ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El Jefe de Estado se interesó por el uso de bioproductos. Foto: Estudios Revolución

REMEDIOS.–Mientras peor se ponían las cosas, mientras más adversa era la naturaleza con sus temporales, más se esforzaba el agricultor Abel González López. Esa tenacidad lo llevó a convertir un terreno abandonado –hecho un vertedero tras servir para el cultivo de cítricos– en un espacio, en la provincia de Villa Clara, que da frutas hermosas y otras maravillas.

Ese punto en el mapa es la finca Colón; por allí comenzó su agenda de recorrido, en la mañana de este miércoles, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien –acompañado del miembro del Buró Político y secretario de Organización, Roberto Morales Ojeda, y de las autoridades del territorio– da seguimiento a un estilo de trabajo que busca ver, de primera mano, experiencias diversas a lo largo del país.

Antes de recibir a los visitantes en su finca, Abel González –quien en 2008 comenzó la siembra de frutales en 15 cordeles de tierra– dijo a los reporteros que la clave de su éxito se debe a la perseverancia: «Mientras más difícil era todo, más trabajo». Otras fuerzas han hecho posible que avance en el proyecto: ha recibido apoyo de entidades nacionales, y de proyectos de colaboración internacional como Consas y Alass.

Al conversar con el productor de 51 años, el Presidente Díaz-Canel comentó: «Aquí hay una sanidad tremenda; hay mucha salud en ese cultivo». Lo dijo admirado, mientras recorría las plantaciones. Más de una vez el Jefe de Estado preguntó por el uso de bioproductos, y la respuesta fue afirmativa.

El siguiente punto en el recorrido por Remedios fue la Fábrica de Conservas Los Atrevidos. «Están bloqueados igual que todo el mundo y miren la cultura del detalle que hay aquí», valoró el Presidente, quien preguntó a los trabajadores por qué ellos no pueden ser una mipyme estatal, y por qué tienen que depender de otra empresa. De igual manera, el mandatario preguntó por el salario y por las utilidades, así como por los modos que allí han encontrado para trabajar a pesar de los frecuentes cortes de electricidad.

Díaz-Canel indagó sobre las materias primas y los envases. En la fábrica, recibió detalles acerca de proyectos en ejecución para instalar paneles solares y para la reparación de viviendas.

 

EXPERIENCIAS EN CAIBARIÉN

En Caibarién visitó un centro de elaboración de alimentos que había estado en franco deterioro y que, desde hace unos dos meses, comenzó a renovarse por la producción cooperada entre tres entidades: la Mipyme Rempez, Proyecto de Desarrollo Local Produciones; y Comercio y Gastronomía.

Los cambios que vayan teniendo lugar con el esfuerzo y el paso del tiempo, impactarán positivamente –según explicaron trabajadores y directivos a la dirección del país– en el sistema de Comercio y Gastronomía de Caibarién. «Este es un modelo que se puede multiplicar», resaltó Díaz-Canel.

En este territorio, el Jefe de Estado llegó, seguidamente, hasta un centro emblemático: la unidad empresarial de base (UEB) CaimaR, la cual tiene como objeto social la captura de especies marinas en la plataforma insular, y el desarrollo del maricultivo de la esponja.

La UEB ostenta la condición de Vanguardia Nacional por tres años consecutivos. Allí, el mandatario dialogó con dirigentes y pescadores, quienes hablaron sobre dos necesidades de la entidad productiva: una inversión para la planta de hielo; y la puesta en marcha del centro de procesamiento de la esponja, esa que hoy se exporta en calidad de materia prima.

 

EN CIENFUEGOS, EL PENSAMIENTO DESPIERTO Y LAS POTENCIALIDADES

A pesar de los obstáculos que parecen insalvables, de las razones numéricas y nada poéticas que pudieran explicar las ineficiencias, lo cierto es que sigue habiendo un umbral de potencialidades que puede obrar la fortaleza de triunfos pequeños o de mayor envergadura, que pueden nacer de mejorar estructuras, de enlazar actores, de apostar por lo subjetivo.

Tal lección aflora con mucha frecuencia en los recorridos que realiza la dirección del país, desde hace ya tiempo, por municipios de Cuba, siempre con el ánimo de analizar cómo una realidad productiva puede superarse a sí misma.

Ayer, por ejemplo, el Presidente, comenzó un recorrido por dos municipios de la provincia de Cienfuegos. En el primero, Aguada de Pasajeros, llegó hasta el Centro de Productos Cárnicos perteneciente a la Empresa Agropecuaria Primero de Mayo. Lo hizo acompañado del miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central, Roberto Morales Ojeda, así como de las autoridades del territorio.

Allí, una reflexión sobre lo estructural dio luces sobre ese cúmulo de potencialidades que pueden irse identificando si los protagonistas están conscientes. La entidad –que anteriormente se subordinaba a una empresa nacional– desde hace dos años pertenece a la Empresa Municipal Agroindustrial Primero de Mayo, y destina sus producciones al turismo, al consumo social, y a ferias locales.

El siguiente punto en el itinerario, en el municipio de Aguada de Pasajeros, fue la Finca La Perseverancia, perteneciente a la cooperativa de créditos y servicios (CCS) Sergio González. Allí, el Presidente Díaz-Canel habló al productor Frank Michel Becerra sobre la necesidad de ser un abanderado de la idea según la cual es posible llegar a la meta nacional de 200 000 hectáreas sembradas de arroz.

«Tenemos que creernos realmente –recalcó el Jefe de Estado– que sí podemos sembrar el arroz para el autoabastecimiento nacional». Mientras miraba los cultivos y reparaba en el «color parejo» del arroz, el dignatario volvía a una reflexión esencial y recurrente: ¿Por qué unos cultivos son de excelencia y otros no, si las dificultades impactan a todos por igual? Frank Michel es de los que han roto la inercia: tiene buenos resultados a partir de la innovación y la colaboración de los hermanos vietnamitas, y ha logrado variedades de semillas más resistentes y de mayores rendimientos.

 

OTRAS LECCIONES EN EL MUNICIPIO DE ABREUS

La agenda de este miércoles en la tarde, en el municipio cienfueguero de Abreus, incluyó la visita de la dirección del país a la Empresa Horquita. Allí el Jefe de Estado conversó con los dirigentes locales y de la entidad productiva –de subordinación nacional–, e indicó valorar la opción de funcionar como estructura local, lo cual haría posible un mayor aporte al territorio.

Aunque el cultivo tradicional de la Empresa es la papa, por estos tiempos el plátano se ha convertido en un incentivo creciente para los agricultores. Islay Castellanos, por ejemplo, contó al dignatario sobre los métodos que le han permitido alcanzar un rendimiento de 80 toneladas por hectárea, apostando a la variedad fhia-04.

No lejos de allí, Díaz-Canel visitó la Casita Infantil Semillitas del Mañana, en la cual 24 niñas y niños reciben el mejor de los cuidados. Ellos pertenecen a familias trabajadoras de la Empresa Horquita, y también de los sectores de la Salud y la Educación.

Luego tocó el turno, en el itinerario, a la unidad empresarial de base (UEB) Sergio González López –conocida como la Papelera Damují–, fundada por Ernesto Che Guevara, un 21 de octubre, hace 63 años.

Es ese un espacio en el que se producen entre 15 y 17 toneladas diarias de cartón, las cuales son destinadas a la Salud, a la Educación, a Comercio Interior, y a varias mipymes.

Los mundos fabriles tienen motivaciones relacionadas con el orgullo: este miércoles, trabajadores de la Papelera contaron a los reporteros que en los días difíciles de la covid-19, el centro encontró alternativas en la rama de la química ligera –incursionando en la elaboración de lejías, gel para manos, desincrustantes, detergentes, pegamentos, entre otros productos.

Foto: Cuenta en X de Presidencia Cuba
Foto: Cuenta en X de Presidencia Cuba
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