ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
En la unidad Macho Vacuno concluye la ceba de los toros con destino al sacrificio. Foto: Miguel Febles Hernández

Todo cuanto se ha hecho y se hará en la ejecución del Proyecto Cárnico Camagüey tiene que ver con el pensamiento y el diseño concebido por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz para el desarrollo ganadero de esta provincia.

Una buena cuota de responsabilidad en tan ambicioso empeño le corresponde al colectivo de la empresa pecuaria Maraguán, con más de 41 000 hectáreas de tierra repartidas en ocho municipios camagüeyanos.

Perteneciente al Grupo Empresarial de Flora y Fauna, la entidad asume, como misión, un programa de producción a ciclo cerrado, desde la cría y ceba de ganado vacuno, ovino-caprino y porcino, hasta su sacrificio, industrialización y comercialización.

Un punto de giro en la consecución de esos propósitos, en medio de no pocas carencias materiales y financieras, se produjo a partir del año 2012, en que comenzó a ejecutarse un crédito concedido por el Gobierno Bolivariano de Venezuela.

El proyecto incluyó la limpieza de grandes áreas infestadas de marabú, la siembra de pastos y plantas proteicas, la reconstrucción de las instalaciones pecuarias, la compra de equipos e implementos agrícolas, y la recuperación de la industria procesadora.

En cerca de cuatro años, a la par del crecimiento en los principales indicadores productivos, mejoró igualmente la solvencia económica de la empresa, se generaron más de 1 500 empleos y creció el salario medio de los trabajadores.  

Las comunidades cercanas a las unidades productoras recibieron también los beneficios de la electrificación, la garantía en el abasto de agua potable y la reparación de las instituciones sociales adonde acuden las familias de los propios trabajadores.

ANDAR CON ESFUERZO PROPIO

En el 2016 concluyó la parte del financiamiento en divisas pactado con el país hermano, momento que marcó el despegue productivo de la «pecuaria» Maraguán sobre la base de sus propios esfuerzos.

«Creadas las condiciones indispensables, nos dimos a la tarea de consolidar los productos élites y buscar otras actividades que significaran nuevos ingresos y desarrollo para la entidad», explica Bárbaro Casas López, su director general.

De ahí que, junto a la carne de res y la leche de búfala, comenzaran a estimularse los cultivos, la exportación de carbón vegetal, la crianza de carneros y la producción porcina, esta última la más atrasada según lo previsto en el proyecto original.

«El no casarnos con uno o dos renglones, ilustra Casas López, ha repercutido en que la entidad presente hoy una situación favorable en el orden económico-financiero: si en el 2013 generó siete millones de pesos, ya este año debe superar los 45 millones».

Una manera inteligente de lograr que, desde muchos lugares, entre dinero contante y sonante a la «alcancía empresarial» para respaldar cada uno de los programas de desarrollo, cumplir las obligaciones fiscales y mejorar la atención de los trabajadores.

«Se trata, comenta el directivo, de un empeño muy lejos de estar concluido aún, dirigido a garantizar la demanda de alimentos para el pueblo, responder a las necesidades del turismo, sustituir importaciones y crecer en las exportaciones».

Como parte del proyecto, se adquirieron equipos agrícolas que contribuyen a la sostenibilidad alimentaria del rebaño. Foto: Miguel Febles Hernández

PARA VIVIR NO SOLO DEL BÚFALO

Cuentan los veteranos que la empresa tomó el nombre y principales atributos de la que es hoy su unidad empresarial de base (UEB) más integral, cuyas dependencias productivas y de servicios radican en el municipio de Jimaguayú.

Especializada en la producción de leche de búfala y en la preparación de sementales de esa raza, la UEB Maraguán cuenta con 52 colectivos laborales distribuidos en tres zonas distantes una de otra: La Yaya, Rancho Alegre y El Bijabo.

Informa Alexis Tornés Rodríguez, su director, que del primer lote (30 hembras y un semental) recibido en la Lechería Tayabito a comienzos de la década de los 80 del siglo pasado, el rebaño ha crecido hasta rebasar en la actualidad los 3 600 animales.

«Este año, puntualiza, aportaremos unos 600 000 litros de leche para la elaboración de helados, quesos y yogurt, pero desde ya nos preparamos, en materia de genética, reproducción y alimentación, para en el 2020 lograr un millón de litros».

Fraidel Rodríguez Ramírez, jefe de la finca El Bijabo, asegura que ese salto productivo se debe a un mejor ambiente laboral: «Cuando el trabajador se estimula, se siente bien y aporta más, en plena campaña lechera cobran hasta 5 000 pesos en un mes».

Un clima igualmente favorable se respira en el centro de reproducción ovina, en el polo agrícola El Hoyo o en la unidad de procesamiento de carbón, tres puntos que marcan los derroteros  de la UEB Maraguán hacia la diversificación de sus producciones.

Propósitos similares mueven a los colectivos de la Unidad Comercializadora Terso, encargada del procesamiento y la venta de la carne, y del Parque Temático «El Orquideario», bella y acogedora instalación que se sumó a los servicios que ofrece la empresa.

NO CULPAR A OTROS

A Bárbaro Casas López la propia experiencia como directivo lo ha convencido: «La empresa estatal socialista puede resolver sus problemas, ser eficiente y demostrar que con una correcta planificación y organización los números pueden crecer».

Para él está claro que no se puede hablar de eficiencia en la ganadería si no se chapean los potreros, no se acuartonan, no se garantiza el alimento y el agua a los animales, no se aplica la genética y, mucho menos, si no se atiende a los trabajadores.

«Si los vaqueros se estimulan a partir del salario y de otros incentivos morales y materiales, subraya, no cabe la menor duda de que la mejor forma de producir y ser eficientes es la estatal. En colectivo se discuten las metas y todos se unen en pos de cumplir».

Refiere el directivo que en la medida en que las empresas cuentan con una autonomía real, el avance es notorio, pues la toma de decisiones no depende de otras estructuras: «Si eres malo o bueno en lo que haces, es por ti, no puedes culpar a otros».

Y con la responsabilidad que asume al conducir una nave de la envergadura de la empresa pecuaria Maraguán, no duda en afirmar: «Si se aprovecha esa autonomía para hacer cosas buenas, no para hacer lo que a uno le da la gana, realmente da resultados».

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Oscar Ramos Isla dijo:

1

6 de noviembre de 2018

09:28:38


Hay que expandir por toda Cuba el programa de producción a ciclo cerrado, desde la cría y ceba de ganado vacuno, ovino-caprino y porcino, hasta su sacrificio, industrialización y comercialización. La siembra de pastos y plantas proteicas. La maquinaria para su recolección y entrega de materias primas a las naves de alimentación animal.

M Luisa Brunet Capote Respondió:


6 de noviembre de 2018

14:53:37

Oscar, estoy de acuerdo con Ud. y no solo la parte dela elimentación, sino los resultados de la dirección, sus métodos, su estilo, como han sabido aprovechar las oportunidades, eso es lo que hace falta hoy, tenemos que luchar por incrementar nuestras producciones y por ende la susitituición de importaciones. Es una empresa insigne, felicitaciones para todo el colectivo de la Empresa Pecuaria Maraguán. En la unidad esta la fuerza.