Trabajo duro, casi siempre anónimo, vidas enteras dedicadas a revertir problemas inimaginables en una Isla que, asediada brutalmente por el enemigo imperial, debe reinventarse sin pausas. Así luchan los más de 49 000 trabajadores eléctricos de Cuba, quienes este 14 de enero, en su día, recibieron el reconocimiento merecido y emocionado de un país.
Este miércoles, desde el capitalino Salón de Protocolo del Laguito, y en una ceremonia encabezada por el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, fueron reconocidos los logros del sector energético, ese universo que anida, sin discusión, lo heroico.
En una jornada que también contó con la presencia del primer ministro, Manuel Marrero Cruz, y de la secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), Teresa Amarelle Boué –ambos, miembros del Buró Político–, así como con otros dirigentes del Partido y del Gobierno, fue recordado el aniversario 92 de la intervención, por parte del luchador antimperialista Antonio Guiteras, de la Compañía Cubana de Electricidad.
El primer homenaje, como fruto de Decreto Presidencial, fue para cinco linieros que recibieron la Medalla Hazaña Laboral por sus extraordinarios méritos.
Ellos, quienes recibieron la distinción de manos del Jefe de Estado, fueron Aldo Pérez Duvergel (de la Empresa de Construcciones Eléctricas); Nelson Fuentes Pereda (de la Empresa Eléctrica Pinar del Río); Erleydis Benítez Garrido (de la Empresa Eléctrica Sancti Spíritus); Jorge Reinaldo Fontaine Espinoza, y Alexey Arias Cruz (ambos de la Empresa Eléctrica Las Tunas).
Momento particularmente emotivo tuvo lugar cuando el Primer Ministro de la República de Cuba entregó un reconocimiento al liniero eléctrico Yoel Planchet Montalvo, quien ha dedicado 60 años de entrega ininterrumpida al sector, desde el cual ha transmitido sus saberes a varias generaciones.
Además, se decidió otorgar la Distinción Ñico López a más de 500 trabajadores, una representación de ellos la recibió en esta ceremonia.
Asimismo, se acordó entregar la Bandera de Proeza Laboral a los 20 contingentes de la Unión Eléctrica, y a la Brigada de Linieros de la hermana Patria de Bolívar, que participaron en las tareas recuperativas tras el paso del huracán Melissa.
La joven ingeniera Soynely Córdoba Ortiz habló en nombre de los trabajadores de la Unión Eléctrica. Ella expresó que, en momentos decisorios de la Patria, sus compañeros alzan la voz para ratificar un compromiso inquebrantable con la nación, una voluntad de mantener, contra todas las adversidades, cada infraestructura en la Mayor de las Antillas.
En nombre de los más de 49 000 trabajadores del sector, la ingeniera transmitió la certeza de que no le fallarán a Cuba.
Durante el acto fueron entregados reconocimientos a 28 trabajadores que, por medio siglo, sin pausas, se consagraron al trabajo, de igual forma fue distinguido un grupo de colectivos laborales que obtuvieron los mejores resultados productivos y sindicales.
Ayenis Ávila Feria, secretaria general del Comité Nacional del Sindicato de Trabajadores de Energía y Minas, en sus palabras transmitió el agradecimiento a la entrega diaria, al esfuerzo anónimo, a la resistencia inquebrantable que distingue a los trabajadores del sector eléctrico.
Ella no pasó por alto la difícil contingencia que atraviesa ese universo del país; y tampoco dejó de resaltar la brillantez de un pueblo que resiste y sabe crear e innovar, así como la inteligencia y la vocación de servicio de quienes tienen sobre sí la responsabilidad de mantener infraestructuras y sistemas vitales.
El camino por delante, dijo, sigue exigiendo unidad, creatividad y disciplina. La dirigente sindical hizo referencia a los últimos sucesos acontecidos en la hermana tierra venezolana, a la caída heroica de los 32 combatientes cubanos, y a la certeza de que, por Cuba, habrá que darlo todo. Y recordó que, como una vez dijera la poesía de nuestros trovadores, «¡Cuba va!».



















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