Holguín.–En Arroyo Seco, municipio de Gibara, en la Carlos Manuel de Céspedes, una de las 4 800 cooperativas del sistema agropecuario del país, llamado a incrementar la producción de alimentos en medio de la COVID-19, Vitaliano Fontes Pérez, si bien admite que no estará contento hasta que logre la cosecha en las cinco hectáreas que sembrará en breve con frijol Caupí, reconoce el acierto de la estrategia estatal dirigida a priorizar la preparación de la tierra en manos de los mejores productores y en los sitios donde se disponga de agua.
Campesino desde la cuna, este hombre, a quien la mayoría conoce como «Nene», asegura que en el área en fase de alistamiento la tierra está muy dura, de ahí que el cielo se le abrió cuando la Empresa Agroindustrial de Granos Gibara, a través de su unidad empresarial de base Servicios Técnicos, le facilitó establecer un contrato para la necesaria operación.
«Así gano tiempo. Las otras labores, como los pases con picadora y tiller, las haré con medios propios», explica, a la vez que augura buenos rendimientos, debido al cuidado que siempre ofrece a los cultivos, beneficiados con el sistema de riego Santa Clara-Tres Palmas-Arroyo Seco.
Cuenta que desde septiembre de 2019, después de seis años sin funcionar, fue restablecida la conductora que los ampara. Gracias al agua que tributa tienen buena salud los espacios sembrados hoy: tres hectáreas de calabaza que se pueden cosechar a finales de abril; dos de boniato y seis de yuca, a recoger en mayo y junio, respectivamente; así como una de maíz y dos de boniato para consumir en junio.
«El ojo del amo engorda al caballo»
Jorge Luis Martín Martín, especialista de la ueb Servicios Técnicos de la Empresa Agroindustrial de Granos Gibara, plantea que esta no perdió un segundo en poner parte de sus 15 tractores, de la llamada nueva tecnología, en función de los productores del polo productivo agrícola de Arroyo Seco, porque el agua que llega a este desde Tres Palmas favorece a las más de 1 100 hectáreas pertenecientes a varias formas productivas que saben sacarle los frutos a la tierra, sobre todo, en los cultivos de plátano, boniato, yuca, hortalizas y granos.
«En esta zona se ha sembrado maíz para consumo humano y animal. Lo importante es seguir ese cultivo hasta su cosecha, para luego darle los destinos correspondientes».
Detalles de la preparación de tierras brinda Marcos Juan Torres, operador del tractor Newholland de 76 hp que tira de un arado adi- 3 en el campo en preparación. «Vine con la idea de roturar 1,5 hectáreas en la jornada, pero luego decidí extender el tiempo y llegar a dos. Vitaliano es un viejo conocido y me controla el combustible, que es contra hectárea, en este caso a 20 litros por cada una».
Luego ríe sanamente, porque alguien situado detrás del tractor sentencia que «el ojo del amo engorda al caballo».
Acciones muy similares se aprecian en el municipio de Holguín, en Peralejo, un recóndito sitio perteneciente al polo productivo agrícola La Yuraguana, en el consejo popular rural de San Andrés. Uno de los favorecidos allí con el uso de tractores es Leandro Torres Caballero, usufructuario de 6,5 hectáreas de tierras estatales, quien habría demorado varios días en alistarlas para la siembra si hubiera dependido exclusivamente de los bueyes propios.
En este polo productivo, según describe Norberto Molina Cruz, jefe de Producción de la ueb dedicada a la prestación de servicios de preparación de tierras y riego, para la campaña de primavera (marzo-agosto) deben preparar más de 860 hectáreas.
«Contamos con ocho tractores, que no dan abasto para cumplir la tarea. Decidimos vender parte del combustible asignado a las formas productivas que adquirieron tractores, por medio del Proyecto de Desarrollo Rural Cooperativo en la Región Oriental (Prodecor), auspiciado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, de las Naciones Unidas. Así son 15 las máquinas que empleamos».
No hay duda, dice, que se les ha priorizado con combustible a medida que el país lo adquiere y llega a la provincia. Para la campaña, de acuerdo con el área a alistar, son necesarios unos 60 400 litros de diésel, de los cuales han recibido hasta la fecha algo más del 28 %.
Si los desvíos o mal uso en general se enfrentaron siempre, ahora el control requiere de más intensidad, argumenta. Por eso, entre otras medidas adoptadas, cada máquina se reabastece por medio de una tarjeta magnética y se comprueba sistemáticamente el índice de consumo por hectárea.
Del dicho al hecho
En los municipios de Mayarí, Cueto, Rafael Freyre, Báguano y Frank País también se aplica el mismo procedimiento, que fue una de las sugerencias formuladas por los compañeros José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; y Salvador Valdés Mesa, vicepresidente de la República, durante una reciente reunión realizada con los principales dirigentes políticos, los gobernadores y autoridades de la Agricultura de las provincias orientales, con el fin de incrementar la producción de alimentos en la actualidad.
Así lo refiere el ingeniero mecánico Vladimir González Reyes, especialista principal del Departamento de Ingeniería Agropecuaria de la Delegación Provincial de la Agricultura, quien confirma que para la campaña de primavera el territorio ha previsto sembrar 29 470 hectáreas.
Se pretende adelantar todo lo que sea posible, de ahí la necesidad de emplear óptimamente la maquinaria y el combustible en las operaciones más severas, de manera que en las menos complejas se pueda utilizar la tracción animal.
«El parque de tractores estatales activos de la provincia asciende a más de 900, de los cuales hoy no están en explotación 200, debido a desperfectos de los motores y la carencia de piezas de repuesto para repararlos, así como a la falta de gomas.
«De los 700 que están en buenas condiciones técnicas, 500 los empleamos en las actividades relacionadas con los cultivos varios. En ese grupo están los clasificados como nueva tecnología, que son 194, recibidos a partir de 2015 y agrupados en 25 pelotones en la ueb de servicios a los productores, lo que permite un uso más racional, así como el control de su coeficiente de disponibilidad técnica y del combustible y los lubricantes».
Luego ofrece detalles de la ubicación actual de esas máquinas. La descripción culmina en La Caridad, comarca del municipio de Urbano Noris, donde siete de ellas, pertenecientes a la Empresa Integral de Granos Gibara, preparan las tierras de buenos productores de maíz, confirmando así un comentario positivo hecho por Marcos Juan, el operador encargado de alistar las cinco hectáreas de Vitaliano, allá en Arroyo Seco.
Con los pies, las manos y el pensamiento en el surco están los campesinos holguineros en la actual campaña, para sacarle el máximo provecho a la tierra. Esta es otra manera de enfrentar la COVID-19, en aras de que al pueblo no le falte el plato en la mesa en las actuales circunstancias. Aprovechar al máximo cada recurso, ahorrar portadores energéticos e incrementar las producciones son aspectos esenciales en este vital empeño.
En Contexto
- En la primavera, época del año en que se incrementan las lluvias, el desafío es aprovechar al máximo las jornadas que llegarán con este mes de mayo, y aumentar la producción de alimentos.
- En esta época, la preparación y alistamiento de las tierras tienen máxima prioridad.
- Se le ha dado movimiento a 176 000 hectáreas de tierras con un promedio aproximado de 50 000 hectáreas por semana, de las cuales actualmente 60 000 están listas para sembrar.
- Se continuará intensificando la preparación de las tierras, si bien faltan por roturar 118 000 hectáreas, el
- 31 % del plan de siembra de la campaña de primavera.
- Una de las estrategias del país ha sido priorizar las siembras de cultivos de ciclo corto, en aquellos lugares donde comenzó a llover o existe riego de agua asegurado.
- Algunos de los alimentos que se priorizan son: plátano, yuca, boniato, calabaza, pepino, berenjena, habichuela y quimbombó.
- Especial atención tiene la siembra de maíz, decisivo en la ganadería, por lo que el país se ha comprometido a producir unas 100 000 toneladas de maíz grano seco.
- Ante la actual situación por la que atraviesa el mundo, hay que realizar el mayor esfuerzo en la producción de comida para las personas y también para los animales.
- Hacer un uso eficiente de la tierra y de los recursos disponibles, e intensificar la preparación de las áreas y crear las condiciones que lleven a la sustitución de importaciones de alimentos.
- Incrementar los rendimientos por área, lo cual depende de la calidad de las semillas empleadas y del manejo que se haga de los sembradíos y de la técnica disponible.
- Se han buscado diversas soluciones y alternativas nacionales a la falta de insumos productivos importados, mientras que se potencia la innovación en el uso de implementos fabricados localmente, así como se garantizan las semillas.
Fuente: Intervención del ministro de la agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero, en la Mesa Redonda













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