MAISÍ,, Guantánamo.–En lo alto del poste el hombre recompuso un circuito; al bajar, lo espera un micrófono. Las palabras jadeantes del liniero denotan esfuerzo, hay maisienses que lo perciben. Porque el servicio eléctrico está de vuelta en algunos hogares, porque hay radios con la aguja del dial en los 91,1 kilohertz de la frecuencia modulada (FM).
Porque hasta allá, donde aún el fango tapa los pies y los trillos siguen intransitables, donde unas cuantas viviendas quedaron a la intemperie, el follaje del cafetal roto, y sin techo alguna que otra escuelita –mala suerte compartida por la bodega del caserío–, allá han ido Deisi Libia, Chely, Niolbis, Dayet, Lorenis… La Voz del Sol.
El huracán Oscar les cortó el agua y la luz a miles de maisienses, los dejó sin comunicación y a muchos sin techo, arrasó sembradíos que sustentaban la mesa; hay dramas en esos sitios. En ellos se escriben historias humanas de crecimiento y de grandeza; por estos días, La Voz del Sol no ha querido perdérselas.
Fue también para eso que hace 20 años a Maisí le nació una emisora comunitaria, voceros del Sol, que desde entonces les toman el pulso a los sueños, a los dilemas, al acontecer de la vida en esta montañosa localidad del extremo oriente cubano.

EL PARTO
Hansel Ramos sintió un escalofrío recorriéndole el cuerpo y su entusiasmo trasmutó en susto en un santiamén. Hansel es experto en los medios técnicos que usa la radio.Sobre él recayó el encargo de dar el «ok» para el instante fundacional del acontecimiento que, como a todos en aquella cabina, los consumía, por la ansiedad.
«El Flaco» se aproximó al micrófono a manera de prueba –antesala efímera del anuncio–: «Ahora sí les partimos la siquitrilla», dijo, y sus manos, desde la altura escalada en señal de victoria bajaron a la boca.
Mudo el técnico, abrió los ojos más de lo acostumbrado. Su frase involuntaria fue la primera en surcar el éter desde la naciente radioemisora. Si entre los que a esa hora esperaban el acontecimiento hubo duda, se disipó al instante, cuando Idelsis Rivera confirmaba que «somos Radio Maisí, La Voz del Sol, en su transmisión pionera». Eran las cinco de la madrugada del lunes, 29 de noviembre de 2004.
La planta radial comenzó transmitiendo cuatro horas diarias, de cinco a nueve de la mañana, y ha ido ensanchando este tiempo hasta las ocho horas diarias actuales, explica Lorenis Pérez Gilbert, directora del medio de comunicación.
Dice que son siete espacios de factura propia, dedicados a los diversos públicos, y dos encadenamientos, uno con el informativo Acontecer, de cmks, y el otro con el Noticiero Nacional de Radio, «somos –ratifica– una emisora comunitaria».
Justamente a las 12 los oyentes esperan el habitual «muy buenas tardes, desde La Voz del Sol ya estamos juntos para volver a vivir, recordando». Yanelis Pérez, detrás del micrófono, conduce un espacio musical «con música, no al estilo de la Década Prodigiosa; es un ayer reciente, y abarca hasta lo que salió a la palestra hace un año».
PÚBLICOS E IDENTIDAD, LO PRIMERO
La propuesta de La Voz del Sol para sus oyentes no obvia a ningún público, tiene muy en cuenta a la juventud y a los niños, y a nuestra audiencia que es campesina, razona Lorenis Pérez, hay en ellos una idiosincrasia presente que procuramos reflejar y afianzar.
A esos propósitos tributan, por ejemplo, «Arcoíris, para los más pequeños, y En español, con contenidos que le hacen honor al nombre del espacio. Tenemos igualmente Así somos, programa histórico de una frecuencia semanal».
Este último espacio, abunda la Directora de La Voz del Sol, prioriza la historia local, desde la presencia y la huella aborigen en esta tierra, pasando por cómo se construyó el faro, los sucesos de las campañas mambisas en esta localidad, hasta la última etapa de la campaña insurreccional, la lucha contra bandidos y la presencia de Fidel y el Che Guevara en Maisí.
Una revista cultural, El Cemí, defiende las tradiciones y los valores identitarios del maisiense, pues nos nutrimos de patrimonios únicos y preciosos, como lo son, por ejemplo, La Cañandonga y La puntillita, ritmos de aquí, de La Tinta de Maisí.
Incompleta estaría la parrilla sin Sabor a café, para divertir, entretener y orientar al campesinado del municipio. Lorenis dice que este programa de 50 minutos, de lunes a viernes, promueve las tradiciones culturales del campo, y que, a través de una sección, «Mi historia desde el surco», le da «voz y rostro a los que trabajan la tierra».
PASAJES SUI GÉNERIS
Dice Lorenis que en Maisí quedan zonas de silencio, «La Tinta y Los Gallegos de Jauco, digamos». A los públicos de esos lugares, La Voz… les hace llegar un compendio semanal de sus programas, la gente los escucha en diferentes locales.
El resultado «es el premio más lindo al esfuerzo», asegura Lorenis, y como ejemplo cita la sorpresa de Los Gallegos: en una casa sin servicio eléctrico, una muchacha le confiesa que los oye en la sala de video, «esos programas no prenden lámparas en esta casa, pero sí nos alumbran el alma».
Otro día, en la consulta del policlínico Patricio Sierralta, un niño de quinto grado la oye hablar, y… «¿usted es la que nos habla de Historia en un programa que mi maestro nos pone en el aula?».
*****
Como Oscar se aproximó en medio de una emergencia energética, refiere Lorenis, «la gente no tenía modo de oírnos, decidimos montar mensajes cortos con orientaciones de la Defensa Civil, buscando, sin que cundiera el pánico, favorecer una actitud preventiva y de prudencia frente al peligro».
«Condensamos las orientaciones y las distribuimos a diferentes radio-bases locales y, con el empleo de altoparlantes, esta misma emisora se transformó en una gran radiobase, con el grupo electrógeno nuestro y dos bafles que la dirección de Cultura facilitó. Fue nuestra reacción frente a la circunstancia, yo creo que ayudó.
«Por otro lado –añade–, nos articulamos con el sistema de prensa del territorio y del país. Nuestros periodistas tributaron, en tiempo real, para Radio Rebelde, Radio Habana Cuba y el Canal Caribe.
«El meteoro pasó y al día siguiente nos volcamos hacia la zona golpeada, a levantar ánimos, a recoger historias y contarlas, que fue un ejercicio de aprendizaje, un buen regalo de cumpleaños».



















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Taimi dijo:
1
29 de noviembre de 2024
11:06:41
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