En el mes de diciembre hubo 190 casos positivos a la COVID-19, y el número ha ido en aumento. En las tres semanas más recientes, sin incluir la actual, Matanzas acumuló una cifra superior a los 260 casos, y más de 5 850 personas se mantienen en vigilancia epidemiológica.
Los reportes de casos correspondientes al domingo, lunes y martes últimos, dicen a las claras cuán complejo es el momento para la provincia, retrocedida a la tercera fase de la recuperación de la COVID-19.
Como una fiera en reposo, la letal enfermedad recobró su fuerza y ahora reta a los matanceros en casi todos los municipios. Únicamente los territorios de Martí, Colón, Unión de Reyes y Calimete se mantienen en la etapa de nueva normalidad, sin descuidar las medidas de bioseguridad.
La transmisión extendida a territorios sin casos antes de COVID-19, como la Ciénaga de Zapata, es señal de la compleja situación epidemiológica.
A juicio de Liván Izquierdo Alonso, primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Matanzas, el complejo contexto sanitario exigió retomar medidas en cada uno de los sectores de la economía y la sociedad que resultaron efectivas en etapas anteriores y sobre todo, es imprescindible multiplicar la responsabilidad individual y familiar como antídoto contra la pandemia, teniendo en cuenta el alto número de viajeros y el hecho de que una buena parte de los casos diagnosticados están vinculados a quienes arriban a la provincia desde el exterior.
También es esencial, dijo, redoblar el control para procurar que se cumplan las medidas establecidas.













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Yeyo dijo:
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7 de enero de 2021
09:27:17
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