Cienfuegos.–Isnoel de la Cruz Estela, usufructuario al frente de la finca familiar La Yuca, del municipio de Abreus, fue favorecido por el Proyecto de Apoyo a la Agricultura Sostenible (PAAS), con la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales, que le facilitó la financiación para el equipamiento de una minindustria destinada a fabricar queso de leche de cabra, pues poseía ese rebaño.
En el lugar realizan el manejo de la masa por el método de pastoreo diario, y ellos mismos ordeñan. El acopio del excedente que compran a otros productores garantiza la materia prima, explicó el líder de La Yuca, atendida por la unidad empresarial de base (UEB) Juraguá, de la Empresa Agropecuaria Horquita.
La pequeña planta quesera se inscribe dentro del propósito de fortalecer las capacidades en los municipios (en este caso, Abreus) para la definición, planificación e implementación de estrategias de desarrollo local.
Para el proceso fabril, esta minindustria está dotada de un tacho para hervir la leche a la temperatura específica, con un sistema programado, de acuerdo con las exigencias técnicas para el cortante y los otros ingredientes, encargados de producir el suero, y luego separar el grumo o parte sólida empleada en el queso.
La colocación en moldes de diferentes gramajes (uno y dos kilogramos), el prensado y el enfriamiento ambiental y en neveras, completan la operación industrial para el posterior embasado en nailon. Al final, el etiquetado.
Si bien el objeto social aquí va dirigido a procesar el cuajo de leche de chiva, la tecnología posibilita la elaboración de yogur natural y saborizado; una línea láctea en la cual, aseveró Isnoel, han incursionado con mucho acierto, tanto por el gusto como por la consistencia.
Por lo pronto, según expresó, los primeros pasos de la comercialización van encaminados a la demanda de la Empresa Agropecuaria Horquita. Más adelante, en dependencia de los volúmenes, tienen en mente concertar convenios con Comercio y Gastronomía, cuentapropistas o mipymes interesadas…
También tienen en sus cálculos la venta al turismo, con el objetivo de airear la economía en MLC, algo muy necesario para la adquisición de insumos, acotó.
OTRA NUEVA MININDUSTRIA
De la pasión de este hombre por el trabajo dio fe su esposa y compañera de labor, Damarys Cuevas Sierra. Su pareja, dice, no puede conciliar el sueño hasta que logra darle forma a esta u otra idea. Muchas veces amanece sin poder pegar los ojos en toda la noche, confesó.
Isnoel cavila, proyecta y sueña, pero ve concretar sus propósitos. Ahora sus objetivos van más allá. Sus tierras en usufructo, además de para cultivos varios y pastos, son pródigas para los frutales, en especial el mango.
Al disponer de la materia prima en pos de la elaboración de jugos o dulces en almíbar (también para encurtidos de vegetales u otros renglones alimentarios), propicia la ejecución de una nueva minindustria para esos fines.
De acuerdo con Yasnoly González Jiménez, director de la ueb Atención al Productor Juraguá, este proyecto también es financiado por el paas. Ahora precisan detalles vinculados con la documentación legal, según los requerimientos de licencias, incluyendo la sanitaria.
Yasnoly expuso que ya cuentan en el lugar con el deshuesador, una suerte de molino para separar la pulpa de la semilla; así como con otro equipo que limpia la materia prima de cualquier componente indeseado, como los pelos y fragmentos de la cáscara del mango.
Disponen, además, de la marmita para el cocinado y un área para envasar una tonelada diaria, ya sea en bolsas de nailon o en pomos plásticos, abundó.
Como novedad, tanto Yasnoly como Isnoel coinciden en que el ciclo se cierra con el aprovechamiento de los desperdicios del proceso industrial, para ser usados como alimento animal del rebaño de las cabras, una suerte de encadenamiento, con un matiz agroecológico y ambientalista.
En La Yuca están empeñados en que las dos minindustrias ya se encuentren funcionando.













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