Especialistas holguineros de la Corporación de Servicios Electrónicos (Copextel), e inversionistas de la Niquelífera comandante Pedro Soto Alba, de Moa, se juntan en el empeño de incorporar a esa empresa nuevas capacidades de aprovechar fuentes alternativas de energía, más eficientes, baratas y menos perjudiciales.
De tal esfuerzo da cuenta un reporte de la televisora local en ese municipio holguinero donde está enclavada la referida entidad.
De acuerdo al audiovisual, se trabaja en la instalación de paneles fotovoltaicos al menos en tres áreas de cubiertas de edificios de la Pedro Soto Alba.
Según los expertos, en el parque fotovoltaico Moa-Níquel -así le llaman sus ejecutores a la obra en marcha-, se instalan un bloque de 120 paneles, con capacidad para inyectarle 48 kW/h al inmueble administrativo, al tiempo que otra edificación, también administrativa, asimilará 160 paneles, suficientes para obtener 60 kW/h.
Por último, el techo del teatro de la planta niquelífera, tercer bloque de la industria beneficiada con placas fotovoltaicas recibirá 48 de esas estructuras.
En su conjunto, la inversión total del citado parque se traducirá en 328 paneles y 126 KW/h, los que, mediante cinco dispositivos llegarán convertidas en corriente alterna a las «venas» del inmueble, le aportarán energía limpia y eficiencia energética a la Pedro Soto Alba, y al medio ambiente le restarán contaminación.
La inversión forma parte de los esfuerzos de Cuba, apoyada en las posibilidades que las potencialidades que les ofrecen el Sol, el viento y las corrientes fluviales para transformar su matriz energética hacia el 2030 y hacerla menos dependiente de los combustibles fósiles.













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