ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Foto: Radio Nuevitas

El sistema implementado en el país para coordinar e integrar las acciones de control, influencia y atención a las personas que cumplen sanciones o medidas penales que no implican internamiento o encierro en establecimientos penitenciarios, ha demostrado su utilidad y necesidad como herramienta indispensable en la aplicación de la política de prevención y enfrentamiento a las actividades delictivas, en las condiciones de nuestra sociedad socialista.

La valoración positiva predominante en la población, en las organizaciones políticas y sociales, y en las instituciones se basa, fundamentalmente, en la certeza de que, en general, se despliegan acciones efectivas de vigilancia e influencia apropiadas para esas personas, tanto en la comunidad y las zonas de residencia, como en los centros laborales; y, con ello, desaparece, en buena medida, la percepción de impunidad, desatención y falta de seguimiento que prevalecía con anterioridad, en torno al tratamiento a este sensible segmento de la población.

Como resultado palpable de la efectividad de la labor que se realiza en ese sentido, se constata la disminución significativa del número de personas que reciben sanciones de encierro o permanecen por periodos prolongados en prisión, clara señal de que los tribunales y los órganos penitenciarios han ganado confianza en la eficacia de este sistema para lograr la rectificación de la conducta y la resocialización de quienes están sujetos a esas restricciones legales, en el propio seno de la sociedad.

Tales logros son el resultado del trabajo concertado y sistemático de jueces, asistentes judiciales, efectivos de la Policía Nacional Revolucionaria, funcionarios de las direcciones territoriales del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, e integrantes de las organizaciones sociales y de masas.

De suma utilidad para la consolidación y permanente perfeccionamiento de tan importante labor han resultado los 11 encuentros e intercambios periódicos de experiencias que, con ese fin, y bajo la denominación de talleres, realizan directivos, funcionarios y otras personas vinculadas con este trabajo, en representación de las instituciones, organismos y organizaciones implicados en todas las provincias del país.

Las regulaciones fundamentales de esta actividad son la Ley del proceso penal, la Ley de ejecución de sanciones y la Instrucción No. 282 del Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular que, al poner en vigor el  Manual de buenas prácticas para el sistema de control, atención e influencia a los sancionados que extinguen penas en libertad, resume la experiencia acumulada en tales acciones, y constituye la herramienta legal que guía el trabajo de los integrantes del sistema, garantizando su cohesión e integralidad en la labor de seguimiento y control de los sancionados.

Por otra parte, las características personales y familiares, así como el contexto social, difieren en relación con cada sancionado en particular. Por esa razón, el juez de ejecución diseña políticas de atención individualizadas, en dependencia de las peculiaridades de cada uno y del entorno que le rodea.

En esa estrategia personalizada, se establecen los periodos o plazos en los que ejecutan las acciones mancomunadas, con las demás instituciones, para lograr que el controlado cumpla adecuadamente sus obligaciones y se reinserte socialmente.

Asimismo, en dependencia de la gravedad del delito cometido y del comportamiento posterior de su comisor, se fijan los tiempos de verificación que, en el caso de los condenados por hechos delictivos asociados a las drogas, el proxenetismo, la corrupción administrativa; los cometidos en viviendas habitadas y la masa ganadera, entre otros, establece la necesidad de un control mensual.

El complejo escenario en el que se desarrolla el mundo y, en particular, nuestra nación, impacta significativamente en el desarrollo de esta actividad, y le impone el reto de adecuarse a las actuales circunstancias; de manera que constituye un imperativo la búsqueda de alternativas para lograr la ubicación laboral de los sancionados y el efectivo control en el cumplimiento de sus obligaciones, así como la necesidad de definir nuevas prácticas en las restantes acciones de reinserción que se llevan a cabo con estas personas.

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omar dijo:

1

7 de septiembre de 2023

09:04:08


La batalla se gana, ahora, en el control sobre los sancionados en cada lugar donde se ubiquen para su real erradicacion de la sancion y su transformacion de la conducta. Hace un tiempo nos preguntabamos, en un marco extrecho, cual es el costo, monetario y social, de un sancionado en un establecimiento penitenciario; esto contribuye a disminuirlos y que se aporte un beneficio desde las sanciones no privativas de libertad.

miguel dijo:

2

7 de septiembre de 2023

12:43:57


Todas las personas que han tenido a lo largo de su vida una conducta correcta y por disímiles causas cometen un error que conyeba sanción judicial, merecen todas las alternativas a que se hace referencia y por tanto pagar su deuda con la sociedad y reincertarce a la misma. Con lo que no estoy de acuerdo es con aquellos que estan de delito en delito y cuando salen solo están en la calle hasta que fastidian a alguien, sea con el robo en viviendas, adonde van con todas las intenciones de atacar a los moradores con tal de cometer la fechoría, el asalto personal en calles para quitar celulares y dinero o bicicletas y motos, en relación a éstas últimas ya se conocen algunos casos de asesinatos. Está claro que el que roba no tiene reabilitación, porque es un acto que conlleva estudio del lugar y todas las formas de entrar y salir, por tanto cada vez que son beneficiados con las llamadas condicionales estan poniendo en peligro a otras personas, esto lo he vivido en carne propia, hoy no podemos decir que en Cuba hay seguridad ciudadana y degraciadamente por los DDHH se es muy blandos, las leyes contra la delincuencia tienen que ser fuertes, ejemplarizantes.

Yoannis Chávez Llópiz dijo:

3

9 de septiembre de 2023

20:47:50


Excelente artículo. En respinsabilidad de todos los implicados aportar lo que les corresponde. Ello es clave del éxito.