Abreus, Cienfuegos.-Las mismas tierras y similares cultivos a los recorridos de la mano del padre, revivieron la vocación agraria de Ronaldo Díaz Ramírez. Tras varios años, allí estaban los suelos ferralíticos de la Empresa Agropecuaria Horquita, como a la espera de él, una vez que lo desmovilizaran del Servicio Militar Activo (SMA).
«Hace un lustro me acogí a los beneficios de disponer en usufructo de 12 hectáreas en la unidad básica de producción cooperativa (UBPC) Victoria de Girón, dedicadas a los cultivos varios. Comencé de cero y me ha ayudado mucho el asesoramiento técnico de mi padre, Bernardo, un ingeniero agrónomo de muchos años de experiencia en esta misma empresa, además de mis conocimientos de técnico medio en Agronomía», comparte el joven labriego.
Si bien le queda un buen trecho por aprovechar de las 63 medidas para estimular la producción de alimentos, Ronaldo Díaz aplaude las facilidades tanto en la comercialización de los renglones del agro como en las oportunidades crediticias que le brinda el banco.
Además de las enormes satisfacciones que le proporciona ver crecer el fruto de su trabajo y sudor convertido en lozanos sembradíos de viandas y granos, desde el punto de vista económico las ventas le reportan notables dividendos financieros, tales como los obtenidos con la última cosecha del frijol.
Justo en esta pudo paliar los estragos de plagas como el Trips de las flores de frijol, gracias a la aplicación de insecticidas biológicos como el Nicosabe, producido por Labiofam.
«Ahora mismo tengo cifradas muchas esperanzas en el cultivo de la malanga y siete hectáreas de maíz, este último con variedades transgénicas para alimento animal, y aunque incursiono por primera vez en un cereal con este tipo de tecnología, usted mismo puede ver cómo han despuntado las plantas», comenta el cooperativista.
Un ejemplo que pueden imitar otros
Por supuesto, esta opción laboral no fue exclusiva para Ronaldo Díaz. De acuerdo con el mayor Leovanis Aguilar Salazar, segundo jefe de Organización y Personal de la Región Militar Cienfuegos, desde que el joven ingresa en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) se le orienta en relación con los beneficios una vez desmovilizados del SMA.
Agrega el oficial que la Comisión de Empleo le oferta plazas para desempeñarse en distintas ocupaciones; entre estas la entrega de tierras en usufructo, gracias al Decreto-Ley 259 primero, y luego al Decreto-Ley 300, ajustados a los Lineamientos de la Política Económica y Social del país.
Hoy día son más de 20 los usufructuarios de tierras procedentes del SMA en la provincia. El municipio de Abreus, sede del mayor polo agrícola de Cienfuegos, ha sido uno de los territorios con mayor número de desmovilizados acogidos a esta modalidad de empleo. Yurileisys Terry Vives, jefa de Registro, Control de Tierra y Tractores, de la Delegación Municipal de la Agricultura, expresa que actualmente siete jóvenes abreuenses han sido ejemplo de consagración en este empeño, cuyos resultados son evidentes tanto en la agricultura cañera como en la no cañera, además de la ganadería.
«Tal y como se regula en nuestras normativas –explica la funcionaria–, existe una atención priorizada a esta fuerza, la cual incluye la capacitación y visitas periódicas a sus tierras, todas vinculadas a UBPC, para evaluar la marcha de su labor. Debo agregar que es significativo el aporte a la economía de Abreus, pero también a las ofertas de más alimentos para el pueblo».
Alina Rodríguez Hernández, directora adjunta de la Empresa Agropecuaria Horquita, aclara que de los 1 088 usufructuarios con que cuenta la entidad, cuatro son procedentes del SMA. Hasta la fecha no ha existido problemas con los términos del contrato sobre la limpia y explotación de las tierras, como lo hace el joven Ronaldo Díaz.
«Como el resto de las bases productivas, cada uno de estos usufrutarios disponen de todos los servicios que brinda la Empresa en cuanto al uso de la maquinaria agrícola para la preparación de los suelos, el riego, así como del resto de las atenciones agrónomas y la comercialización de sus cosechas.
«Sin lugar a duda las ventajas han sido mutuas porque, por una parte, constituye una forma de disponer de la mano de obra necesaria para reducir el fondo de tierras ociosas y, a la vez, hay ganancias económicas para el joven productor», apunta Rodríguez Hernández.
Mientras, Ronaldo Díaz no deja de ensanchar sus sueños ligados a la tierra. Por lo pronto, ya solicitó ampliarse con cuatro hectáreas más, cuyos destinos dedicaría también a otros renglones de cultivos varios; y, por qué no, tal vez un día no tan lejano pueda contar con una máquina para perfeccionar los sistemas de riego con técnicas más avanzadas, en pos de mayores rendimientos agrícolas.


















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