Reducir los costos e incidir en la disminución de los precios de comercialización es uno de los objetivos de la prórroga –a partir del próximo 1ro. de enero y hasta el 30 de junio– de la importación, sin carácter comercial, de alimentos, productos de aseo y medicamentos, sin límites en valor y cantidades, y libres del pago de los aranceles de aduana.
Esta disposición se adoptó para favorecer a la población y a los diferentes actores de la economía nacional, tales como las empresas estatales y las entidades autorizadas a prestar el servicio de importación a las formas de gestión no estatal, al tener en cuenta las limitaciones en las ofertas de alimentos y otros productos en el país, a partir del recrudecimiento del bloqueo del Gobierno de EE. UU. contra Cuba, y del impacto en la esfera económica de las medidas aplicadas para la prevención y enfrentamiento a la COVID-19.
Vladimir Regueiro Ale, viceministro primero de Finanzas y Precios, expresó que «estamos conscientes de que esta es una disposición temporal, que responde a la situación de crisis que enfrenta el país, y que, aun cuando nuestra economía empieza un proceso de recuperación, se consideró necesario mantener estos tratamientos de exención del pago de impuestos aduaneros».
En temas arancelarios para las entidades importadoras de productos alimenticios y de aseo, significó, además, una reducción en los costos de importación, lo cual estuvo a tono con el crecimiento del valor de estos productos en el mercado internacional y de las operaciones de flete.
En el caso de las entidades autorizadas a prestar el servicio de importación a las formas de gestión no estatal, por la importación de insumos y materias primas que realicen para el ejercicio de sus actividades, señaló que la medida adoptada desde julio fomentó una mayor contratación de un sector que está en crecimiento y consolidación, donde se deben crear todas las condiciones técnicas y organizativas para su desarrollo.
De esta forma, ya ascienden a más de 40 las entidades del Comercio Exterior que están prestando servicios a estos actores económicos según las especialidades y requerimientos, pues la reducción del pago de los aranceles para las materias primas de los procesos que estas realizan quedó beneficiada con la prórroga.
Regueiro Ale recalcó que esta medida trae aparejado un «sacrificio fiscal», es decir, recursos que no se están captando por este impuesto aduanero, que deben tributar todas las empresas en ocasión de la importación de mercancías. Sin embargo, «lo más importante en estos momentos es estimular que puedan arribar al país, facilitados con estos beneficios, los alimentos, productos de aseo y medicamentos, para reducir los costos y disminuir los precios de comercialización».
Por otra parte, José Luis Muñoz Toca, vicejefe de la Aduana General de la República, precisó que entre un 70 % y un 80 % de los pasajeros que arribaron a la Isla, desde julio y hasta la fecha, transitó por el canal verde, una cifra que evidencia el conocimiento de la población sobre el requisito de que dichos productos estén diferenciados del resto de otra naturaleza, para así hacer el tránsito más expedito.
Precisó que estos beneficios solo son aplicables a medicamentos, aseo y alimentos, que se integran en el equipaje no acompañado, al tiempo que sugirió visitar los sitios de Salud Pública para lo concerniente a los medicamentos que se encuentran regulados o prohibidos; y de la Agricultura, en lo que respecta a sanidad vegetal y animal, donde también existen regulaciones de cumplimiento para las fronteras.
Sobre la posibilidad de continuidad o suspensión de esta medida, el Viceministro primero de Finanzas y Precios destacó que siempre se realizará antes un monitoreo de los impactos en el país de esta disposición, de las opiniones de la población y de los indicadores de recuperación de nuestra economía a fin de determinar la factibilidad o no de su extensión.













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