
El miembro del Buró Político del Partido y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, recordó, desde su cuenta en Twitter, el atentado terrorista realizado contra nuestra sede diplomática en Washington, en abril de 2020.
«Hace un año, la Embajada de Cuba en Estados Unidos fue objeto de un ataque armado con fusil de asalto. El gobierno de EE. UU. aún rehúsa calificarlo como acto terrorista, sin embargo, tiene la desvergüenza de calificar al Estado cubano como patrocinador del terrorismo», escribió Rodríguez Parrilla.
Esa noche de abril, a las dos y cinco de la madrugada, el ciudadano de origen cubano, Alexander Alazo Baró, vinculado al grupo terrorista Proud Boys, disparó 32 proyectiles desde un fusil semiautomático contra el edificio de la Misión, en el que se encontraban diez funcionarios cubanos.
La falta de una condena adecuada del suceso por el gobierno estadounidense alienta la ejecución de acciones similares por parte de individuos y grupos violentos de ese país.













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