Camagüey.–En el lapso de una década (2009-2019), la proporción de personas con más de 60 años de edad con respecto a la población total de esta provincia creció casi cuatro puntos porcentuales (del 16,9 al 20,75 %), un asunto que marca el contexto socio-demográfico actual y engendra no pocos desafíos.
Al incremento de la esperanza de vida al nacer (78,9 años), se suma en estas llanuras un crecimiento poblacional casi nulo, como resultado de los bajos niveles de fecundidad, con un nivel de reemplazo promedio de 0,77 hijos por mujer, muy inferior a la tasa considerada normal, que debe ser de 2,1 o más.
Ello, al decir de los especialistas locales, ha invertido la pirámide de edades, pues en el segmento de 0 a 14 años de edad está comprendido apenas el 14,9 % de los 758 726 habitantes de esta provincia, a lo que se une también, como hecho nada soslayable, el saldo negativo de las migraciones externas.
Se trata –tanto el envejecimiento poblacional como los índices de fecundidad y de mortalidad infantil– de una dinámica demográfica privativa de los países con elevado nivel de desarrollo, cotas que Cuba ha podido alcanzar, no obstante a ser una nación en vías de desarrollo, gracias a la política social de la Revolución.
Tales logros, sin embargo, representan hoy nuevos retos, y también a mediano y largo plazos, por lo que las autoridades, lejos de cruzarse de brazos, asumen programas y acciones con el propósito de que avances tan significativos en materia de calidad de vida no se conviertan, a la larga, en frenos para el desarrollo.
POR UN ENVEJECIMIENTO SATISFACTORIO
Según datos ofrecidos por el doctor Jesús Regueira Naranjo, jefe de la Sección de Adulto Mayor, Asistencia social y Salud mental de la Dirección Provincial de Salud, Camagüey es la sexta provincia más longeva de Cuba, solo antecedida en ese indicador por Villa Clara, La Habana, Sancti Spíritus, Cienfuegos y Las Tunas.
«A partir de un enfoque intersectorial –informa el especialista– hoy trabajamos con una población estimada de 157 472 adultos mayores, es decir, uno de cada cinco camagüeyanos tiene 60 años o más, mientras los municipios con mayor nivel de envejecimiento son, en ese orden, Guáimaro, Camagüey y Florida».
Para dar respuesta a las políticas aprobadas por la máxima dirección del país, especial prioridad se otorga al mejoramiento de la atención primaria, como eslabón fundamental en el vínculo más cercano con los ancianos y en el seguimiento sistemático de sus dolencias a través de exámenes periódicos de salud.
«En los últimos años, explica Regueira Naranjo, se ha trabajado igualmente en la construcción y reparación de hogares de ancianos y casas de abuelos en todos los municipios de la provincia, a los cuales se les mejora el confort y la calidad de los servicios que se les ofrecen a los adultos mayores».
La red de centros comprende 15 hogares de ancianos, con 1 237 camas, más 243 plazas diurnas, a las cuales se suman 960 capacidades en 27 casas de abuelos. El 60 % de esas instituciones ha sido certificado bajo estrictos requisitos, lo que significa que están en condiciones de brindar una atención de excelencia.
«Todavía –aclara Regueira Naranjo– no se cubre la demanda, por lo que se proyectan nuevos servicios de ese tipo, los cuales se ejecutarán de manera gradual en la medida en que la situación económica del país así lo permita. El principio que ha regido siempre en la Revolución es no dejar a nadie desamparado».
Como alternativa a esas necesidades aún insatisfechas, buena acogida ha tenido desde hace algunos años la figura del asistente social a domicilio (existen 340 en la provincia), encargado de atender a los ancianos que viven solos y ayudarlos en los quehaceres del hogar.
El programa de atención integral al adulto mayor se extiende, además, a unas 7 000 personas, en su mayoría ancianos, quienes reciben alimentación (desayuno, almuerzo y comida) en 105 unidades gastronómicas del territorio, a través del sistema de atención a la familia.
Unas con más aciertos que otras, se han puesto en práctica también diversas opciones para ofrecerles garantías sociales y mejor salud a los ancianos, como los círculos de abuelos, la mensajería de farmacia, el pago a domicilio y facilidades para la adquisición de muletas, andadores y sillas de ruedas.
En medio de una coyuntura compleja para la economía del país, Camagüey dispone hoy, sin embargo, de un presupuesto dedicado a la asistencia social que supera los 24 millones de pesos y beneficia a más de 11 000 personas, entre ellas una cifra significativa de ancianos que la requieren.
ESTIMULAR LA FECUNDIDAD
Desde la Dirección Provincial de Salud, las doctoras Miriam Sotomayor Cedeño y Sonia María Cabrera Fernández llevan «a punta de lápiz» un programa sumamente sensible para las familias: la atención y seguimiento de las parejas infértiles que esperan por la llegada de un hijo y no lo han logrado por algún motivo.
«En esa categoría –refiere Sonia María– se ubica toda mujer que tiene entre 15 y 49 años de edad, mantiene una relación estable y nunca ha salido embarazada. A través de los consultorios médicos se tienen controlados 8 175 casos, de los cuales se han visto 6 600 en las consultas especializadas del territorio».
Reconoce la especialista que el principal reto a enfrentar es que todas las personas pasen por esas consultas (existen 12 en los municipios y siete en la cabecera provincial), donde son evaluadas por un equipo multidisciplinario y se les realizan diversos estudios para determinar la o las causas de la infertilidad.
«A esa instancia –precisa la doctora Sotomayor Cedeño– se han logrado 129 embarazos sin hacer ningún proceder invasivo en la mujer, solo con los estudios de rigor, correcciones del peso corporal, la compensación de las enfermedades crónicas o la eliminación de algún tipo de infección vaginal».
Si las parejas requieren de otros procederes son derivadas al Centro de Reproducción Asistida, ubicado en el hospital materno Ana Betancourt, donde el equipo que dirige la doctora Myriam Agramonte Cuan siempre está presto a hacer todo lo que esté en sus manos hasta alcanzar el objetivo básico de la institución.
«Aquí se le realiza una investigación completa a la pareja, se resuelven los casos de cirugía y se llega hasta la inseminación artificial. Tras varias pruebas, de no lograrse el embarazo, entonces se remiten a los centros de alta tecnología de Holguín o Cienfuegos, especializados en la fertilización in vitro».
Resolver ese problema, que afecta la estabilidad familiar y las ansias de procreación de miles de parejas, es apenas una pequeña parte (importantísima por cierto) del programa asumido por el país para estimular la fecundidad, enriquecido a diario con nuevas acciones en otros frentes también decisivos.
Uno de ellos tiene que ver con la reparación y mantenimiento de los 65 círculos infantiles del territorio (hoy con una capacidad para acoger a 9 348 niños), los cuales se dotan de recursos y se completan con auxiliares pedagógicas que mejoran la calidad del servicio y posibilitan que las madres puedan incorporarse al trabajo.
«Se está lejos aún de cubrir la demanda, pero existe la voluntad de crear nuevas capacidades, a partir de la adaptación de locales y de otras alternativas en los territorios más necesitados», puntualiza Miriam Araya Matos, jefa del departamento de Primera Infancia de la Dirección Provincial de Educación.
Con propósitos similares, el Estado asignó este año a Camagüey un monto financiero que supera los siete millones de pesos para construir o remodelar las viviendas de 386 núcleos familiares con tres o más hijos en los municipios de Esmeralda, Guáimaro, Sibanicú y Carlos Manuel de Céspedes.
En medio de las necesidades acumuladas, a los pesimistas puede parecerles poco lo que se hace; a otros, a los que sueñan un país mejor, el hecho de enfrentar con inteligencia el reto que supone la dinámica demográfica actual es ya de por sí una muestra de visión perspectiva y audaz por los destinos de Cuba.
En contexto
- Hasta el momento existen en el país 113 148 parejas infértiles dispensarizadas, de las cuales se han atendido por primera vez unas 102 900 y se han logrado 7 080 embarazos, aunque los resultados están aún lejos de lo que se necesita.
- El Presidente Miguel Díaz-Canel, en el último chequeo sobre la dinámica demográfica, urgió a mantener en estos centros de alta tecnología un ambiente de discreción, limpieza y cultura del detalle.
- El país aprobó 50 millones de pesos para la entrega de financiamiento a las madres con tres o más hijos menores de 12 años, para la rehabilitación, mantenimiento y construcción de sus viviendas, en 32 municipios cuya población no crece de manera natural; los casos similares del resto del país reciben prioridad a través de la política de subsidio. Sin embargo, los niveles de ejecución del programa hasta el momento son muy bajos.
- Sobre este tema, Díaz-Canel instó a trabajar con más celeridad en la tramitación de la ayuda a las madres necesitadas y a chequear hasta el final la terminación de las obras.
FUENTE: Presidencia Cuba













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Miriam dijo:
1
9 de septiembre de 2019
10:59:17
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