Reconocida a nivel internacional, la riqueza musical de Cuba es una de las fortalezas de nuestra cultura y también de nuestro modelo social. La formación gratuita de niños y jóvenes en todo el país ha abierto cauce a ese talento que nos distingue e incorpora cada año a nuevos profesionales altamente calificados.
Sin embargo, lo que sin lugar a duda es uno de los privilegios de nuestro país, puede tener un lado menos amable cuando se unen la falta de previsión, el desconocimiento y otros factores. Las deudas en el pago a los artistas, particularmente a los músicos, se convierten en un lastre en el desarrollo profesional de algunos y también repercuten en el propósito de ofrecer una recreación sana y culta. No es un fenómeno nuevo y, por su persistencia, requiere de soluciones integrales que apunten a sus múltiples aristas.
RADIOGRAFÍA DE UN PROBLEMA
Nereyda Labrada López, secretaria general del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Cultura (sntc), afirma que este es el problema más serio al que se enfrenta este sindicato, pues se trata de personas que no cobran por el fruto de su trabajo en el momento en que deben.
Hoy existen en el país alrededor de 19 000 músicos, una cifra que habla no solo del talento, sino también de los avatares para lograr que cada uno de ellos tenga trabajo, explica. Muchos pertenecen a dos o tres proyectos y esto les permite acceder a algunos ingresos como paliativo, mas la realidad es que aumenta la carga laboral y se ponen en riesgo la seguridad y salud del trabajo, además de que podría ir en detrimento de la calidad, considera.
Pero, ¿cuáles son las causas que conllevan al impago a los artistas? Sobre este particular reflexionaron los diputados de la comisión de trabajo permanente de la Asamblea Nacional del Poder Popular que atiende los temas de la Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, en sus sesiones del mes de diciembre, por indicación del Presidente del Parlamento.
El trabajo realizado para presentar a la comisión abarcó el estudio del fenómeno en 12 provincias y varios municipios, y resumió las principales causales a partir de las coincidencias encontradas, donde la adecuada planificación y ejecución de los presupuestos se convierte en la fundamental limitación.
Cada municipio tiene una cantidad de gastos que puede realizar y otra de ingresos que debe cubrir, y lo que debería suceder es que no se gaste lo que no se tiene. Sin embargo, y pese a los llamados desde la dirección del país a ver el presupuesto como algo sagrado, en el caso del pago a los artistas aquí ha estado la deficiencia.
Las fiestas populares de los territorios –los carnavales, como mayormente se les llama– llevan el liderazgo negativo, pues muchas veces se planifican de espaldas a la disponibilidad de dinero para ello.
De acuerdo con el informe debatido por los diputados, se diseñan mal las estrategias para la obtención de ingresos y, por tanto, se quedan por debajo,
generando impagos. Otra situación común es que no se explotan todas las alternativas posibles para incrementar los fondos de la denominada cuenta especial, que existe para estos menesteres. Además, en ocasiones se priorizan otros pagos antes que el del talento artístico, o incluso, ha sucedido que se pagan otros servicios que nada tienen que ver con los festejos.
Nereyda Labrada apunta que otra deformación es que se suelen pagar sumas muy altas por agrupaciones foráneas, dejando a la localidad sin fondos para pagarle a su propio talento, que es quien garantiza la continuidad de la programación. No es que se impida que las orquestas se presenten fuera de sus predios –precisaba–, lo que se requiere es que se haga un análisis detallado de las propuestas y de las capacidades para honrar los compromisos contraídos.
La Secretaria del SNTC añadió que no siempre se programa lo que tiene calidad y que a veces se opta por una agrupación foránea solo porque está de moda.
Una arista fundamental del fenómeno está relacionada con el mal funcionamiento de las empresas de la música, las cuales, además de no tener solvencia para enfrentar el pago a sus artistas ante el incumplimiento de un contrato, tampoco desempeñan el papel que les corresponde en la programación que se hace en los territorios, no gestionan el talento que poseen o no lo promocionan suficientemente.
Otro obstáculo es que no tienen los recursos o los mecanismos legales para garantizar la programación de sus artistas, hoy sujetos a buscar por su cuenta muchos de estos elementos (audio y transporte, entre otros).
El resultado, como trascendió en el debate parlamentario, es que la complicada situación financiera de las empresas generalmente se mantiene todo el año, y hay territorios con deudas desde hace varios años.
UN BOTÓN DE MUESTRA DESDE CAMAGÛEY
Poseedora de uno de los catálogos musicales más amplios de Cuba, Camagüey no está exenta de dificultades. Dicho en cifras generales, el Centro Provincial de la Música y los Espectáculos (cpme) tiene hoy bajo su atención a más de 300 artistas, agrupados en 199 unidades de diverso formato, de ellas 27 subvencionadas por el Estado y 172 de las llamadas «comerciales», cuyos ingresos dependen del nivel de actividad que asuman.
«Tenemos unidades artísticas para poner en cada esquina de la ciudad. Nuestra preocupación mayor es que trabajen los músicos y tengan una fuente estable de empleo», explica Reina García Díaz, directora de la institución.
Sin embargo, reconoce que en el llevado y traído tema de la comercialización, el incumplimiento de lo establecido conduce frecuentemente a que se obvie el papel rector del cpme como ente jurídico que representa a los músicos y demás artistas incluidos en su catálogo.
«Por tanto –agrega Reina García– ellos no pueden tener contrato con ningún territorio ni con ninguna entidad en específico, algo que violan, en primer lugar, las direcciones municipales de Cultura, cuyos directivos y programadores se arrogan la facultad de comercializar de manera directa a los artistas de su preferencia».
Músicos consultados coinciden en que han tenido dificultades, de una u otra manera, para cobrar por su trabajo, con mayor incidencia cuando el adeudo o la demora en el pago provienen de la participación en carnavales y fiestas populares.
Norberto Puentes Quintana, director de la orquesta Maravilla de Florida, comenta que no se puede permitir que un municipio organice un festejo y lo haga sin fondos suficientes. «En modo alguno estoy abogando por que se elimine la recreación del pueblo, al contrario, se trata de que los gobiernos locales adopten las medidas pertinentes. El artista no tiene por qué estar detrás de nadie para recibir el dinero que se ganó con su talento».
El trovador Antonio Batista Sánchez, vicepresidente de la filial de música del Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), señala que resultan inadmisibles esas demoras frecuentes en la remuneración de los músicos, «que es similar al pago de cualquier trabajador que tiene familia, necesidades y planificaciones para la vida».
Este asunto se ha discutido por el sntc en todos los espacios posibles, porque sin duda es una de las preocupaciones que más afectan a los afiliados, dice a Granma Nereyda Labrada. Estuvo presente en la primera Conferencia Nacional, donde se acordó lograr una participación efectiva de los trabajadores y su organización sindical en la preparación del presupuesto y en el control de su ejecución, que incluye el de las fiestas populares, mediante una serie de acciones que van desde la preparación de los cuadros sindicales para esta tarea hasta la participación de los secretariados de cada territorio en los talleres de programación de las fiestas.
ALIMENTAR LA ALCANCÍA TODO EL AÑO
La búsqueda de soluciones precisa, no obstante, no solo de fiscalización y control, sino de crear alternativas que permitan contar con los fondos. Y en este sentido, teniendo en cuenta que las fiestas populares generan la mayor parte de los adeudos, una reserva importante radica en el manejo de la «cuenta especial».
«Hay lugares, afirma Norberto Puentes, donde se acuerdan de la cuenta especial cuando ya tienen arriba las fiestas populares, sin una percepción de que se trata de una alcancía a la que hay que alimentar durante todo el año con opciones culturales y recreativas que, además de satisfacción, también generen ingresos».
En ese camino, «una ciudad como Camagüey dispone de espacios suficientes y con condiciones para que los músicos puedan mostrar su talento ante un público ávido de recreación de buen gusto. Solo faltan voluntad y decisión para lograrlo», asegura Antonio Batista Sánchez.
Pero esta consideración es aplicable para todo el país, donde la conciliación de los intereses entre los sectores de la Cultura y el Comercio debe dar lugar a que proliferen sitios donde el producto cultural y la oferta gastronómica, binomio que, bien concebido, genera un efecto dinamizador en la vida de cualquier ciudad.
OTRAS MELODÍAS
El análisis realizado en la comisión de la Asamblea Nacional observó como una de las causas del problema la falta de algunos cuadros y especialistas en las empresas comercializadoras de la música y los espectáculos. Se trata de un asunto que incide también en otros fenómenos, como la ausencia de conciliaciones sistemáticas y efectivas entre clientes y proveedores, y en no pocas oportunidades en la mala calidad del registro contable.
De los cuadros, tanto de las empresas como de Cultura en los municipios, depende no solo el buen funcionamiento –destaca Nereyda Labrada–, sino que las evaluaciones cuenten con la profundidad necesaria y la asesoría requerida.
La Secretaria General del sntc insistió en que resulta clave darle a la calidad y la vanguardia artística el lugar que merece. Los consejos técnicos de artistas, que son los encargados de evaluar la calidad de lo que se presenta al público, tienen que funcionar.
La creatividad, la cooperación intersectorial, desplegar una bien pensada gestión comercial, promocional y logística que beneficie a todos los implicados e incida, finalmente, en una recreación sana y culta del pueblo, son imprescindibles.
Se trata, en primer lugar, de poner al presupuesto en ese sitio sagrado del que nunca debería salir, y de prever, que es en definitiva la mejor manera de lidiar con una situación que daña a la economía y afecta a los trabajadores.













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yuyu dijo:
1
11 de septiembre de 2019
09:44:13
Mirtha Lidia Cabrera dijo:
2
14 de septiembre de 2019
14:41:09
David dijo:
3
25 de marzo de 2020
16:47:52
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