PINAR DEL RÍO.–Después de aquel día, todo empezaría a cambiar. Por eso, al cabo de 65 años, José Alejandro Jiménez, estudiante de sexto año de Medicina, asegura que «el 17 de enero es una fecha trascendental para los pinareños.
«¿Cómo no vamos a recordar la entrada de los barbudos de la Sierra Maestra y la primera vez que el pueblo de Pinar del Río vio a nuestro Comandante en Jefe en persona, y pudo escuchar, en vivo, los principales desafíos que enfrentaría la naciente Revolución?».
Sobre uno de los camiones cargados de jóvenes que este miércoles reeditaron el recorrido de aquella Caravana de la Libertad, José Alejandro considera que, para la provincia, el triunfo revolucionario y la llegada de Fidel marcarían el inicio de una nueva era, en la que empezarían a realizarse los sueños de José Martí.
De ahí que miles de personas se sigan dando cita, año tras año, en los principales poblados y a lo largo de toda la Carretera Central, para recordar aquella jornada inolvidable.
Después de una pausa obligada en la capital del país, el convite, que había partido desde Oriente, luego de la caída de la tiranía, proseguía su marcha hasta el extremo occidental de Cuba, al encuentro de una población con profundas raíces patrióticas.
«La Revolución ha logrado ya su primera etapa: el derrocamiento de la tiranía. Hemos recobrado nuestras libertades públicas, hemos recobrado nuestros derechos, pero eso no es suficiente; queda mucho por hacer. El pueblo espera más de la Revolución, el pueblo espera de la Revolución todo aquello que no ha recibido en 50 años de república», expresaría Fidel en su primer discurso acá, y luego, fiel a su palabra, él mismo conduciría las principales transformaciones.
A seis décadas y media de aquella fecha, José Alejandro dijo que «otro mar de pueblo volvió a salir a las calles para saludar la Caravana, que ya no lleva a los héroes que empuñaron las armas por la libertad de Cuba, pero sí a quienes seguimos defendiendo esta gran obra».


















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