CUMANAYAGUA, Cienfuegos.–Territorio olvidado por los gobiernos proyanquis que asolaron a Cuba entre 1902 y 1958, el Macizo de Guamuhaya significaba nada para la agenda de aquellos políticos venales.
El cambio radical de modelo social en 1959 propició una reconversión sustancial de esta serranía, empeño aupado por los programas aparejados al Plan Turquino Manatí.
Hoy esta cordillera representa expresión bella e incontestable de la obra de la Revolución, y es mucho más que café, cual afirma el cienfueguero y habitante de estas lomas, Alberto Zaldívar.

Sin coronavirus y con cero mortalidad infantil
En estos lares nunca llegó el coronavirus. Freddy Luis Sánchez, presidente del consejo popular Cuatro Vientos-El Sopapo (de la parte cienfueguera del Macizo) y diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, dijo que desde el instante en que comenzó la cuarentena en el país, se habilitó un punto de pesquisa en el único acceso local, el cual limita con las provincias de Villa Clara y Sancti Spíritus.
La emergencia sanitaria condujo también a replantearse la atención médica. Junto a mensajeros de Salud, farmacéuticos, estomatólogos, médicos y enfermeros, trabajadores de las salas de televisión y video, así como de los sectores de Educación y Deportes contribuyeron a la pesquisa diaria realizada a los habitantes de la serranía cienfueguera.
Y es que la Salud resulta uno de los pilares del lomerío. En estos momentos hay servicios de rehabilitación, estomatología, hospitalización (embarazadas y otros pacientes que se rehabilitan), electrocardiograma, urgencia y emergencia; farmacia, central de esterilización, laboratorio clínico y Rayos X durante 24 horas, sostiene el doctor Martín Pérez, especialista en Medicina General Integral y responsable de atender el frente de Higiene y Epidemiología en el Policlínico Universitario-Docente San Blas.

Recibimos también, con la proyección comunitaria, una buena gama de especialistas de la atención secundaria, quienes cada 15 días, llegan a nuestra unidad asistencial y así evitamos que los pacientes recorran una larga distancia hasta Cienfuegos; solo lo hacen quienes en realidad lo requieren, acota el galeno
Por la ubicación geográfica del propio policlínico y de las comunidades que tiende se requiere de un transporte seguro y ello está garantizado con varias ambulancias que asumen el traslado de pacientes desde El Naranjo, El Sopapo y Cuatro Vientos, por solo mencionar algunas.
Más de 9 000 habitantes son atendidos en 18 consultorios, dice. Joya de la corona, el Programa de Atención Materno-Infantil (PAMI) es una gran fortaleza en estos parajes y ello lo demuestra el cero mortalidad infantil y materna por más de 20 años, estadísticas mantenidas en la actualidad.
Permanecemos con cero en ambos indicadores y estamos muy contentos con el trabajo que se ha hecho, indica, ufano, el doctor Pérez. Sin dudas, una muestra de que es vital y palpable la obra de la Revolución, manifiesta

ATENCIONES A LOS POBLADORES DE LA SERRANÍA
Las más de 2 120 personas residentes en el consejo popular de Cuatro Vientos-Sopapo (el corazón del Escambray cienfueguero) ya se benefician de las inversiones ejecutadas por la Empresa Eléctrica Cienfuegos en esa zona montañosa de la provincia, para garantizar la estabilidad del servicio en 32 asentamientos.
Siete brigadas con alrededor de 65 obreros se agruparon en un contingente que desde inicios de marzo comenzó a realizar estos trabajos, cuya primera etapa demandó la construcción de dos kilómetros de línea con conductor semiaislado en pos de enlazar el circuito del lomerío cienfueguero con el de Topes de Collantes, de Sancti Spíritus.
Lo anterior posibilitó disponer de dos lugares desde los cuales servir a la montaña, señala Fernando Novoa Angulo, al frente del proceso inversionista.
Más de una veintena de unidades del comercio y la gastronomía están dispersas en la porción cienfueguera del Macizo de Guamuhaya. Así, acercan, lo más posible, la canasta familiar normada, otros productos industriales y alimenticios (para la venta liberada) a los asentamientos de la bella geografía.
En el asentamiento las Vegas, sus 151 consumidores acuden a la bodega mixta Sabanita. Los atiende Juana Rosa Muñoz León, quien desde 1985 se desempeña como bodeguera.
Ella comparte que aquí, como en todos los asentamientos del Macizo, se recibe puntual la canasta familiar normada; y los demás productos como el soyurt y el pollo también nos llegan, se les avisa y todos lo reciben, abunda.













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