Cuba se acerca a un nuevo hito científico. Justo antes de la aparición del SARS-CoV-2, el Instituto Finlay de Vacunas ya estaba terminando los ensayos clínicos de una vacuna heptavalente contra el neumococo.
Esta vacuna «es como la madre de todas las vacunas que se han hecho en Cuba», dice sobre ella el doctor Daniel Garcia, investigador titular, director del Laboratorio Síntesis Química y Biomolecular y Presidente de la Federación Latinoamericana de Asociaciones Químicas.
García Rivera comenta que es «tan compleja, que un centro como el Instituto Finlay de Vacunas se dedicó completamente en cuerpo y alma durante años a hacerla. Es la Meca de la complejidad vacunal hecha en Cuba.
A propósito del anuncio reciente de que una vez desarrolladas las vacunas contra el COVID-19, se retoma la estrategia de generalización de la vacuna multivalente contra el neumococo que salvará la vida de muchos niños, el doctor argumenta en sus cuentas de redes sociales que «alrededor de 740 mil niños mueren cada año antes de los 5 años por esta enfermedad, la gran mayoría en países pobres, claro está. Es un niño cada 39 segundos, sólo de pensarlo se eriza la piel».
Añade que hay varios patógenos que provocan neumonía, pero el más temible es una bacteria que se llama Streptococcus pneumoniae, o neumococo, conocido como un «un terrible asesino de niños» que también produce meningitis, sepsis y otitis media.
Las vacunas contra esta bacteria son, al decir del doctor, «ridículamente caras, por muchas cosas, pero sobre todo porque no es un solo asesino, son decenas de ellos».
«El neumococo tiene alrededor de 100 variedades, bacterias primas entre ellas, pero diferentes, se les llama serotipos. Unas pocas decenas de estos serotipos son los más infecciosos y letales, por tanto una vacuna efectiva no puede ser contra uno solo, hay que atacarlos en grupo. Y esa es, precisamente, la complejidad de esta vacuna, porque en realidad son muchas vacunas en un solo frasco. Es un reto científico que te consume y te enamora, como nos tiene a muchos. Es una maravilla de reto porque si lo logras, salvas lo más valioso de este mundo, nuestros hijos», añade.
LA PROEZA CIENTÍFICA DEL FINLAY
García Rivera explica que la reina de vacunas lograda por el Instituto Finlay son siete vacunas en una sola, de ahí la multivalencia: son siete inmunógenos diferentes, hechos a partir de cultivar los siete serotipos de bacteria, aislar de ellas sus antígenos, que son polisacáridos muy complejos, y hacerlos reaccionar químicamente con una proteína muy inmunogénica para que nuestro sistema inmune responda muy bien contra cada antígeno del neumococo, y nos proteja de él el resto de nuestra vida.
«Quimi-Vio es una vacuna contra 7 de los serotipos más prevalescientes en nuestra región, pero no se quedará en 7, la haremos contra 10, contra 15, contra 20. Tomará años, pero ya estamos en ello. No se vaya a creer el nuomococo que esta batalla no es en serio», agregó.
También añade que el nombre de esta vacuna, especialmente dedicada a los niños, tiene en su nombre «Quimi», porque le debe mucho a la Química, y «Vio», en honor a Violeta Fernández, una de sus creadoras.
Concluye con la aseveración de que Cuba es el único país del tercer mundo (en este campo India y China no lo son) que ha sido capaz de desarrollar una vacuna contra este patógeno.
La vacuna cubana contra neumococos, #QuimiVio, está hoy muy cerca de poder ser aplicada en niños. Entre 2017 y 2019 se aplicaron más de 20 mil dosis a todos los niños de #Cienfuegos de entre 1 y 5 años de edad. #VaccinesWork#CubaPorLaVida https://t.co/mqJT5JNcVP
— Instituto Finlay de Vacunas (@FinlayInstituto) January 31, 2022












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