32 combatientes cubanos caídos en cumplimiento de misión internacionalista en Venezuela, cuyos restos fueron inhumados en esta ciudad.
Similares actos de homenaje póstumo tuvieron lugar en los municipios de Pilón, Yara, Río Cauto, Cauto Cristo y Jiguaní, en despedida de otros hijos de esta tierra vilmente asesinados por el imperialismo norteamericano: el teniente Fernando Antonio Báez Hidalgo, el teniente Yasmani Domínguez Cardero, el capitán Addriel Adrián Socarrás Tamayo, el primer teniente Erdwin Rosabal Ávalos y el teniente coronel Rubiel Díaz Cabrera.
Trabajadores, amas de casa, estudiantes de todas las enseñanzas y una amplia representación del pueblo acompañaron el paso del féretro por las avenidas más importantes de la urbe, en gesto de respeto y compromiso con el legado de los caídos.
Las honras fúnebres fueron recibidas con ceremonia militar, durante la cual se realizaron tres salvas de fusilería en honor a los caídos. Finalmente, fueron depositadas en el panteón de los combatientes.
En las palabras centrales, Michel Carlos Santiesteban Hernández, primer secretario del Partido en Bayamo, destacó que estos héroes «no cayeron en una guerra por conquista, sino en una lucha para proteger a un pueblo, su gobierno legítimo y su derecho a un futuro sin injerencia extranjera».
Subrayó, además, que su ejemplo nos llena de orgullo y de valor para seguir enfrentando al imperio revuelto y brutal y que su sangre derramada en suelo venezolano selle para siempre la alianza inquebrantable entre nuestros pueblos.
El dirigente político expresó también su solidaridad con los familiares de los combatientes, al afirmar que este homenaje «sería incompleto si no inclinamos nuestro corazón a quienes cargan el peso más profundo e íntimo: la familia de nuestros héroes. A sus padres que entregaron a su hijo más valiente, a sus hijos e hijas que crecerán con el hueco de un abrazo que no llega, a sus compañeras de vida cuyo amor fue interrumpido por el deber, y a sus hermanos y hermanas que sienten el vacío imposible de explicar con palabras. Sepan que su pérdida no es un lamento solitario en un rincón de la tierra: es un duelo compartido por millones de cubanos y más allá de nuestras fronteras», sentenció.
Al cierre de la ceremonia, familiares, dirigentes del Partido, el Gobierno y el pueblo bayamés colocaron ofrendas florales y rindieron homenaje ante el Panteón de los Combatientes, en un acto de gratitud, respeto y fidelidad al ejemplo de los mártires.



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UN COMBATIENTE FIEL A SUS IDEALES
JAGUEY GRANDE, Matanzas. - Con una nota alta de admiración recibió el pueblo del municipio matancero de Jagüey Grande los restos del coronel Orlando Osoria López, caído en el cumplimiento de su deber durante el artero ataque del gobierno norteamericano a Venezuela.
Se entiende, desde luego, que el último adiós de sus familiares, amigos, compañeros de estudio y de trabajo estuviera marcado de un profundo significado por tratarse de quienes mejor lo conocieron.
La ceremonia de inhumación de los restos del combatiente, miembro del Ministerio del Interior, se efectuó en horas de la tarde en el Panteón de los Caídos por la Defensa en el cementerio local.
La patriótica actividad estuvo caracterizada por una atmósfera de solemnidad, dolor y al mismo tiempo de orgullo por un cubano que puso bien en alto el prestigio de la Patria que lo vio nacer.
La ceremonia fue presenciada por decenas de pobladores y encabezada por autoridades provinciales y municipales.
En el camposanto, frente al mármol que acoge sus restos, colocaron no pocas ofrendas florales y algún que otro familiar y amigo sostenía en sus manos una flor para el héroe.
En la ceremonia se hizo notar que Osoria López fue un guerrillero todo terreno, que será recordado como un valiente, y alguien, ya más en la intimidad, destacó que su mayor grandeza, como admitiría su hermana Marbelis, está en la fidelidad con que siempre defendió sus ideales.
El homenaje póstumo a nuestros 32 hermanos caídos defendiendo la soberanía de la hermana Venezuela se extendió a todos los municipios de la provincia.





















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ALEXIS dijo:
1
17 de enero de 2026
11:42:26
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