Fue un encuentro de esos que pueden perdurar por siempre en nuestras vidas y el presidente de la UPEC, Ricardo Ronquillo lo aprovechó, no solo para felicitar a Granma y sus trabajadores, por el Aniversario 60 de la publicación, sino para enfatizar que «Granma, tiene que ser el periódico guía, el que marche al frente en el proceso de transformación de la prensa cubana».
Ronquillo, para recordar las enseñanzas de José Martí, el periodista que fundó Patria, entregó al director de Granma, Yoerky Sánchez Cuellar, como reconocimiento una obra plástica de Arístides Hernández (Ares), titulada «El Maestro».
En respuesta, el director del periódico expresó el compromiso de que la UPEC «siempre puede contar» con los periodistas y demás profesionales que integran el colectivo allí representado.
Tras la foto de familia, se picó un cake y se cantó felicidades.
Mientras tanto, ya cada quien en su asiento, sebconversaba y traían a la memoria recuerdos de estas seis décadas. Unos contaban a los más jóvenes aquellos primeros pasos tras la noticia, y otros, apenas salidos de las aulas universitarias, expresaban interés y respeto, lo mismo cuando se hablaba de un foto -reportaje, que cuando se involucró como periodista en los avatares y las circunstancias del paso de un ciclón en nuestro país, o una misión de corresponsal de guerra en África.
Se habló de todo y Melissa nos hizo admirar el valor de nuestro pueblo y de sus combatientes que se sobrepusieron a los peligros para salvar las vidas humanas ante la furia de los vientos y del agua.
La solidaridad de los tuneros que acogieron como hijos a cientos de personas de la vecina provincia de Granma nos permitió conocer, en voz de una joven tunera, subdirectora del medio de prensa homenajeado, la «tremenda expresión de solidaridad del pueblo tunero, con el Partido y demás autoridades al frente, que albergaron, alimentaron y cuidaronba cientos de familias de la hermana provincia que sufrió la embestida de las aguas del Cauto y otros ríos, lo mismo en Guamo, Río Cauto y otros sitios totalmente inundados.
Los anfitriones del encuentro en la UPEC y quienes desde nuestro periódico sentimos a la organización como propia, pudimos aquilatar lo importante de haber sembrado en el periodismo cubano, la semilla del compromiso y la ética, a la que nos llamó siempre Fidel, y la UPEC ha sido eso, el lugar que el gremio identifica, ya sea por los cientos de cursos sobre técnica periodística que allí se han impartido, como la «sombrilla» donde cada colega ha recibido el aliento por lo bien hecho, o el señalamiento oportuno, cuando se trata del uso de la apología o el hipercriticismo superficial que en nada contribuye a la obra que construimos.
Recordamos ayer en la UPEC, ese «bichito» que llevamos dentro y que nos ata a ser inconformes con nuestra obra y el compromiso de siempre hacerla mejor.
Entre los presentes en el encuentro estaban los trabajadores de Granma Internacional, publicación creada por Fidel el 20 de febrero de 1966, que ha transitado el difícil camino de insertarse y ser leído en los más disímiles lugares de la geografía mundial.




















COMENTAR
Responder comentario