Mientras en Cuba la clase obrera esperaba el día 5 para realizar una nueva jornada de respaldo a su Revolución, el panorama en otras regiones del mundo fue muy contradictorio.
En Francia, la jornada del 1ro. dejó un saldo de heridos y detenidos inédito en las últimas décadas: 540 personas fueron arrestadas en todo el país, la mayoría en París, donde hubo más de 300. Además, se informó de 406 policías y 61 manifestantes heridos durante los enfrentamientos entre sindicalistas y agentes en las calles de las principales ciudades del país. El motivo fue el rechazo al plan de reforma del sistema público de pensiones impulsado por el Gobierno francés, que pretende aumentar la edad de jubilación en dos años, de 62 a 64, e incrementar las cotizaciones a un año, de 42 a 43, para acceder a una pensión vitalicia.
El descontento y el malestar social también se expresaron de forma masiva y contundente en otras naciones europeas como Alemania, Reino Unido, Italia y España, con el mismo clamor: que la inflación no siga ahogando a la clase trabajadora por la pérdida de poder adquisitivo constante desde el año pasado. El rechazo de reformas del mercado laboral, sin pedir criterio a los trabajadores, y las exigencias de compensaciones en las actuales condiciones caracterizaron las protestas.
Asia también fue escenario de movilizaciones con motivo del Día Internacional del Trabajo. Miles de sindicalistas, legisladores opositores y académicos se reunieron en Tokio, capital japonesa, y exigieron aumentos salariales para compensar el impacto de los crecientes costos de la vida, cuando aún no se han recuperado del impacto de la pandemia.
En Corea del Sur, decenas de miles de personas asistieron a varias marchas. Los organizadores esperaban que las dos manifestaciones principales en Seúl reunieran a unas 30 000 personas cada una. El gobierno ha pedido una reforma laboral con un registro más transparente de la contabilidad de los sindicatos a los que acusa de tener supuestas irregularidades. En Indonesia, los trabajadores exigieron que el Gobierno revoque una ley para impulsar el empleo, que, afirman, beneficiará a las empresas a expensas de los asalariados y el medioambiente. Las autoridades de Paquistán establecieron que las celebraciones se realizaran en espacios cerrados.
La pandemia, unida a las consecuencias de la guerra en Europa, ha hecho más evidentes las causales del fracaso del modelo económico neoliberal, al que se aferran obstinadamente las clases explotadoras del mundo. No habrá que hacer propaganda para que la clase obrera, en cualquier lugar del planeta, comprenda que la unidad necesaria es el camino para la solución de los graves problemas de la humanidad.



















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