Holguín.–Protocolos sanitarios rigurosos y seguros ofrece Cuba a los turistas que la visitan, según lo constatado ayer durante el arribo de los dos primeros vuelos de la aerolínea canadiense Air Transat al aeropuerto internacional «Frank País» en medio de la situación epidemiológica que enfrenta el mundo.
A los pocos minutos de tocar tierra, los cerca de 400 pasajeros transportados por las naves que partieron, respectivamente, de Toronto y Montreal, Canadá, pasaron al local acondicionado en la terminal aérea con el fin de tomar las muestras nasofaríngeas necesarias para la realización de las pruebas PCR.
A cada uno de los visitantes se le hará saber los resultados de esos exámenes que se realizarán en el Laboratorio de Biología Molecular recién inaugurado en la ciudad de Holguín, y en caso de ser positivos, se pondrán en vigor todas las acciones previstas en el protocolo médico con que nuestro país ha encarado la COVID-19.
Como parte de las líneas de vigilancia epidemiológica establecidas con el fin de cumplir el plan de prevención y enfrentamiento al nuevo coronavirus en las fronteras del país, antes de la toma de muestras se realizó el control de temperatura a los viajeros, quienes también entregaron la correspondiente declaración de sanidad.
Un paso previo importante ocurrió antes de que los pasajeros abandonaran las naves, cuando los comandantes de estas pusieron en manos de un funcionario cubano de la Salud declaraciones juradas en las que aseveraron que no traían a bordo personas con síntomas de la enfermedad.
Con el fin de reiniciar de modo las transportaciones aéreas y proporcionar confianza al público, el aeropuerto, que reanudó sus operaciones el lunes con el arribo del vuelo S6308, de la aerolínea Sunrise Airways, procedente de la capital de Haití, recibió una certificación avalada por especialistas de una Comisión Nacional, integrada por expertos de los Ministerios de Salud Pública, Turismo y Transporte, así como del Instituto de la Aeronáutica Civil de Cuba (IACC) y la Corporación de la Aviación Cubana (Cacsa).
Como en el resto de las instalaciones de este tipo en Cuba, en el «Frank País» se tienen en cuenta las recomendaciones del grupo de trabajo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para la recuperación de la aviación y las de la Organización Mundial de la Salud.
Miguel A. Peña Peña, director de la instalación que llegó a operar 65 vuelos semanales con casi 2 000 pasajeros diarios antes del cierre de casi siete meses impuesto por la pandemia, aseveró que reinician las operaciones en muy buenas condiciones.
Aprovecharon el tiempo, comentó, para realizar labores de mantenimiento y rehabilitación a las edificaciones y mejorar al equipamiento tecnológico y la infraestructura aeroportuaria, al tiempo que intensificaron la preparación del personal para brindar servicios sin violar las medidas sanitarias y de seguridad.



















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