La de ayer fue sin duda otra intensa jornada de solidaridad con Venezuela y de denuncia del golpe imperial contra la soberanía conquistada por libre determinación de su pueblo.
Con ese fin, los guantanameros llegaron hasta la Plaza de la Juventud, para exigir: «manos fuera de Venezuela». La multitud condenó el ataque militar de Estados Unidos contra la patria bolivariana, y repudió el secuestro del legítimo presidente de ese país, Nicolás Maduro, y de Cilia Flores, su esposa.
Desde la tribuna, Digler Ortiz, coordinador de los Comités de Defensa de la Revolución en el territorio, demandó respeto para la soberanía e independencia de Venezuela y condenó a los que, sin razón ni derecho, la agreden.
La reedición del paso de la Caravana de la Libertad por Las Tunas, 67 años después, se convirtió en un abrazo solidario a la República Bolivariana de Venezuela y a su pueblo, desde la Plaza Martiana de la ciudad cabecera.
En el acto político-cultural se alzaron varias voces como la de Carlos Alberto Suárez Arcos, profesor universitario, quien dijo que «en esta tierra que prefiere ser quemada y no esclava, estamos dispuestos a todo por Cuba, Venezuela y cualquier nación que nos necesite».
El descarado ultraje a la soberanía del pueblo venezolano y el burdo intento del imperialismo estadounidense de saquear el petróleo y otras riquezas naturales de ese país fue denunciado también por los cienfuegueros, reunidos frente a la emisora provincial Radio Ciudad del Mar.
En el acto de reafirmación solidaria y tribuna antimperialista se refrendó que Venezuela es un Estado libre y democrático que se defenderá de esta agresión por todas las vías y con todos los medios que le asisten.
Una concentración similar se efectuó en el Mausoleo a los Mártires de Artemisa, hasta donde llegó el pueblo revolucionario que no puede dejar de denunciar, indignado, este nuevo zarpazo imperial.



















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