La autoridades y principales entidades de las provincias occidentales tomaron las precauciones para minimizar los efectos de la tormenta tropical Helene.
La provincia de Artemisa ya recibe los efectos indirectos de la tormenta tropical Helene, con posibles acumulados de lluvia entre 100 y 200 milímetros (mm), vientos del sudeste al sur con velocidades entre 35 y 50 km/h y marejadas en ambas costas, con riesgo de inundaciones costeras, sobre todo en el sur, puntualizó el especialista Raydel Ruiz Sánchez a El Artemiseño.
En la preparación para los embates, los productores agropecuarios recogieron de inmediato plátanos, yuca y boniato para abastecer a la población, explicó el delegado provincial de la Agricultura, Alcides López Labrada al medio local. Según Darelis Báez Albuernes, directora adjunta de la Empresa de Acopio y Beneficio del Tabaco Lázaro Peña en San Antonio de los Baños, protegieron túneles, bandejas y posturas.
Además, los cuatro centros internos de la enseñanza general en el municipio San Cristóbal desde la tarde del martes autorizaron el pase de los becados y los transportó hacia sus lugares de residencia. Los dispositivos electrónicos y la base material de estudio (incluidos los libros del tercer perfeccionamiento) fueron resguardados en sitios confortables, mientras aseguraron las puertas y ventanas.
Asimismo, los carros de la Unidad Empresarial de Base (UEB) de Artemisa, perteneciente a la Empresa Nacional de Transporte Escolar, se mantiene en alerta máxima para garantizar la salvaguarda de los trabajadores, sus familias y los pasajeros, continuó El Artemiseño.
Entre tanto, informa el Periódico Mayabeque, en esa provincia las principales autoridades encabezaron este martes la reunión del Grupo Temporal Provincial ampliado para conservar los recursos económicos, la vitalidad de los servicios y la existencia humana. El riesgo de lluvias en el territorio está presente desde la tarde-noche del martes.
En correspondencia con Prensa Latina, La Administración Marítima de Cuba (AMC) decidió suspender la navegación en el golfo de Batabanó para el puerto de ese mismo nombre, en Mayabeque; además de Nueva Gerona y Cayo Largo del Sur, en el municipio especial Isla de la Juventud, debido al peligro para la seguridad de las operaciones en el área.
Tal medida entró en vigor desde las 00:00 hora local del 24 de septiembre. La autoridad pertinente mantiene contacto con el Instituto de Meteorología para informar el restablecimiento de la normalidad cuando mejoren las condiciones hidrometeorológicas.
La Isla de la Juventud, amplió la agencia latinoamericana, orientó el regreso a puerto de las embarcaciones pesqueras y la evacuación de los centros de acopio. Indicaron, además, el inmediato traslado del ganado a lugares seguros, alertaron respecto a la posible suspensión del servicio eléctrico y acordaron la interrupción del transporte de pasajeros.
Asismismo, decidieron adelantar cosechas de algunos cultivos que podrían ser seriamente afectados como la calabaza, el plátano y la yuca para la venta directa a la población a través de los mercados y demás puntos de comercialización del sector, amplió el periódico Victoria.
Según destacó a ese medio Rafael Escribá Pacheco, director de la Comercializadora –en proceso de devenir mipyme de Acopio– también se beneficiará el consumo social, en este caso el hospital general docente Héroes del Baire, los hogares de ancianos y otros centros de este tipo.
Aunque en La Habana las probabilidades de afectaciones por la irrupción de Helene resultan menores, la gobernadora de la capital, Yanet Hernández Pérez, expresó en su cuenta de la red social X: «Recomendamos cumplir con las medidas indicadas por la defensa civil para preservar las vidas humanas y recursos materiales».


















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