Una verdad irrefutable ha resonado con fuerza durante los debates de las conferencias provinciales de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), previas a la celebración del XXI Congreso de la organización obrera: no puede hablarse de buen funcionamiento sindical, si no hay resultados económicos.
Ello fue remarcado –durante el encuentro en Camagüey– por su secretario general, Ulises Guilarte de Nacimiento, quien indicó que la tarea más importante es poner en el centro de la atención del quehacer sindical, la movilización de los trabajadores hacia el logro de la eficiencia económica y la calidad en todos los sectores de la producción y los servicios.
El también miembro del Buró Político precisó que se trata de la capacidad de adecuar los mecanismos de funcionamiento orgánico y gestión de la CTC y sus sindicatos, para ponerlos a tono con las transformaciones socioeconómicas que hoy tienen lugar en el país.
«Ante tan grandes desafíos, el movimiento sindical no puede estar de espaldas», comentó el dirigente obrero, al referirse a la necesidad de aprovechar cuantos escenarios sean posibles para denunciar todo aquello que frene o entorpezca el desarrollo de las fuerzas productivas en lugar de estimularlas.
A partir de ejemplos concretos en la esfera agropecuaria, donde la unidad de acción entre las direcciones administrativas y las organizaciones sindicales se revierte en mejores resultados y en un clima laboral favorable, los 250 delegados a la asamblea agramontina coincidieron en lo urgente de pasar de la excepción a la regla.








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Romelio dijo:
1
10 de noviembre de 2018
06:20:40
armando dijo:
2
11 de noviembre de 2018
09:04:58
Oscar Ramos Isla dijo:
3
12 de noviembre de 2018
10:50:45
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