El atraso en las inversiones relacionadas con el canal Zaza-Ciego de Ávila y las obras inducidas que hoy imposibilitan darle valor de uso, centró los análisis de una reunión encabezada por el vicepresidente cubano Salvador Valdés Mesa y la viceprimera ministra Inés María Chapman Waugh.
En el encuentro, Roberto Pupo Verdecia, director general de la Empresa de Servicios Ingenieros, Dirección Integrada de Proyectos (ESI DIP) Trasvases, presentó un informe detallado del cumplimiento del plan de 2019 y la estrategia a seguir para que, en cuanto se disponga del agua necesaria, entre en funcionamiento el mayor río artificial de Cuba, 25 años después de paralizado.
Precisamente, el hecho de no haber entrado en explotación llamó la atención de Valdés Mesa, quien insistió en que esa obra no puede dilatarse más en el tiempo, por ser estratégica para la producción de cultivos varios, caña de azúcar y la cría de peces de agua dulce.
Chapman Waugh insistió en la necesidad de trabajar con coherencia y agilizar las terminaciones de las obras de cada uno de los organismos que se beneficiarán con las aguas del Zaza-Ciego de Ávila, a partir de algunos incumplimientos de acuerdos de reuniones anteriores y de la orientación de Miguel Díaz-Canel, Presidente de la República, de aprovechar todos los espejos de agua existentes en el país para potenciar la acuicultura, en beneficio de la alimentación de la población.
En tanto, las inversiones y los trabajos de reparación y mantenimiento de la infraestructura hidráulica que se acometen en estos momentos en la provincia de Sancti Spíritus pudieran estar aportando millones de metros cúbicos de agua en un plazo relativamente corto, según las evidencias que arrojó un reciente monitoreo del tema en el centro del país.
Como un proyecto para «fabricar agua» calificó el vicepresidente cubano Salvador Valdés Mesa las labores vinculadas al trasvase Centro-Este, una obra monumental que pretende llevar el líquido desde las inmediaciones de Méyer, en plena cordillera del Escambray –donde se encuentra proyectada la presa Agabama–, hasta la provincia de Camagüey.
«Hay inversiones que por mucho que nos aprieten las vamos a continuar», aseguró el Vicepresidente de la República al referirse a la voluntad política existente en el país para impulsar esta y otras obras vinculadas al mejoramiento de la infraestructura hidráulica, y por consiguiente al desarrollo de los programas agrocañeros.













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