RODAS, Cienfuegos.–Los reiterados cumplimientos de la zafra del central 14 de Julio, no pocos azucareros aquí lo atribuyen a una suerte de «bautizo» religioso antes de comenzar cada molienda. Según explicó el veterano Roberto Pérez Valero, esta es una vieja tradición que inició hace mucho tiempo, cuando el dueño del otrora ingenio Manuelita, Pedro Monasterio, contrató a la mulata María Luisa, una santera camagüeyana, entendida en esos menesteres.
«Después del triunfo revolucionario se mantuvo el rito hasta hace uno años, cuando se interrumpió por la muerte de Regla, sucesora de esa práctica ceremonial, de origen yoruba, con toques de tambores y ofrendas en el basculador, la cual terminaba en la ceiba, frente a los antiguos barracones de esclavos», refirió Roberto.
Tal historia podría ser el sustento espiritual y esotérico del por qué el ingenio rodense tiene una historia tan larga de 196 contiendas consecutivas sin dejar de moler ni siquiera un año, desde que comenzó, allá por 1830, como un trapiche movido por tracción animal y de alma negrera.
Tal vez, como aseguró el director general de la Empresa Agroindustrial Azucarera 14 de Julio, Amaury Rodríguez Depestre, esos misterios de la existencia de la fábrica son los fundamentos de lo que él llama el sentido de pertenencia que mantiene tan unido a este colectivo, y sostiene a varias generaciones aferradas a los hierros, aun en condiciones tan adversas como las afrontadas en la actual campaña zafrera, en la que a pesar de todo, cumplieron sus compromisos productivos. De primeros, como siempre.
LOS VERDADEROS «MAGOS» DEL 14 DE JULIO
Son muchos los protagonistas de las hazañas laborales que por 20 años han encadenado los cumplimientos. Ellos, los verdaderos «magos» del central, son los mismos que por una década han hecho que el 14, como lo llaman cariñosamente, sea el más integral del país en la última década, según las evaluaciones del Grupo AzCuba.
El mecánico a de molino, Luis Enrique Sánchez Pérez, es uno de esos paradigmas que, por 40 años, ha permanecido fiel a su ascendencia azucarera, la mitad de ellos compartiendo su sapiencia y experiencia con los más jóvenes, sobre todo en saber escuchar los quejidos de los trapiches y poder suministrar el remedio adecuado ante cualquier mal, como bien dice.
Él confesó que no hay truco, que el secreto está en el esfuerzo, dedicación y sacrificio del día a día, sin hora para ello. A su juicio, es muy importante, al terminar la zafra, mirar para atrás y ver dónde estuvieron los problemas, a fin de que no se repitan en la próxima contienda.
Por supuesto, sin la voluntad de hacer y crear lo que cada momento requiere, no fuera posible lograr los resultados que ha sabido mantener este colectivo por años. Yoel Cardoso Varela es de la nueva hornada de azucareros que, por su preparación, constancia y responsabilidad, lleva ya algún tiempo la administración del ingenio.
Expresó que es de los que apuesta por la reparación, como carta de triunfo para alcanzar una eficiente arrancada y sostener la molienda. Este es el caso de ahora, después de determinar, a través del diagnóstico, los cuellos de botella o focos rojos en la pasada campaña.
Tal evaluación les permitió accionar sobre aquellos equipos, agregados o piezas de la maquinaria para considerar en los trabajos de restauración, dijo.
Mencionó, entre las faenas más acuciantes, durante la etapa previa, el colador rotatorio en el área de los molinos, la cadena de estera del basculador y la reconstrucción de varios dispositivos de la casa de calderas.
Consideró que la previsión fue muy clara, a tal punto que el impacto resultó muy favorable, ya que no han existido interrupciones por roturas o mal funcionamiento.
RIGOR Y SACRIFICIO, LAS CLAVES DE LA PROEZA
El rigor debajo del techo de un central azucarero impone una gran cuota de sacrificio y vocación profesional. Si a ello le sumamos la responsabilidad de dirigir una de las áreas fabriles claves, como es la de generación de vapor, pues hay que quitarse el sombrero, como acostumbramos a decir en buen criollo, ante Elba Avilés Mendoza.
Ella compartió que, sin vanagloriarse de nada, debe resaltar la importancia de quienes asumen a su lado la misión de garantizar el recurso energético para todo el proceso de fabricación del azúcar, incluyendo el vapor que mueve los turbogeneradores para producir la electricidad.
Elba subrayó que se trabajó fuerte en lo relativo al alistamiento de los ventiladores de tiro inducido, y en la adaptación del embudo de la caldera número 2, para mejorar la entrada de bagazo.
En tanto, en la planta de tratamiento de agua tenían el propósito de cambiar dos de sus filtros, pero tuvieron que contentarse, por ahora, con la sustitución de uno, por problemas de disponibilidad de recursos, indicó.
Además de haber contribuido a redondear las 6 490 toneladas de azúcar comprometidas con el plan de producción de esta zafra, y la decisión de seguir y llegar a superar las 11 300 en este mes que finaliza, fue invitada al xi Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas.
Sostuvo que para ella significó un orgullo y una gran satisfacción poder representar a sus compañeras, tanto de la industria como las del campo, además de hacerlo en nombre de las federadas del Bloque 49 de la organización femenina, en el batey del ingenio.
Esta es la gente noble y grande del 14 de Julio, los artífices de la verdadera magia del central insigne de Cuba.



















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carlos lugo rodriguez dijo:
1
1 de abril de 2024
19:22:54
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