ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
A través del proyecto se adquirieron 200 collares, en cuyo interior cuentan con dispositivos para monitorear la actividad física de las vacas. Foto: Rodolfo Blanco Cué

Camagüey.–«Antes de entrar en detalles sobre este proyecto de colaboración internacional deseo aclarar, periodista, que su implementación no resolverá, de un día para otro, el problema de la leche y la carne de vaca en Cuba», afirma categórico el doctor en Ciencias Godofredo Garay Álvarez.

En su condición de coordinador del estudio, el investigador precisa que este tiene como objetivos: uno académico, con la formación de doctores en Ciencias, y uno de desarrollo, encaminado a brindarle al sector de la Agricultura recomendaciones para elevar la eficiencia en la producción lechera.

Se trata del proyecto Mejora del potencial de producción de leche de vaca mediante la introducción de un programa de manejo de la salud en los rebaños lecheros de Camagüey, una experiencia que se aplica por primera vez en Cuba y requiere el empleo de una tecnología costosa.

«El uso de la palabra potencial, enfatiza Garay Álvarez, no es por gusto. Se refiere, en este caso, a un estudio, a una contribución desde la academia, para ayudar a mejorar el manejo de los animales, a partir de los resultados que arroje la investigación y la posibilidad de introducirlos en la práctica».

Para lograrlo, unieron recursos humanos y financieros el Consejo Interuniversitario Flamenco, del Reino de Bélgica, con su programa vlir-uos, y la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz, a través de las facultades de Informática y Ciencias Exactas, y de Ciencias Agropecuarias.

REDUCIR AL MÍNIMO EL NÚMERO DE «VACAS VACÍAS»

Uno de los problemas que más inciden hoy en los bajos niveles de producción de leche en las llanuras camagüeyanas se ubica en la elevada cantidad de «vacas vacías», es decir, que no gestan, no paren (con índices de natalidad por debajo de los medianamente permisibles) y, por tanto, no dan leche.

A modo de ilustración, Garay Álvarez señala que estas son como un vago en su casa: una persona que come, ve la televisión, gasta electricidad, duerme mucho, pero no aporta nada, cuando lo ideal es que la vaca para, más o menos, una vez al año y pueda maximizarse su periodo de lactancia.

Refiere el Vicedecano de la Facultad de Informática y Ciencias Exactas de la universidad agramontina que el proyecto en ejecución va orientado, precisamente, a los sistemas productivos en los que se utiliza la inseminación artificial, sobre la base de una oportuna detección del celo de la vaca para mejorar los niveles de gestación.

«Ese proceso, asegura, no es tan sencillo, se realiza habitualmente de manera visual por los campesinos, en grandes extensiones donde pastorean los animales, lo que requiere de buenas prácticas y experiencia, pues, de lo contrario, el momento del celo puede pasar y no ser detectado a tiempo».

De hecho, como ocurre en no pocas ocasiones, al no captarse durante el ciclo estral y no inseminarse, esos 21 días que demora la vaca en caer en celo de nuevo son jornadas potenciales de producción de leche que, a la larga, se pierden, en detrimento de la salud económica de las entidades ganaderas. 

DE COLLARES Y OTROS DISPOSITIVOS

El proyecto concibe el empleo de sistemas automáticos de obtención de datos, a través de la colocación de collares en los animales, los cuales disponen en su interior de un dispositivo que monitorea la actividad física de la vaca, considerada, según los expertos, un indicador fiable de celo.

Explica Godofredo Garay Álvarez que cuando una res cae en celo da mayor número de pasos que el promedio cotidiano, movimientos que son calculados mediante un podómetro, y esos datos se almacenan y se transmiten de manera inalámbrica hacia otro dispositivo que se coloca en la vaquería.

«Se trata, agrega el especialista, de un sistema compuesto por una antena y un lector de datos que abarca un radio de 250 metros. Si la vaca excede esa distancia, la información se conserva en el collar hasta que el animal se acerca al equipo, de regreso a la vaquería, donde se reinicia la recolección de los datos».

Completa el novedoso equipamiento una computadora que cuenta con el software Nedap, mediante el cual se pueden analizar, animal por animal, el momento en que come, rumia, está inactivo y otros datos de interés que permiten tener un mayor control sobre el ganado, en especial no perder las etapas del celo.

«Una vaca, comenta Garay Álvarez, tiene un patrón diario de comportamiento normal que se registra en la computadora. Está probado que, si el animal está enfermo o presenta algún otro problema, dicho modelo cambia, por lo que se pueden adoptar medidas oportunas para evitar males mayores».

El sistema automático colocado en las cuatro fincas camagüeyanas cuenta, entre otros aditamentos, con una antena y un lector de datos que abarca un radio de 250 metros. Foto: Rodolfo Blanco Cué

EXPERIMENTOS DE CAMPO INICIAN POR «LA MARTINA»

A través del proyecto se adquirieron cuatro módulos de la moderna tecnología, ubicados en igual número de fincas, cada una de las cuales recibió 50 collares para comenzar la recopilación y el análisis de datos a través de técnicas de Inteligencia Artificial que permiten realizar predicciones y medir patrones de comportamiento.

Los experimentos de campo comenzaron por la finca La Martina, perteneciente a la cooperativa de créditos y servicios Ignacio Agramonte Loynaz, del municipio de Jimaguayú, cuyo propietario, Isidro Saavedra Salazar, está firmemente convencido de que la ganadería no puede estar divorciada de la ciencia.

«Uno va aprendiendo, expresa el campesino, a interpretar poco a poco esa información que nos ofrece la computadora. Es como si cada una de la vacas nos estuviera hablando de sus problemas, malestares y necesidades. De esta manera, es lógico que los resultados productivos deban ser mucho mejores.

«Ahora bien, añade, si tú detectas el celo, potencialmente vas a obtener más leche, pero con eso no lo resolviste todo: hay que detectar el celo, inseminar, lograr un buen manejo de la gestación, velar por la salud del animal y garantizar los alimentos y el agua necesarios para su manutención».

Desde que llegaron los equipos, la esposa de Isidro, Mayelín Rodríguez Donet, opera la computadora: «Esto es una maravilla. Puede decirse que estamos empezando a caminar, de tanto que nos queda por aprender. Lo que sí está claro es que, como marcha el mundo, sin ciencia no vamos a ninguna parte.

«Este es un proyecto, acota, para mejorar la reproducción. No obstante estar entre los mayores productores de leche de vaca del territorio, sabemos que existen aún reservas de eficiencia que, de explotarse correctamente, pueden revertirse en niveles superiores de entrega del alimento a las industrias procesadoras».

HACIA UNA GANADERÍA DE PRECISIÓN

Aprobado en 2019 para ejecutarse en cuatro años, el proyecto académico de colaboración internacional vio interrumpida su materialización durante la pandemia de la COVID-19 y solo pudo reactivarse y cobrar fuerza en 2022, de ahí que se intensifiquen las acciones de las partes involucradas para llevarlo a feliz término.

Junto a Godofredo Garay Álvarez, como coordinador del estudio, un papel protagónico desempeñan en ese propósito, por la parte cubana, el especialista de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, José Alberto Bertot Valdés, y las doctorantes Maité Guerra Saborit y María Lucía Pérez-Castro Basulto.

Con el financiamiento recibido se adquirieron, además, entre otros recursos, dos equipos de ultrasonido, 14 computadoras y el mobiliario para un laboratorio, y una estación meteorológica para el análisis de la temperatura, la humedad, la dirección del viento, las precipitaciones, la radiación solar y la humedad del suelo.

«Si bien los resultados están aún por verse, ratifica Garay Álvarez, de lo que sí estamos seguros es de que permitirá darle a la Agricultura sugerencias concretas sobre cómo mejorar el manejo del rebaño, a partir de datos comprobados acerca de los meses del año y el horario en que el mayor número de vacas presentan celo».

De ello trata la ganadería de precisión, que concibe la aplicación de tecnologías en el sector para, mediante la obtención, procesamiento y transmisión de datos en tiempo real, monitorear y controlar el desempeño individual de los animales, a fin de asegurar una gestión eficiente y sustentable de los recursos disponibles.

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Roberto Garcia dijo:

1

26 de abril de 2023

06:18:00


Muy bien. Pero como me explican cual era la tecnología aplicada en los años 60 y 70 con la ganadería en Cuba. Te podías bañar con la Leche. Hoy falta otra cosa.....Hombres de aquellos años..... se perdió esa cultura ancestral del trabajo comprometido.

Godofredo Respondió:


29 de enero de 2024

10:22:37

Hola, soy el investigador que trabaja en el proyecto

Mercedes dijo:

2

26 de abril de 2023

08:26:32


Excelente, pero para que Cuba tenga más leche ,más vacas ,más comida falta muchísimo y no solo es tecnología, lo primero y lo primordial es el hombre El Hombre en el centro de TODO. En 59 había más vacas q gente y no estaba inventada las computadoras entonces hay que poner mucho más que chits y computadoras para lograr comida para el.pueblo

Luís Novoa dijo:

3

26 de abril de 2023

17:09:36


Muy interesante información la cual combinada o aplicada para obtener datos de campo en sistemas de pastoreo más eficientes y respetuosos del medio ambiente, como lo es el sistema de pastoreo intensivo racional (PIR), nos darían mejores y más eficientes resultados especialmente en unidades de explotación pecuarias de pequeñas áreas.

Godofredo Respondió:


29 de enero de 2024

10:21:55

Hola, soy el investigador que trabaja en el proyecto

David dijo:

4

26 de abril de 2023

21:38:20


Modestia y aparte, de ganadería yo se lo suficiente para producir leche y carne. Pero en la situación actual de Cuba con respecto a la ganadería es autocomplaciente hablar de proyectos científicos cuando todo el esfuerzo debe encaminarce en el fomento y base de una ganadería que vaya en crecimiento tanto en mejorar el ganado como en crear los suficientes bancos de alimentos para el ganado y lo más importante desde mi punto de vista es encontrar verdaderos ganaderos que amén y vivan para esta importante y compleja actividad.

Godofredo Respondió:


29 de enero de 2024

10:22:48

Hola, soy el investigador que trabaja en el proyecto

Amparo Victoria Garcia Chavarri dijo:

5

28 de abril de 2023

13:51:35


NECESITO INFORMACIÓN.

Godofredo Respondió:


29 de enero de 2024

10:22:07

Hola, soy el investigador que trabaja en el proyecto