Un hombre llano, modesto, amante ferviente de la historia cubana y regional, puede ser la definición del profesor José Fernando Novoa Betancourt, Doctor en Ciencias Históricas, quien se desempeña desde hace varios años como director del Centro de Estudios de Cultura e Identidad (ceci), de la Universidad de Holguín.
Estudioso de la historia de la Ciudad de los Parques, trabajó durante ocho años en la Oficina de Sitios y Monumentos Históricos, y a él se le
deben títulos como Historia colonial de Holguín: el pueblo, además de García Holguín. Una nueva visión. Por estos y otros méritos es uno de los seis cubanos y el único holguinero que ostenta el Premio José Vasconcelos, otorgado por el Frente de Afirmación Hispanista.
–¿Qué lo motivó al estudio de la Historia?
–Se lo debo en primer lugar a la influencia de mis maestros, principalmente en la primaria y secundaria básica, quienes siempre impartieron las clases históricas con mucho amor e inmensa consagración.
«Entonces, en el año 1968, mi mamá y una de mis tías me regalaron dos libros: La revolución de Yara, y La tierra del mambí, que tienen que ver con la Guerra de los Diez Años. Ellos me ayudaron muchísimo y me permitieron perfeccionar mi visión de la historia. En el año 1971 ingresé al Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech; debía escoger una especialidad y elegí la de historia».
–¿Cómo valora la cultura holguinera?
–Dentro de Cuba existe una rica cultura, pero no todos los lugares tienen una variedad de manifestaciones culturales y un movimiento intelectual y artístico importante. En el caso de Holguín, sí. Aquí lo mismo te encuentras un ensayista, que un poeta, un cantante popular o uno lírico.
«Y en las artes visuales tienes todas las posibilidades: pintura, escultura, con diferentes tendencias artísticas. Entonces, se logra una riqueza cultural propia, eso es un privilegio del holguinero. La Revolución indudablemente le dio cauce y marco, pero desde el siglo xviii el holguinero tenía un interés por la cultura».
–¿Es usted holguinero?
–No, no soy holguinero, o mejor dicho, soy holguinero en cierta medida, porque la jurisdicción histórica de Holguín iba desde la Bahía de Manatí hasta la boca de la Bahía de Banes, desde ese lugar hasta el nivel del Cauto, desde el Cauto hasta Majibacoa y desde Majibacoa hasta Manatí. Yo soy de Delicias, Puerto Padre, lugar perteneciente a esta región, aunque en el siglo xx se convirtió en un municipio autónomo.
–¿Qué significación tiene para una personalidad como usted haber recibido el Premio Vasconcelos?
–Yo soy una persona, no una personalidad. Lo recibí el 12 de octubre de 2018, el Día de la Hispanidad, principalmente por mi labor como historiador regional. Esta medalla es un compromiso enorme, es una obligación de seguir trabajando. Los premios Vasconcelos vivos somos una comunidad en el Frente, colaboramos en función de la unidad de nuestra cultura, de raíz hispanoamericana y española, por eso estoy obligado a ello; y más específicamente, a mejorar la biografía de García Holguín (fundador de la ciudad), por la que se me otorgó el premio.
–Si Novoa pudiera ser un personaje histórico, ¿cuál sería?
–Ser no, sino conocer. Me hubiera gustado conocer a ciertas personas, no solamente de Cuba, también del resto del mundo. Creo que hay personalidades que son fantásticas. Hubiera deseado intercambiar con Martí, como cualquier cubano, con Céspedes, Espartaco, personaje de la antigüedad clásica, Marx o Lenin. Pero bueno, los conozco a partir de su obra y entonces conformo una visión de ellos. El historiador es la persona que dialoga con el pasado, y yo… converso con ellos todos los días.













COMENTAR
arsenio dijo:
1
13 de febrero de 2019
17:14:41
Claribel González Calzadilla dijo:
2
19 de enero de 2020
19:17:10
Responder comentario