ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El recuperado canal que parte de la estación de Veinte Rosas es pieza esencial para asegurar el agua que llega a las unidades productivas. Foto: del autor

URBANO NORIS, Holguín.–Si impresiona a primera vista, por su apariencia de misil en etapa de ensamble, lo verdaderamente interesante que ocurre alrededor de la bomba de extracción de agua, en reposo en uno de los extremos del taller de maquinado de la empresa azucarera agroindustrial Urbano Noris, es el proceso para devolverla a la vida útil.

Entre las labores realizadas para salvar la potente máquina de cuatro toneladas de peso, capaz de impulsar 500 litros por segundo desde fuentes situadas a 30 metros de profundidad, Pedro Manuel González La Era, jefe del taller, enumera cordones de soldadura con varillas de níquel y desbastes en torno, ejecutados con extrema precisión para restablecer partes tan importantes como los impulsores.

Simultáneamente, hicieron los discos de espejo que protegen del agua a los bujes de las barras estabilizadoras y llevaron aros a las medidas correctas. Tampoco faltaron la evaluación y el aprovechamiento de partes suprimidas a otras bombas anteriormente.

Todo lo hecho, confirma, fue obra de los mejores especialistas del central, a quienes han acompañado, en oportuna supervisión, los expertos de la Empresa de Servicios Técnicos Industriales (ZETI)

No había aquí antecedente de tamaña labor. Para reparar equipos de este tipo, construidos por encargo en España, lo usual, por años, fue quitar lo desgastado y poner componentes nuevos. Los kits completos de piezas de repuesto llegaban del exterior, lo cual se hizo imposible a partir de 2014, debido a limitaciones financieras del Grupo Azcuba, encargado de poner el dinero para las importaciones de recursos.

VEINTE ROSAS: ESLABÓN CLAVE

Dinámico por naturaleza, por estos días el ingeniero agrónomo Ernesto Pino Rodríguez, jefe de Riego de la Urbano Noris, está más activo. Lo asocia al propósito de devolverle, progresivamente, la operatividad a la estación de Veinte Rosas, que proporciona agua a 9 000 de las 11 000 hectáreas ubicadas en el macizo sur cañero del municipio Urbano Noris.

Años atrás, en la estación montaron diez bombas de 500 litros por segundo. Aquellas salieron sucesivamente de explotación, por roturas, hasta quedar una sola en diciembre pasado. En 2010 cada una costó 375 000 euros, pero un reciente estudio de mercado indica que el precio por unidad hoy se ha remontado a los 700 000 euros.

Queda claro por qué Azcuba, en medio de las limitaciones financieras que la agobian, dejó a un lado el encargo de máquinas nuevas o kits de piezas de repuesto y optó por adquirir materiales, sobre todo electrodos de níquel, para ponerlos en manos de trabajadores y técnicos con conocimientos, experiencia y voluntad de asumir retos.

«La recuperación de Veinte Rosas se ha diseñado por etapas. Cuando se instale la cuarta bomba reparada, a finales de este año, se podrá devolver el valor de uso a los sistemas de riego de unas 3 000 hectáreas de caña.

Los pronósticos son halagüeños. Más adelante, una vez concluida la fase en marcha, el riego habrá retornado a 2 000 hectáreas más, porque, igualmente, se trabaja en el rescate de la capacidad real de otras estaciones de bombeo, entre ellas la identificada con el pintoresco nombre de Pichuli, en la que se aspira a montar dos nuevos motores

METRO A METRO RENACEN LOS CANALES

Claro está que el restablecimiento integral de los sistemas de riego incluye devolver el carácter funcional a los canales principales y secundarios, que suman 170 kilómetros.

Al momento de la visita de Granma se reportaban 42 reparados, gracias al trabajo de una brigada de Villa Clara, compuesta por seis especialistas, apoyados por dos retroexcavadoras y un buldócer. La presencia de esta fuerza, asegura Rodolfo Mora Mora, director de la empresa, responde a una decisión de Azcuba, porque sus directivos conocen que recuperar la producción de caña en el macizo sur es vital para el central, porque allí está el 80 % de la materia prima que demanda la industria.

«Cuando concluyamos la última etapa del proceso de recuperación y coloquemos bajo riego 10 000 hectáreas, pensando que solo fuéramos capaces de lograr 50 toneladas por cada una, es decir, aun por debajo del potencial, sería medio millón de toneladas de caña para el central. Sin embargo, si ajustamos bien todo el sistema de siembra, riego y cosecha, de manera que el rendimiento sea superior, podremos llegar a un millón de toneladas.

«Obedeciendo a una política del país, en esta parte fueron sembradas variedades de caña altamente productoras de azúcar, con la peculiaridad de que requieren de riego. Por tanto, si no cuentan con este en su etapa de desarrollo, no podemos lograr los altos resultados».

Habla de producir caña en 10 000 hectáreas, porque mil se dedicarán íntegramente a cultivos varios, con el fin de obtener alimentos, entre ellos yuca y plátano, para los trabajadores de la empresa, así como para los residentes en las comunidades agrícolas.

No descartan alcanzar volúmenes altos, lo cual creen posible porque las áreas escogidas están próximas a los canales de riego, de manera que les llegue con facilidad el agua.

Los análisis aconsejaron empezar la reconstrucción de los canales que tributan agua a las 11 unidades productivas agrícolas del central y luego acometer el canal principal, que tiene su punto de partida en la estación de Veinte Rosas. Debido a esos pasos, describe Rodolfo Mora, este año se han propuesto sembrar caña en poco más de 5 000 hectáreas, 1 400 por encima de lo alcanzado durante 2021, porque a causa del deplorable estado de los sistemas de riego, el agua disponible alcanzó únicamente para el instante de la siembra y un riego posterior por concepto de supervivencia, incumpliendo con los cinco o seis necesarios para asegurar el desarrollo de las plantas.

REGAR CON AHORRO

El riego por gravedad, explica Pino, no se aprovecha al 100 %. Por ejemplo, aquí se envía agua hasta 40 kilómetros de distancia, en un proceso en el que actúan negativamente, entre otros factores, las filtraciones de los canales y la evaporación a causa del sol.

De haber usado los canales deteriorados, el aprovechamiento del agua sería de un 22 %, en cambio, en los reparados, entre noviembre y diciembre próximos, se disparará al 50 %, aclara.

«El canal que parte de Veinte Rosas está diseñado para trasladar agua a cinco metros cúbicos por segundo. Hoy, por estar sobredimensionado a causa de la erosión (lo que lo hace más amplio) conduce siete u ocho metros cúbicos. Por eso, más adelante, cuando se disponga de recursos necesarios, será estrechado hasta retomar su estructura inicial».

Disponer de mayor volumen de agua no significa que el riego se efectuará sin consideración alguna. El diseño de este renacimiento prioriza los bloques cañeros de mayores rendimientos por hectárea, con colectivos que conocen y manejan adecuadamente las normas de la agrotecnia que contribuyen a la eficiencia del uso del agua.

Al revisar las recomendaciones dadas a los que permanecen de cara al campo, entre otros elementos, están bien delineados la construcción y empleo de los surcos guías, los pasos para evitar que el agua fluya varias veces por el mismo lugar y las acciones de fertilización.

Aquí, llevar cuentas es asunto corriente y necesario. Para este año, en correspondencia con la intención de sacar provecho a las acciones ejecutadas, y las que están en marcha hasta diciembre, a la empresa le aprobaron 20 millones de metros cúbicos de agua con destino al riego. Recuérdese que tiene la intención de sembrar más de 5 000 hectáreas.

«El próximo año, a partir de lo demandado a Recursos Hidráulicos (que determina los volúmenes de agua que se entregarán), deben ser 46 millones de metros cúbicos, lo cual responde al incremento que tendrá la siembra. Cuando se suman todos los ciclos, da que se pueden regar 15 000 hectáreas», explicó Pino.

La recuperación también es mental. Además de romper el mito sobre la imposibilidad de reparar las bombas en el taller del central, se ha vuelto a hacer funcionar la brigada de mantenimiento de canales, para lo cual pusieron de alta técnica, tras buscar piezas en rastros y otros sitios, dos muy usados tractores de esteras dt.

José Luis Maceo Oliva, operador de una de esas máquinas, dice sentirse bien cada vez que «pasa cadena», operación por medio de la cual un segmento de estera metálica, halado por un largo cable de acero atado por sus extremos a dos tractores, elimina plantas acuáticas acumuladas en la superficie de las vías de agua, así como malezas que crecen en sus márgenes, material que luego extrae una retroexcavadora, también devuelta a la vida útil por la experiencia y sagacidad de los mecánicos.

Es el mismo entusiasmo existente en la unidad productiva José Díaz, donde su colectivo planta caña a razón de cuatro hectáreas por día, porque quiere asegurar las 400 comprometidas para este año.

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juan dijo:

1

30 de mayo de 2022

08:34:54


Es alagueño estas iniciativas para un sector muy deprimido que necesita producir azucar para nuestra economia y recuperar paulatinamente nustros campos

yailin Melanio dijo:

2

30 de mayo de 2022

13:38:35


Un avanse para la agroindustria azucarera, un reto más cumplido.

Zandra_AZC dijo:

3

30 de mayo de 2022

16:10:59


Felicidades para Empresa de Servicios Técnicos Industriales (ZETI)

Zioma/Azc dijo:

4

31 de mayo de 2022

13:46:12


El reconocimento a los trabajadores de ZETI que tanto empeño ponen para constribuir con el desarrollo del sector aszucarero.