Matanzas.-Con justificado orgullo, los matanceros rinden tributo a Juan Gualberto Gómez en el aniversario 170 de su natalicio, a conmemorarse este 12 de julio.
Se trata del reconocimiento a uno de los más notables cubanos de todos los tiempos, un hombre que puso la dignidad de su Patria por delante de todo, el insigne patriota que admiramos por el ejemplo que nos legara.
El entrañable amigo y compañero de José Martí fue un destacado patriota y periodista, y de los defensores más fieles de la independencia cubana.
El homenaje comprende un coloquio previsto para hoy jueves en el Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez, con la participación de reconocidos investigadores, historiadores y trabajadores de la Prensa.
Pedro Rizo Martínez, presidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) en la provincia, significó la conferencia ¡Conquistando toda la justicia! La misión de Martí y Juan Gualberto Gómez, a cargo del Doctor en Ciencias Históricas e Investigador Titular del Centro de Estudios Martianos, Pedro Pablo Rodríguez, Premio Nacional de Historia y de Ciencias Sociales.
El programa prevé además, dijo, una gala artística, así como la exhibición del documental: Juan Gualberto Gómez, el Delegado, de la periodista Ana Valdés Portillo, y la presentación del volumen La patria escrita, del escritor Norge Céspedes, entre otras obras comunicativas y periodísticas que reflejan el pensamiento y la obra del patriota.
El acto central nacional en ocasión del aniversario 170 del natalicio de Juan Gualberto Gómez será mañana viernes en el pequeño poblado matancero que honra su nombre, perteneciente al municipio de Unión de Reyes, donde es mayor aún el afecto por aquel cubano de principios innegociables que en la Asamblea Constituyente de 1901 alzara su voz para condenar la ignominiosa Enmienda Platt.
Juan Gualberto nació en el ingenio Vellocino, y de su vida es muy conocida aquella lección de amor a la Patria cuando se alzó en armas el histórico 24 de febrero de 1895 en la finca La Ignacia, manifestación de rebeldía que se conoce como el Grito de Ibarra.













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