
Camagüey.–Son en su mayoría profesores de la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz. Decidieron, además de la teoría, apostar por la práctica para, desde las aulas y el campo, aportar al mejoramiento genético, y con esto alcanzar la máxima eficiencia reproductiva, así como el crecimiento de los rendimientos de los animales para incrementar la producción de leche y de carne.
Eso es lo que pretende Repromas (Reprodución y Mejora Animal Sostenible), una mipyme que une ciencia, innovación y desarrollo en favor de la ganadería cubana.
SIN PERDER LA ESENCIA
El claustro de la Facultad de Ciencias Agropecuarias siempre ha estado preocupado por el futuro de la ganadería en el país, pues no es un secreto que ha tenido deterioro con el paso de los años. Sin embargo, a pesar de tener las herramientas y conocimientos para realizar un aporte práctico, hacerlo desde la academia es imposible, porque no constituye su encargo social.
Según el profesor titular y doctor en Ciencias, José Alberto Bertot Valdés, uno de los fundadores de
Repromas srl, en más de 40 años visitando varias entidades productoras, aunque lo escuchan con respeto, lo ven con distancia, porque supuestamente no tiene la parte práctica.
«Cuando se aprueban las micro, pequeñas y medianas empresas en Cuba, nosotros, que ya veníamos trabajando en la concepción de lo que queríamos, presentamos el proyecto inmediatamente. Ahora podemos hacer el I+D+I (Investigación, desarrollo e innovación) sin muchas dificultades.
«Vinculamos a nuestros alumnos con la solución de problemas reales, y así mantenemos la relación estrecha con la casa de altos estudios camagüeyana, que es de donde salimos y adonde vamos a seguir aportando», explicó el profesor.
Detrás de todo este esfuerzo está la mejora genética del ganado, y pretenden hacerlo al lado de la empresa estatal; por eso, al mes de constituidos, contactaron con las direcciones nacionales de Genética e Inseminación, así como con el Centro de Investigaciones para la Mejora Animal de la Ganadería Tropical, con sedes en La Habana.
Ellos acompañan al productor, desarrollando sus potencialidades para aplicar la tecnología, «nosotros llegamos a una finca y nos sentamos con la familia a explicarles las acciones, aunque no impartimos capacitación. Cuando llegamos al punto de la inseminación, se ha cumplido una serie de estudios y de protocolos que nos permiten ir casi al seguro».
Para el doctor en ciencias es esencial no perder de vista que el cambio climático está presente, y la eficiencia reproductiva está subordinada a las condiciones ambientales, al hombre, a los animales. «teniendo en cuenta todas esas variables, se trata de que cada especie esté acorde con sus niveles de eficiencia y, lamentablemente, la mayoría de los ganaderos no conoce con qué grado de ineficiencia está produciendo».
RESULTADOS QUE MARCAN UN BUEN INICIO
Desarrollar habilidades en los productores para el manejo de los rebaños es esencial, a fin de llevar a cabo la renovación genética. Implementar tecnologías específicas para cada lugar, de acuerdo con sus características, los hace únicos en el país.
«Allí está justamente lo innovador, porque las fincas no son iguales, tienen animales diferentes y, por tanto, tenemos la oportunidad de aplicar la innovación en el terreno. También les evaluamos los
sementales a los productores, revisamos que tengan características apropiadas para sus propósitos», enfatizó José Alberto Bertot.
Según refirió el máster en ciencias Ricardo Morell Morfa, administrador y gerente de negocios de
Repromas, en este tiempo han trabajado con empresas como Flora y Fauna, y con productores independientes.
«En la provincia de Sancti Spirítus ya contrató nuestros servicios la Empresa Pecuaria Venegas, que tiene un potencial muy grande, y allá mismo estamos laborando con la cooperativa de producción agropecuaria Juan González, que tiene un serio trabajo con la genética. De igual forma, contactamos con la Empresa Genética Rescate de Sanguily, de Camagüey, para trabajar el trasplante de embrión, que es una línea de interés nacional», añadió.
Por su parte, Yasmany Andrés Andujar Cuba, integrante del equipo, aclaró que el primer proveedor es la Empresa Nacional de Inseminación Artificial. «Con ellos, a través de sus unidades empresariales de base, obtenemos las varillas, los catéteres, los guantes y el lubricante; el material genético lo adquirimos del banco de Camagüey. Este genofondo tiene alto valor genético, y un excelente estado de conservación, y de allí obtenemos el bovino, el caprino, el ovino y el porcino. Nosotros trabajamos con el de más calidad, aunque sea más caro, porque nuestro objetivo principal es mejorar la genética. Pensamos en algún momento importar otras variedades, pero por ahora es todo nacional».
Bertot Valdés, quien es también formador de generaciones de veterinarios, abundó que Cuba tuvo un gran desarrollo en las biotecnias reproductivas. «fuimos los primeros en América Latina en tener transferencia de embrión, que es una tecnología cara, pero muy efectiva. Luego la inseminación artificial se deprimió por problemas materiales, sobre todo de insumos, y llegamos a un punto en que la mayoría de los rebaños trabaja con monta natural, lo que trae muy baja eficiencia.
«Yo, que soy el más viejo de toda esta tropa, y les he dado clases incluso a quienes me acompañan en este empeño, siempre les digo que la reproducción de la vaca no está en la parte de atrás del animal, hay que verlo con un enfoque integral», insistió.
Repromas trabaja varias tecnologías. Una de ellas es la reproducción estacional, que en el caso de la vaca lechera busca manipularle los ciclos para que suceda el parto en la época del año que más comida tenga, y así produzca más leche. «Otra tecnología que trabajamos es la inseminación artificial a tiempo fijo, que no requiere la detección del celo y, por tanto, se gana tiempo. Hace unos días el productor Abdiel publicó en Facebook el nacimiento de lo que, según él, será su futuro semental Siboney, resultado de nuestro trabajo allí, en su finca Las Cantinas, se trabajó con la variante a tiempo fijo, y se obtuvieron resultados comparables con los mejores del mundo», resaltó el doctor Bertot.
LO QUE ESTÁ POR VENIR
Esta gente sueña y en grande. Pretenden extenderse en núcleos funcionales por todo el país y apoyar, de conjunto con la empresa estatal socialista, el mejoramiento genético de la masa ganadera cubana.
«También estamos trabajando en un proyecto para el cual nos pidió colaboración la dirección de la Ganadería, en la preparación de animales que se inseminarán con material de importación. Seguiremos avanzando en la transferencia de embrión, sobre todo en productores con vacas altas productoras de leche», dijo Yasmany Andrés.
La transferencia de embrión es una biotecnia que resuelve una desventaja reproductiva de la vaca, pues esta nace con miles de ovocitos, pero en cada ciclo ovula uno solo, explicó el profesor José Alberto. «Lo primero es que provocamos una superovulación en el animal de mejores condiciones genéticas, y luego de que se forman los embriones, se hace la transferencia a otras que ya no tienen que tener alto valor genético, porque los genes están en el embrión. Esto permite obtener varias descendencias donde, naturalmente, tendrías solo una».
Las incomprensiones no han faltado, tampoco las barreras. «no todas las pymes tienen por objeto social aportar a la producción de alimentos, la mayoría tienen un carácter comercial. Eso hace que a estas como la nuestra, que prestan servicios, las metan en el mismo saco.
«Nosotros no tenemos un gran capital financiero, nuestro capital es humano, nuestro poder es el potencial científico y el conocimiento, justamente esa es una de las dificultades: el financiamiento para acometer nuevos proyectos.
«Esto, por ejemplo, hace que tengamos dificultades con el transporte a la hora de llegar a las fincas. También, como es una actividad nueva, tenemos que ir venciendo barreras mentales que hay en los productores y directivos; pero se va avanzando, y la dirección de la Ganadería en el país nos ha solicitado tareas que son metas fuertes para nosotros. También estamos trabajando en ovinos», agregó Ricardo Morell.
Los profesores tienen una consulta especializada en la reproducción de animales afectivos, como actividad secundaria, a la que llegan remitidos desde diversas clínicas de la provincia.
Bertot, Yasmany, Ricardo, junto a los otros dos miembros de este equipo, el también doctor en ciencias Maydier Horrach Junco y el productor Karel Fragoso Sánchez, llevan adelante el empeño de ponerle ciencia al mejoramiento genético de la ganadería cubana.
Para ello cuentan con lo principal, que es el conocimiento y las ganas de hacer algo por la producción de alimentos en Cuba, en encadenamiento con la empresa estatal, sin dejar la docencia ni la investigación en la universidad camagüeyana. Quizá ese sea su secreto.













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