ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Todos los entrevistados insistieron en la preparación y sensibilidad que debe caracterizar el trabajo en los Tribunales. Foto: Cortesía del Tribunal Supremo Popular

Muchos retos asume hoy el Sistema de Tribunales Populares en Cuba, sobre la base de una profunda reforma procesal y judicial, fruto de la amplia actividad legislativa que requiere nuestra Carta Magna.

Sin embargo, la calidad humana que lo caracteriza hace posible que mantenga su solidez, imparcialidad, transparencia y calidad, si de algo tan sensible como la justicia se trata.

Así lo comprobó este medio de prensa, al adentrarse en las vivencias de quienes hoy continúan, desde Las Tunas, el prestigioso camino de los tribunales cubanos.

Con solo 29 años, Orelvis Gener Crespo asume la responsabilidad de presidir el Tribunal Provincial Popular (TPP) en el Balcón del oriente. Aunque no es tunero de nacimiento, sino de la más occidental de las provincias cubanas, sabe que un revolucionario debe estar allí donde es más útil, y, por lo tanto, tiene ya en esta una segunda tierra.

«Si digo que no dudé, estaría mintiendo, pero las tareas se asumen. Es compleja la lejanía de la familia; por otra parte, el personal que dirijo, en su mayoría sobrepasa mi edad; entonces hay  que estudiar y prepararse mucho para que esas personas te reconozcan como presidente, a pesar de la juventud».

No obstante, las inseguridades iniciales fueron disipadas por lo que califica como las principales fortalezas de la institución que lidera; entre ellas «la mezcla que tenemos de experiencia y juventud. Esa dinámica nos ha posicionado en mejores condiciones para impartir justicia –tal como dice el eslogan del Tribunal– efectiva y transparente.

«Otro pilar importante son los valores que impregnan el sistema, dígase humanismo, solidaridad, compañerismo, responsabilidad y sentido de pertenencia. Sobre todo este último es vital, porque los trabajadores sienten por su institución».

Precisamente, en la Sala Primera de lo Penal se desempeña uno de esos jóvenes que enriquecen el hacer de los tribunales en Las Tunas. Su nombre es Jorge Ricardo Leyva Cuervo, juez profesional titular, quien no pensó ejercer esta profesión, pero los buenos ejemplos lo condujeron a ella.

«Fue una cuestión que favorecieron los jueces que estaban en activo en ese momento, y que nos convocaban a trabajar con ellos en nuestras prácticas profesionales. Ya cuando nos graduamos y nos hicimos jueces, la demanda que existía era en la Sección Penal del Tribunal Municipal de Las Tunas, y allí estuve alrededor de un año. Después, por la propia necesidad que había en la sala, pasamos al Tribunal Provincial».

Este joven no ha perdido nunca la perspectiva de todo lo que hay en juego cada vez que ocupa su sitio. «Hay que tener total conciencia de que estás tratando con el segundo bien más preciado de una persona, que es su libertad y, por lo tanto, exigirte la mayor preparación. Nos graduamos en la universidad con unas leyes, comenzamos a ejercer con ellas, y en un corto periodo de tiempo cambiaron, entonces tienes que ponerle una cuota de sacrificio más a la autopreparación», asegura.

«La decisión que tomes no va a ser aceptada por todos, siempre hay dos partes en un proceso, pero tienes que apelar a la confianza, para superar cualquier inseguridad», afirmó.

Desde que comenzó su vida laboral en su natal Amancio, Elvia Laritza Cruz Hernández, vicepresidenta del TPP, se entregó a la profesión que ama y respeta. Desde su visión, la amplia reforma legislativa que vive el país ha implicado también muchos retos para quienes administran la justicia.

«Nos ha llevado a una simbiosis entre la manera que teníamos de hacer las cosas, con todo lo novedoso que se ha puesto a nuestra consideración. Hemos tenido que hacer capacitaciones, entrenamientos en los puestos de trabajo, mucho estudio, todo extensivo también al personal auxiliar.

«Administramos justicia en nombre del pueblo de Cuba, y ese pueblo ha estado al tanto de todas estas reformas judiciales y procesales. Entonces las personas esperan que seamos profundos, pero también sensibles. Nos corresponde llevar esa reforma al escenario de la Cuba de hoy, ponerla en contexto», aseguró.

UN COLECTIVO CRECE CON RESPETO, EJEMPLARIDAD Y EXIGENCIA

No es casual que el Tribunal Municipal Popular de Puerto Padre destaque en materia del buen hacer. Allí labora un colectivo muy sólido y comprometido que, además de riqueza generacional, tiene el privilegio de contar entre sus miembros con una mujer de excepcional trayectoria.

Rosa María Hernández Leyva, jueza  profesional titular, asumió un día una tarea y, hasta hoy, ha entregado a ella la mayor parte de su vida.

«Me gradué de Derecho en la Universidad de Oriente, y llegué a Las Tunas con una plaza de abogada, pero mi anhelo era ser fiscal. Después de que comencé a trabajar, me enamoré de esta profesión, y aquí estoy, incluso me jubilé y volví.

«Siempre que me pongo la toga y entro a la sala, lo hago con un sentido muy grande de la responsabilidad. No es fácil juzgar a otras personas, pero siempre voy con la convicción de ser lo más justa posible: darle a cada cual lo que le corresponde, o quitar lo que haya que quitar, sin más ni menos».

No solo es reconocida por su labor, sino también por su apoyo a las nuevas generaciones, y por su confianza en ellas. Sus méritos hicieron posible que se le otorgara, recientemente, la condición de Juez Emérito y, feliz y agradecida, Rosa lo asume con un compromiso mayor.

«Siempre he dicho que el espíritu de la justicia no está solo en la ley, sino en la conciencia y en el corazón de cada uno de nosotros. Somos jueces populares, venimos del pueblo, compartimos sus mismos problemas, nos sensibilizamos con ellos. Sobre esa base tomamos nuestras decisiones, con apego a la ley, pero sin ser siervos de ella», concluyó con firmeza.

También las prácticas laborales acercaron a Ibelin Carralero Ortiz, jueza profesional titular, a la profesión. «Ha sido un camino duro, un camino de mucho esfuerzo y estudio». A través de él ha alcanzado la seguridad en sí misma, que la ayudó a vencer la timidez, y a consolidar resultados al frente de la Sección del Juez de Ejecución, y en las funciones que ejerce en la Sección Penal.

«Pensé que iba a ser más difícil estar en ese espacio en el que hay profesionales de mucha experiencia, pero siempre me preparo, soy consciente de mi función. Así lo asumí desde la primera vez que me subí al estrado, porque para ser jueza no necesitas ser una persona extrovertida, y comunicativa en exceso, solo debes prepararte y hacer las cosas bien», reconoce con sencillez.

Excelente experiencia ha vivido también, en el seno del colectivo, otro joven, Yeilier Reynaldo Gras, juez profesional titular, quien amaba la profesión desde que cursaba su carrera de Derecho, y hoy atiende la materia civil familiar y del trabajo y la seguridad social.

«Son materias muy sensibles, que se adentran en aspectos vitales para las personas, como su propia familia o su trabajo. Tenemos que ser muy profundos, ventilar cada aspecto con sumo cuidado».

Cada día, Yeilier, quien reside alejado de la cabecera municipal, se levanta antes del amanecer para llegar al tribunal, pero tiene poderosas razones: «Amo mi trabajo, porque sé el valor que tiene para la sociedad, y porque los resultados dependen de la constancia y el esfuerzo personal».

Levies Batista Silva, presidenta del Tribunal Municipal Popular de Puerto Padre, explica que «las claves de un colectivo son el respeto, la ejemplaridad y la exigencia. Cuando se vinculan esos tres componentes se logra que el personal salga adelante, y que se cumpla con el trabajo. Hay que reconocer lo bueno, pero llamar también la atención, oportunamente, cuando algo no anda bien.

«El respeto y la confianza del pueblo se logran cuando se le imprime calidad a lo que hacemos, a cada una de nuestras decisiones. Esas deben ser siempre racionales, imparciales. Nuestros mensajes, sentencias, resoluciones, tienen como fin esencial reeducar, enseñar. Un juez debe ser, además, humano y humilde en su actuar», aseguró.

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Gladys Peña Palomino dijo:

1

17 de diciembre de 2023

07:53:47


Así somos los juristas de esta tierra de Vicente García, con extremo sentido de pertenencia en nuestro quehacer diario, y parafraseando a nuestro Martí ..con apego a la ley..pero no siervos de ella...felicidades a todos en este 50 Aniversario.#JusticiaEfectivaYTransparente.

Idalmis dijo:

2

19 de diciembre de 2023

13:59:23


Felicidades a todos los trabajadores del sistema de tribunales por su aniversario 50