Holguín.–La confirmación de la entrega de materiales de construcción, es decir, baldosas y morteros, todo subsidiado, para eliminar el piso de tierra de su vivienda, no fue sorpresa para Roberto Daniel González Rojas, electricista vinculado con el mantenimiento de las máquinas herramientas en uno de los talleres de la unidad empresarial de base (UEB) Materiales de la Construcción Holguín.
Meses atrás lo habían incluido en la lista compuesta por un grupo de compañeros que serían beneficiados con el empleo de parte del dinero proveniente de las utilidades del colectivo, en el mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores.
Finalmente, su padre, con habilidades de albañil, asumió la colocación de las baldosas, que le llegaron, igual que el resto de los materiales, a bordo de un camión de la UEB. La madre, Lidia, hoy es la más contenta, dijo.
Robiel Ramón Pupo Pérez, a cargo de un almacén, es parte de los 16 trabajadores que allí han tenido similar apoyo. La diferencia con respecto a Roberto Daniel es que, al no contar con colaboración familiar, el piso de la casa fue colocado por una brigada de la entidad, que también asumió los gastos.
FACULTADES BIEN EMPLEADAS
A partir de las facultades que da a la empresa estatal socialista el Decreto 34, el Consejo de Dirección de la Empresa de Materiales de la Construcción de la provincia de Holguín, Médano, en consulta con el sindicato, determinó destinar unos 300 000 pesos provenientes de las utilidades logradas en el transcurso de 2022, para cambiar la situación de los 78 trabajadores que habitaban viviendas con pisos de tierra.
Así lo explicó su director, el ingeniero Junior Pupo Leyva, quien pormenorizó que, al inicio de 2023, al evaluar el costo de los elementos de piso, concluyeron que la cifra inicial era insuficiente para dar respuesta a la totalidad de los casos, por lo que plantearon utilizar parte de las utilidades de ese año.
«El dinero pudo distribuirse entre los trabajadores de la empresa, y habría sido mayor el salario nominal de todos, pero se ha creado un concepto de solidaridad que impulsa a ayudar a compañeros con serias dificultades en sus viviendas.
«Aquí es que hablamos de salario emocional, desde el año 2020. Tiene que ver con lo recibido por los trabajadores, que no constituye dinero en efectivo».
En ese salario, puntualizó, se incluyen la construcción de 14 sólidas y confortables viviendas, varias de ellas entregadas a madres con más de dos hijos; el mejoramiento de las condiciones de transportación, al entregar motos eléctricas (varias compañeras entre los beneficiados, como concreción del Plan de Adelanto de la Mujer), así como la creación de una casita infantil con capacidad para 15 niños.
«Si solo pensamos en destinar las utilidades a engrosar los salarios, simplemente se descapitaliza la empresa desde el punto de vista de los recursos humanos y financieros. Entre otras cosas, tampoco habrá investigación. La esencia es que los trabajadores reconocen que ganan mucho más de lo que aparece en la nómina».
La transparencia y el control identifican el proceso que antecede y concluye la eliminación de los pisos de tierra. Ezequiel Pupo Batista, secretario de la sección sindical en la ueb Holguín, explica que la organización obrera y los jefes de área de las personas beneficiadas han emitido la certificación del empleo adecuado de los materiales subsidiados.

CAMINAR HACIA LAS UTILIDADES
Para lograr utilidades se trabaja duro, expone Eldris Vizcay Maceo, al tener en cuenta las experiencias de la UEB Holguín, que conoce al dedillo, porque es el segundo al mando y jefe de la planta de hormigón.
«Como la ciencia y la innovación son una línea permanente de trabajo, damos mayor valor agregado a los recursos materiales disponibles, al crear productos nuevos que comercializamos de forma mayorista y minorista. Una de nuestras ofertas conocidas en el sector constructivo es el extensor del cemento, compuesto por zeolita o feldespato y cal. Su empleo en la producción de bloques ahorra el 30 % del cemento», explicó.
«Pronto presentaremos un nuevo mortero destinado a la impermeabilización de cubiertas, un problema aún pendiente por solucionar en Cuba. Pasó las pruebas en el laboratorio nuestro y en uno especializado del Ministerio de la Construcción, y los resultados son positivos».
Se han tomado muy en serio la economía circular. Por ejemplo, el lodo resultante del pulido de baldosas lo han incorporado, como carbonato de calcio, a la producción de esos elementos de piso y de bloques de hormigón.
Asimismo, crecen las ofertas de artículos de carpintería (trapeadores, zapateras, toalleros, repisas, etc.) con recortes de la madera; venden todo el aserrín y saben que los compradores lo usan mayormente para combustible.
Al acudir una vez más al ingeniero Junior, para conocer mejor las vías utilizadas para crecer productivamente, habló, entre otros aspectos, del encadenamiento productivo real con varias entidades. El objetivo, planteó, es aprovechar los conocimientos, la tecnología, los recursos y las ofertas de aquellas.
«Con Almest se manifiesta en el aseguramiento de flujos financieros y material. Esa inmobiliaria estatal nos provee piezas de repuesto importadas y otros recursos por el monto de las compras de materiales de construcción que nos hacen».
Sobre esas empresas extranjeras, destacó el caso de una constructora radicada en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, a la cual le han suministrado los áridos para ejecutar obras en la provincia, en instalaciones de la industria del níquel y de la elaboración de bebidas.
Y en las de capital mixto aparece Moa Nickel S.A. –agregó Junior–, a la que han vendido el material pétreo con la granulometría requerida para levantar o reparar los diques de las llamadas presas de cola, que almacenan materiales residuales de los procesos productivos del níquel.
A la vez, en el ámbito de las micro, pequeñas y medianas empresas y trabajadores por cuenta propia, el encadenamiento, define el Director, se proyecta «hacia delante» y «hacia atrás». De ese modo, detalló, en la primera variante, la empresa comercializa elementos de piso (baldosas, mosaicos y torchos) que obtiene luego de proporcionar a los productores, previo acuerdo con ellos, las materias primas correspondientes.
Con el procedimiento, la empresa, aclaró, no emplea fuerza de trabajo y energía eléctrica.
La otra dirección se manifiesta en los servicios que recibe, sobre todo de los reparadores de medios de transporte automotriz y sistemas eléctricos en general.
En Médano conocen y hacen uso de los mecanismos legales para repartir las utilidades. Y estas, saben, se forman con el esfuerzo conjunto y la aplicación de resortes que dinamizan, estimulan y hacen eficiente la producción.

















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